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Tribunas y análisis - 4 de julio de 2005
Interrogantes sobre el porvenir en Azerbaiyán
Análisis
Azerbaiyán atraviesa un período de inestabilidad tanto en el plano interno como en el plano regional. El país se encuentra en conflicto abierto con Armenia desde hace bastantes años con relación a Nagorni-Karabaj, lo que ha provocado numerosas víctimas. Desde hace algunos meses, los observadores dan cuenta de un aumento de las actividades militares y del uso de términos agresivos por parte de numerosos políticos.
Las tentativas de injerencia de algunos países occidentales en Transcaucasia parecen haber dado aliento a las más violentas fuerzas de derecha, que aumentan su actividad para tratar por todos los medios de ahogar a Armenia. Este país, puesto a régimen desde principios de siglo, es castigado por sus vecinos y enemigos tradicionales turcos y azeríes. Las prórrogas europeas a Turquía no son ajenas al aumento del interés turco por su vecino. En Gazeta SNG (el diario de la CEI), Smbat Karakhanian, el muy nacionalista presidente del club nacional armenio de Moscú, Miabanutiun, denuncia los esfuerzos conjuntos de los turcos y de la OTAN para tomar el control del Cáucaso y obtener la evacuación de las últimas bases rusas situadas en Armenia. A pesar de los viejos rencores, el este de Turquía padece por el cierre de la frontera con Armenia desde hace diez años. Son los vínculos con los socios comerciales naturales del Cáucaso los que salen afectados. No existen relaciones diplomáticas entre los dos países. Los turcos llevan a cabo un juego peligroso al tratar de extender su influencia en todas direcciones: OTAN, Unión Europea, el Cáucaso, sin hacer la menor concesión. La ilegalidad del trazado de las fronteras con Armenia constituye tal vez el origen de estas dificultades. El menor cambio de discurso podría tener graves consecuencias para este país que debe enfrentar también a un nuevo Estado potencialmente fuerte en sus fronteras: el Kurdistán iraquí y las reivindicaciones de este país en un futuro próximo.
Etibar Mamedov, secretario del Partido de la Independencia Nacional Azerí y una de las principales personalidades de la oposición azerí, da cuenta en el diario Day.Az de su inquietud en cuanto al desarrollo de las próximas elecciones legislativas en su país. Este artículo es retomado por el diario Gazeta SNG, lo que constituye un ejemplo del interés suscitado actualmente por esta región que algunos declaran ya perdida para los rusos. En su opinión, el cambio será inevitable cuando las disensiones estén más definidas en el seno de la élite dirigente. Esto no debería tardar a menos que se realicen reformas de envergadura. La voluntad de centrar la atención de los ciudadanos en otro potencial conflicto con Armenia en relación con Karabaj es sin duda parte de la voluntad del poder para encontrar un pretexto que cree una especie de estado de emergencia que le permitiría mantenerse en el poder sin tener que preocuparse por la legalidad. El presidente azerí está presionado por Estados Unidos que, en el marco de su democratización del «Gran Medio Oriente», se esfuerza por anticipar un relevo que parece inevitable debido a la creciente insatisfacción en el país. Unido por decenas de años a las compañías petroleras transnacionales gracias al «contrato del siglo», Azerbaiyán es ahora un polígono militar norteamericano fronterizo con Rusia, Irán y Armenia, seguro únicamente en la cuarta frontera: la que comparten con los tradicionales aliados turcos. En este «cinturón verde» alrededor de Rusia, únicamente las cuestiones de estrategia regional y mundial parecen contar, mientras la voluntad del pueblo se encuentra relegada a un segundo plano, como rehén de intereses militares y corporativistas. La carrera en pos de estas elecciones parece haber sido lanzada y quien logre convencer a Condoleezza Rice de que lo apadrine oficialmente tendrá amplias posibilidades de ser el vencedor. Sin embargo, es muy posible que todo esto sólo ocurra para dar una impresión de democracia y que las jugadas se hagan con anterioridad. El presidente azerí Aliev, fortalecido por el apoyo norteamericano y por su contrato del siglo, podría además beneficiarse con un estallido de la República de Irán, donde hay una importante minoría azerí.
El ex asesor de Seguridad Nacional norteamericano, Zbigniew Brzezinski, y su es asistente para el Medio Oriente, William B. Quandt, analizan en el Washington Post y en el Gulf News las declaraciones de George W. Bush en ocasión de la visita de Mahmud Abbas à Washington. Expresan su satisfacción por el regreso del presidente norteamericano a la posición tradicional de su país en lo referente al estatuto final entre israelíes y palestinos: un retorno a las fronteras de 1967. En efecto, el presidente norteamericano había afirmado en abril de 2004 que estas fronteras no podían seguir siendo las que delimitaran ambos territorios y que era necesario tener en cuenta la «realidad del terreno», es decir, las implantaciones de colonias. Actualmente, Washington ha cambiado de estrategia y pretende que Israel lo obedezca, una actitud que satisface a ambos demócratas.
En el Daily Star, el investigador del U.S. Institute of Peace y ex asesor de Al Gore, Scott Lasensky, considera que israelíes y palestinos se encuentran muy cerca de una solución final. Sin embargo, para lograrla, Estados Unidos debe apoyar la integración de Hamas a la Autoridad Palestina a fin de hacer factible el proceso de paz. Es necesario igualmente continuar presionando a Israel para que acepte enfrentar a los colonos y desmantelar las colonias de Cisjordania. Sin embargo, advierte que Hamas no deberá cometer otros atentados.
Ante este viraje norteamericano, Ariel Sharon utiliza la retirada de Gaza como un medio para ganar tiempo y consolidar el dominio israelí en Cisjordania. Esta cuestión es motivo de debate en Ha’aretz.
El colaborador de Yossi Beilin, Daniel Levy, denuncia el manejo de la retirada de Gaza por parte de Ariel Sharon. Es de la opinión de que el primer ministro israelí se esforzará por prolongar indefinidamente las discusiones con los palestinos sobre la retirada de Gaza, insistiendo en los problemas. Si bien suscribimos este análisis, tenemos muchas más dudas sobre la solución propuesta por el autor, imbuida de la ambigüedad que con frecuencia se encuentra en los redactores de la iniciativa de Ginebra. Para enfrentar esta maniobra, el autor llama a la Autoridad Palestina y al Cuarteto Internacional a hacer más concesiones a Israel. Para que Israel prolongue el proceso, hay que ofrecer más a Tel Aviv.
El ex asesor de Ariel Sharon, Zalman Shoval, ilustra perfectamente cómo se utiliza la retirada de Gaza para impedir toda negociación con los palestinos. El autor afirma que es muy probable que los palestinos identifiquen la retirada de Gaza con una victoria del terrorismo. Por lo tanto Israel debe esperar una ola de atentados o acciones violentas de los palestinos, lo que impedirá toda reactivación del proceso de paz.
Este debate exaspera a Meron Benvenisti. Considera que es un falso debate, una oposición entre grupos sionistas que se ponen de acuerdo en lo esencial, que han apoyado siempre a los colonos y que se burlan de la suerte de los palestinos. Sin embargo, el debate tiene una ventaja: demuestra a los israelíes que los argumentos de los adversarios y de los partidarios de la retirada se basan en lo mismo, lo que permite desmitificar el enfrentamiento a los ojos de los israelíes.
Red Voltaire
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4 de julio de 2005
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Países
Turquía
Azerbaiyán
Rusia (Federación de)
Estados Unidos
Armenia
Autores y fuentes de las Tribuna y análisis
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«Equilibrio de fuerzas y organización en el sur del Cáucaso»
Autor
Smbat Karakhanian

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Smbat Karakhanian es presidente del club nacional armenio de Moscú, Miabanutiun.
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Fuente
Gazeta SNG (Rusia)
Referencia «Баланс сил и организаций на Южном Кавказе», por Smbat Karakhanian, Gazeta SNG, 28 de junio de 2005.
Resumen A través de diferentes programas, la Alianza del Atlántico Norte prepara «plataformas externas» para grupos militares móviles al sur del Cáucaso. Los estrategas de la OTAN dicen que esas bases y guarniciones deben permitir aplicar la decisión de la cumbre de Budapest de 1997. Según esta última, el despliegue de fuerzas internacionales debe realizarse de conformidad con todas las partes en conflicto en Nagorni-Karabaj. Por eso se lleva a cabo una política de presión sobre los dirigentes armenios para que rechacen la presencia de fuerzas rusas en su territorio. El vicesecretario general de la OTAN, Robert Simons, ha declarado: «Si Armenia se opone a la presencia de fuerzas rusas en su territorio contará con el apoyo de la OTAN».
No es primera vez que la OTAN ofrece su mediación. Deben darse sin embargo algunas condiciones. Turquía, miembro fundador y activo de la OTAN, ha establecido relaciones con Transcaucasia no sólo en este marco sino también según sus propios planes. Los políticos turcos no ocultan que la resolución de la Bundestag con respecto al genocidio armenio no ayudará a solucionar el problema de las relaciones con Ereván. Sin negar su papel junto al Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial, Alemania confirmó la realidad de los hechos y recordó al gobierno turco que era indispensable reconocer su historia. No obstante, los turcos se reservan el derecho de sembrar la discordia entre sus vecinos. Fue lo que trataron de hacer estos últimos tiempos en el seno de la comisión de la asamblea del Consejo de Europa, cuando se mencionaron los cambios constitucionales en Armenia. La delegación turca propuso modificar el preámbulo de la Constitución armenia y validar las fronteras del país con todos sus vecinos. Armenia no pudo participar en la votación mientras que turcos y azeríes pudieron proponer su idea sobre las fronteras de Armenia. La propuesta fue rechazada pero sólo por un voto.
De manera manifiesta, a los líderes de la OTAN no les molestan esos incidentes ni el compromiso de Turquía. Por un lado, ese país bloquea a Armenia y por el otro trata de formar un bloque militar con Georgia y Azerbaiyán.
Rusia es miembro fundador de la Organización del Tratado de Defensa Colectiva (OTDC) y mantiene estrechos vínculos históricos con nuestra región. Nuestra frontera con Turquía sigue siendo vigilada por soldados rusos. Resulta indispensable establecer en la región una base de la OTDC. Luego de la retirada de los soldados rusos de Georgia en 2008, Armenia será el único país donde los rusos están presentes. De esta forma, los especialistas de la OTDC podrán intercambiar con sus colegas de la OTAN sobre los problemas de seguridad regional. Es la única forma de garantizar la seguridad de la región y su desarrollo según las exigencias modernas. Es también el único modo que permitiría que avanzaran las negociaciones de paz en Karabaj.

«Mientras no haya división en el seno de la élite dirigente, las posibilidades de que el pueblo tome el poder son ínfimas»
Autor
Etibar Mamedov
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Etibar Mamedov, secretario del Partido de la Independencia Nacional Azerí (National Independence Party of Azerbaijan (AMIP) y uno de sus fundadores, es una de las principales personalidades de la oposición azerí.
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Fuente
Gazeta SNG (Rusia)
Referencia «Пока не произойдет разделение внутри самой правящей элиты, шансы на приход к власти с улицы ничтожно малы», por Etibar Mamedov,Gazeta SNG, 24 de junio de 2005. Adaptación de una entrevista.
Resumen En estos momentos, a causa de la cercanía de las elecciones legislativas, la situación interna de Azerbaiyán es tensa. Se tiene la impresión de que las diferentes fuerzas políticas del país se están estudiando para ver cuál es la más fuerte. La presión de las organizaciones internacionales sobre el poder se mantiene como antes, la diferencia radica en que no cerrarán los ojos como lo hicieron en el pasado. Están hartas de los caprichos del poder. El mundo ha cambiado y Azerbaiyán no puede mantenerse ajeno al proceso de democratización. El camino hacia la democracia se inició bajo el patronazgo de Estados Unidos. Ya no bastan las historias de estabilidad invocadas por el poder azerí desde hace años, Condoleezza Rice insistió en el hecho de que Estados Unidos no está dispuesto a cambiar estabilidad por democracia. Este país está instaurando un sistema global de seguridad y sin democracia el sistema no verá la luz. No creo que el poder azerí sea tan estúpido como para no darse cuenta de la gravedad de la situación mundial. Próximamente visitaré Estados Unidos para aclarar esta situación.
Todo dependerá de la actitud del poder durante estas elecciones. Si se crea una situación revolucionaria estaré una vez más junto al pueblo. Esto podría evitarse si las elecciones se desarrollaran de manera normal. Estimo que los fracasos anteriores en Azerbaiyán se debían a la falta de oposición en el propio seno de la élite dirigente. Hay personas en esta élite que consideran que las reformas son indispensables. Mientras se limiten a hablar nadie les prestará atención, pero si enseñan los dientes entonces sí despertarán el interés. Sin división en el seno de las élites no habría habido revolución de terciopelo en Georgia o en Ucrania. Escuché decir que el ministro de Desarrollo Económico, Farkhad Aliev, quería vestirse de demócrata y opositor y reeditar la hazaña de Yushchenko y Saakashvili. No sé si es cierto pero un hombre que malogró las privatizaciones y está implicado en la corrupción no puede dirigir al pueblo.
Escogí el bloque «Yes» ya que representa a todas las capas de la sociedad. Sigo pensando que todas las fuerzas de oposición del país deben unirse para las elecciones legislativas. La comisión electoral es la causante de los fraudes ocurridos durante las elecciones anteriores y debe ser sustituida. Lamentablemente, el poder no quiere hacer el más mínimo compromiso en esta esfera.
Según mis pronósticos habrá una sublevación en el país. Estamos a favor de que todas las partes respeten la ley. Debemos permanecer en el marco institucional, esta es una responsabilidad contraída con el país y el pueblo. Estimo que el jefe del gobierno no controla la situación ni en el país ni en el seno de su equipo, cada uno de sus ministros se cree presidente. Si el presidente toma en serio sus funciones debe introducir reformas y deshacerse de los miembros corruptos de su entorno. No me parece que nada semejante se produzca por el momento.

«Un viraje hacia la paz en el Medio Oriente»
Autoras y autores
Zbigniew Brzezinski, William B. Quandt
Fuentes
Gulf News (Emiratos Árabes Unidos), Washington Post (Estados Unidos)
Referencia «From Bush, Mideast Words to Act On», por Zbigniew Brzezinski y William B. Quandt, Washington Post, 23 de junio de 2005.
«Turning point in Middle East peace», Gulf News, 24 de junio de 2005.
Resumen La declaración de George W. Bush durante su reciente encuentro con Mahmud Abbas merece nuestra atención. Tuvo repercusiones en Israel, no así en Estados Unidos. Bush dijo que el estatuto final de Israel y Palestina debía «ser el fruto de un acuerdo entre las diferentes partes y que los cambios de las líneas del armisticio de 1949 deberán ser también el resultado de un acuerdo mutuo». Pidió asimismo a Israel que no adoptara decisión alguna que infringiera las obligaciones de la «hoja de ruta. Afirmó para concluir que era preciso preservar el carácter contiguo de Cisjordania y que eran necesarios importantes medios de acceso entre esta última y Gaza. Si el presidente se atiene a sus declaraciones podría dar un importante paso a favor de la paz israelo-palestina, la democratización del Medio Oriente y la lucha contra el terrorismo islamista.
Hace 38 años, Israel se apoderó del Sinaí, Cisjordania, Jerusalén Oriental y Golán. Al mismo tiempo, sin debate previo, Lyndon Johnson decidió que Israel podría conservar estas tierras mientras los árabes no firmaran la paz con Israel. Este enfoque de «paz a cambio de territorio» fue retomado a continuación en la resolución 242 de la ONU. Johnson declaró asimismo que el estatuto final no debía variar mucho de las fronteras de 1967. Sin embargo, en carta dirigida en abril de 2004 a Ariel Sharon, Bush había declarado que habría que tomar en cuenta la realidad del terreno y que no se podría volver a las fronteras de 1967.
Durante la visita de Mahmud Abbas, George W. Bush retomó la línea tradicional de Estados Unidos. Acogemos con beneplácito esta noticia. ¿Pero cuál versión creer? Pronto lo sabremos. Mas hoy, todo obliga al presidente a mantener la posición tradicional de Washington.

«Para consolidar la tregua, los Estados Unidos deben dialogar con Hamas»
Autor
Scott Lasensky
Fuente
Daily Star (Líbano)
Referencia «To consolidate the truce, the U.S. must dialogue with Hamas», por Scott Lasensky, Daily Star, 28 de junio de 2005.
Resumen Mientras que israelíes y palestinos se preparan para reunirse a fines de mes, el desafío más urgente que enfrentan los Estados Unidos es ayudar a ambas partes a manejar a los que rechazan la retirada de Gaza y la integración de los islamistas en el proceso político. Hace dos años, cuando el proceso de Oslo comenzó a desmoronarse, la creencia general era que los palestinos debían hacer todo lo posible por enfrentarse a Hamas, pero que Israel debía evitar la confrontación con los colonos. Actualmente, la OLP ha iniciado un proceso para compartir el poder con Hamas mientras que Tel Aviv dice «no» a los colonos y evacua a miles de ellos.
Sin Hamas, una gran parte de la población palestina quedaría inactiva, lo que afectaría la legitimidad de las instituciones palestinas. Israel, por su parte, ya no puede tratar con melindres a una población que se opone a la solución de los dos Estados construyendo colonias. Los Estados Unidos deben apoyar a la Autoridad Palestina y a Israel en este sentido. No obstante, si Hamas reanuda los atentados, la AP e Israel deberán ripostar. El apoyo de Washington fortalecerá a Ariel Sharon frente a los colonos, pero el Primer Ministro israelí debe dejar de apoyar la colonización en Cisjordania. Washington debe adoptar una política económica y de seguridad para promover el cese de los asentamientos.
Estamos cerca de la solución de los dos Estados, y no debemos dejar pasar esa oportunidad.

«Después de Gaza, más Gaza»
Autor
Daniel Levy
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Ex asesor político de Yossi Beilin, Daniel Levy fue miembro del equipo que participó en las negociaciones de Oslo y de Taba. Participó en las negociaciones de la iniciativa de Ginebra. Es hijo del enviado personal de Tony Blair al Medio Oriente, Lord Michael Levy, uno de los principales comanditarios del Partido Laborista británico.
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Fuente
Ha’aretz(Israel)
Referencia «After Gaza, more Gaza», por Daniel Levy, Ha’aretz, 24 de junio de 2005.
Resumen Parece que durante los 53 días que faltan para la retirada de Gaza, todos los colonos serán entrevistados por un medio de comunicación israelí u otro. La obsesión por la magnitud humana de esa retirada es comprensible, pero el aplastante silencio sobre lo que ocurrirá después constituye un problema. La estrategia de Ariel Sharon en ese plan de retirada no se ha analizado. Llamémosla «Después de Gaza, más Gaza». Veamos de qué se trata: la retirada de Gaza y del Norte de Cisjordania es muy complicada y hay que solucionar un montón de cuestiones con la Autoridad Palestina. Como las discusiones comenzaron (¿intencionalmente?) con mucha demora, no hay certeza de que todo haya terminado en 53 días. Pasarán meses antes de que todo se solucione.
Durante ese período de incertidumbre y debates, la oposición no puede luchar contra el gobierno, no pueden organizarse elecciones anticipadas y los únicos puntos que se discutirán son los relacionados con la retirada de Gaza. En suma, que tendremos un proceso de paz en miniatura cuyos términos serán fijados por Sharon: sin «hoja de ruta», sin nueva retirada, sin discusiones sobre el estatuto final. Para Sharon, la jugada ha sido buena, pero no para Israel.
Una táctica semejante no hará más que fortalecer a Hamas en detrimento de la Autoridad Palestina. Esa estrategia debe ser impugnada por los realistas en la Knesset, por el Cuarteto Internacional y por la Autoridad Palestina. Es preciso que la Autoridad Palestina revise sus exigencias sobre el estatuto final, que el Cuarteto redefina la hoja de ruta para adaptarla a las nuevas circunstancias y que se constituya en la Knesset una gran coalición integrada por los realistas.

«Dos escenarios para el día siguiente»
Autor
Zalman Shoval
Fuente
Ha’aretz(Israel)
Referencia «Two scripts for the day after, por Zalman Shoval, Ha’aretz, 27 de junio de 2005.
Resumen Muchos israelíes han podido conocer el enfrentamiento entre Moshe Ya’alon y Avi Dichter sobre las políticas de seguridad posteriores a la retirada de Gaza. No obstante, si bien las opiniones de ambos difieren en lo concerniente a los efectos a corto plazo de la retirada, coinciden mucho cuando analizan los fracasos de Oslo, de Camp David y de Taba, y la evolución que podría tener lugar a largo plazo.
En la actualidad, puede considerarse que hay dos escenarios potenciales para el día siguiente a la retirada. Según los optimistas, la mayoría de los palestinos cree que el terrorismo fracasó y que aún es posible restaurar la economía y construir una entidad política con el apoyo de los Estados Unidos. Los pesimistas, por el contrario, piensan que los palestinos desencadenarán una ola de atentados después de la retirada de Gaza y que harán todo lo posible por obtener más. Fue la estrategia que empleó Yasser Arafat antes y después de Camp David. Ya’alon y Dichter opinan que ese escenario es el más probable, pues a pesar de los acontecimientos, los palestinos consideran que la retirada es una victoria del terrorismo. Eso los perjudicará, pero esa conclusión lógica no ha hecho la menor mella en los extremistas.
Habrá que analizar cómo Mahmud Abbas combate el terrorismo. Cuando se vea lo que hace, podrán sacarse las conclusiones.

«Nada más que una disputa interna sionista»
Autor
Meron Benvenisti

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Meron Benvenisti fue vicealcalde de Jerusalén. Es el autor de Sacred Landscape: Buried History of the Holy Land Since 1948.
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Fuente
Ha’aretz(Israel)
Referencia «Nothing more than an internal Zionist spat», por Meron Benvenisti, Ha’aretz, 30 de junio de 2005.
Resumen Mientras más se acerca la fecha de la retirada de Gaza, más ese «acontecimiento histórico» se muestra tal como es: una lucha interna, limitada, intertribal, judeo-sionista entre dos campos opuestos con respecto a la evacuación de Gaza pero unidos en su visión de las colonias como un valor supremo, como parte del alma judía. Para uno de los campos, ese enfoque se aplica a todas las colonias; para el otro, sólo a las colonias que poseen una importancia geoestratégica. Pero ambos campos están de acuerdo en cuanto a la índole sagrada de las colonias.
La mayoría de los israelíes se muestra indiferente ante este asunto y no participa en esa disputa entre los que están a favor y en contra de la retirada. Por el contrario, comienza a detectar las manipulaciones de ambos campos. La lucha judeo-sionista es particularmente esclarecedora en lo referente a este punto. Este combate muestra claramente que para los dos campos, cada judío en Israel es un pionero, un combatiente, no un simple ciudadano. Igualmente, ambos consideran que todos los colonos han sido «enviados» a los territorios por el gobierno israelí. Por tanto, el gobierno debe darles asistencia y protección. Nadie se atreve a pensar que Israel hará lo mismo que Francia al finalizar la Guerra de Argelia: que cada colono haga lo que quiera, que se quede en Gaza o que se vaya. Además, las casas de los colonos serán destruidas porque no se concibe que una casa impregnada por una parte del alma judía pueda ser ocupada por los árabes.
En el asunto de la retirada, se hace hincapié en la suerte de los varios miles de colonos, pero no se piensa en lo absoluto en la del millón y medio de palestinos. Se pide al mundo que aplauda el gran sacrificio de Israel y que se esfuerce por hacerlo posible. Pero la paz no podrá lograrse de esa manera.

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