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Tribunas y análisis - 2 de septiembre de 2005
Ariel Sharon es saludado como un hombre de paz
Análisis
Nuestra sección Tribunas Libres Internacionales cambia su nombre por el de Tribunas y Análisis al llegar a su cuarto año de existencia. Este cambio de título no anuncia una transformación importante, sino que es el resultado de haber tomado en cuenta una evolución en curso. Cuando la creamos en septiembre de 2002 considerábamos que las tribunas y páginas de «opinión libre» de los grandes diarios internacionales eran un lugar de debate donde los encargados de tomar las decisiones en el mundo podían explicar sus políticas y sus ideologías. No éramos tan ingenuos como para no ver que se trataba ante todo de un enfrentamiento entre miembros de un círculo restringido y que las presentaciones de los acontecimientos estaban a veces impregnadas de mala fe con el objetivo de engañar a la opinión pública en cuanto a las reales intenciones de los autores. Sin embargo, entonces pensábamos que el simple resumen del discurso era suficiente para dar una imagen de los debates internacionales.
En la medida en que hemos profundizado en nuestro trabajo, nuestra visión ha cambiado. Hemos podido observar que lejos de ser un lugar de debate, las páginas de «tribunas» y «opinión libre» constituyen un lugar de influencia global. Progresivamente fuimos descubriendo la importancia de las oficinas de relaciones públicas que permitían a sus diferentes clientes presentar un mismo punto de vista en la totalidad de la prensa internacional y todo bajo etiquetas diferentes y, claro está, sin precisar que los textos formaban parte de una campaña de comunicación global. A medida que tomábamos conciencia de ello se fueron desarrollando nuestros análisis. Para mostrar mejor el funcionamiento de esta «fábrica del consenso, decidimos igualmente distanciarnos de la actualidad inmediata y trabajar por temas agrupando tribunas publicadas sobre una misma cuestión más que textos del mismo día pero sin que necesariamente tuvieran una relación entre ellos.
El título Tribunas Libres Internacionales que sólo reflejaba la materia prima de nuestro análisis no nos parecía apropiado, de ahí el cambio. La nueva denominación, Tribunas y Análisis, ilustra nuestra voluntad de brindarles un análisis cada vez más preciso de la forma en que los encargados de tomar las decisiones y los expertos mediáticos orientan el debate acerca de las grandes cuestiones geopolíticas.
Esta orientación de la opinión mediante un pluralismo anémico se manifestó una vez más durante este verano en la forma en que la prensa occidental trató el plan israelí de retirada de Gaza. Se resaltó el punto de vista israelí o sionista, mientras había una ausencia casi total del punto de vista árabe, palestino o incluso judío antisionista.
Hace algunos meses tratamos un texto de Meron Bevenisti que denunciaba en Ha’aretz la falsa disputa que oponía a partidarios y oponentes de la retirada de Gaza en Israel. Se trataba de dos grupos que compartían la misma ideología. Dicho texto ilustraba el punto de vista de una parte de la izquierda israelí que denuncia la duplicidad del gobierno Sharon en este asunto. Nada de este debate aparece en la prensa internacional que prefiere presentar únicamente el conflicto que opone a Ariel Sharon y sus aliados laboristas a la extrema-extrema derecha del Likud. A partir de esto, es fácil esquematizar esta oposición entre un grupo por la paz alrededor del general Sharon, que es conveniente apoyar, y un grupo nacionalista y hostil a toda solución del conflicto. Claro está, denunciar el plan de retirada de Gaza es acercarse peligrosamente al segundo campo.
Sin embargo, habría motivos de inquietud acerca de las reales orientaciones de este plan. Recordemos que durante su primera presentación, es decir durante el discurso del general Sharon en Herzliyya, el 18 de diciembre de 2003, la retirada de Gaza era presentada como complemento de la construcción de la «barrera de seguridad» a fin de que Israel pudiera redefinir sus fronteras por la fuerza y mantener zonas de ocupación más seguras y menos costosas. Más tarde, el consejero del Primer Ministro, Dov Weisglass, afirmara a la prensa israelí que la retirada de Gaza era ante todo un medio para conservar Cisjordania, donde ha sido reasentada una parte de los colonos expulsados de Gaza. En fin, el plan de retirada en si mismo, validado por Washington, no expresa ninguna voluntad israelí de someterse al derecho internacional, único medio de lograr la paz.
La diplomacia israelí ha desplegado grandes esfuerzos en la prensa internacional para propagar una visión maniquea del debate sobre la retirada de Gaza y considerar cualquier oposición al plan Sharon como una oposición a la paz. Ha movilizado a sus embajadores en cada país para que transmitan un discurso bien estructurado. El ideal tipo de este discurso salió de la pluma de Naftali Tamir, embajador de Israel en Australia. En The Australian, éste afirma que su país, a pesar de los sufrimientos soportados en los años 90, trata de llevar a cabo una política valiente y corre un gran riesgo a favor de la paz al abandonar Gaza. Por consiguiente, evidentemente, corresponde a los palestinos realizar los esfuerzos necesarios para lograr una paz duradera. Israel es el único habilitado para decidir si estos esfuerzos son suficientes. Lógicamente, esta visión de las cosas es retomada por el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres, en el Times de Londres donde invita a la comunidad internacional a apoyar la acción de su gobierno y de las grandes empresas para la reactivación de la economía israelí. Señalemos que Israel se ha comprometido en un amplio proceso de privatización y liberalización de su economía y de la de Palestina, lo que incluye la privatización de los puertos palestinos.
Estos textos tienen un tono muy diferente al empleado en la intervención televisiva de Ariel Sharon al iniciarse el proceso de retirada el 15 de agosto. Esta imagen de un doble discurso, destinado a la opinión pública internacional o a los colonos israelíes según el caso, está reforzada por la lectura en The Independent de fragmentos del discurso dirigido por el presidente israelí Moshe Katzav a los colonos de Gaza el día en que se iniciaron las operaciones de evacuación. Hizo un gran llamamiento a la unidad nacional y para ello agitó la amenaza árabe «proveniente del este». Llamó a la unión de los colonos y del resto de la población judía de Israel para realizar el sueño sionista. Estos conceptos son intencionalmente indefinidos y pueden tener numerosas interpretaciones lo que hace difícil deducir intenciones políticas precisas. Sin embargo, una cosa está clara: no se trata del mensaje de paz que dan los voceros de Israel al resto del mundo.
Sobre la base del discurso de la diplomacia israelí, los partidarios de Ariel Sharon expresan apoyo a su política. El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier
Solana, muestra su satisfacción en Ha’aretz y luego en Le Figaro por la retirada de Gaza, asegura a Tel Aviv su apoyo contra los oponentes al plan Sharon, considerados una vez más como ultranacionalistas, y afirma que el plan es un medio para reactivar la «hoja de ruta». Sin embargo, ésta preveía un congelamiento de la colonización de los territorios palestinos por parte de Israel mientras que la retirada de Gaza marcha a la par de la construcción del Muro de anexión y de nuevos asentamientos en Cisjordania. Por otra parte, el plan Sharon no prevé nuevas evacuaciones territoriales.
También en Le Figaro, el ex ministro socialista francés, Jack Lang, y el responsable del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (CRIF) y de SOS-Racismo, Patrick Klugman, aseguran que esta retirada no sólo permite una reactivación de la hoja de ruta, sino que es compatible con la Iniciativa de Ginebra de Yossi Beilin y Yasser Abed Rabo, un punto de vista que el propio Beilin no osaría verdaderamente adoptar en su [texto explicativo publicado en Ha’aretz sobre el apoyo de su partido a Ariel Sharon. A partir de este análisis, ambos autores llaman al «pueblo de izquierda» a apoyar al general Ariel Sharon, a pesar de ser el ideólogo del colonialismo y criminal de guerra así declarado por la justicia de su propio país. Este llamamiento, publicado exactamente antes de la universidad de verano del Partido Socialista Francés en La Rochelle no fue objeto de debate… quizás porque fue publicado en Le Figaro, diario poco leído por el «pueblo de izquierda».
En Estados Unidos, el ex coordinador para el Medio Oriente de la administración Clinton, Dennis Ross, llama a la administración Bush a apoyar el plan de Sharon. En el Boston Globe, alaba el valiente acto político del general Sharon y considera que a partir de ahora corresponde a los palestinos dar otro paso. Llama al gobierno de Mahmud Abbas a mostrarse más agresivo con respecto a los grupos armados e invita a Washington a apoyar financieramente esta política. Si los palestinos pueden ver los beneficios económicos de la lucha contra los grupos armados, Abbas tendrá mayores posibilidades para actuar en el sentido deseado por Estados Unidos e Israel. El ministro palestino de Relaciones Exteriores, Nasser Al-Kidwa, también reclama una ayuda económica internacional en Nezavissimaia Gazeta pero sin abordar la cuestión de los grupos armados. Tratando de echar por tierra los presupuestos desarrollados en la prensa occidental, recuerda que la causa del problema es ante todo la ocupación israelí y que ésta no ha terminado.
En el sitio web en lengua árabe Islam online, el redactor jefe de Monde diplomatique, Alain Gresh, denuncia el análisis difundido en la prensa occidental sobre las ventajas del plan Sharon. Afirma que esta retirada no es más que una cortina de humo cuyo objetivo es distraer la atención internacional y garantizar el control de Cisjordania. El autor pretende que los palestinos no son tontos y que si Tel Aviv prosigue por esta vía estallará una nueva Intifada. También el director del Instituto del Medio Oriente de Moscú, Evgueni Sanatovsky, comparte este punto de vista al considerar en Gazeta que esta retirada es sobre todo útil para el clan Sharon para enmascarar la política de privatización en Israel, de la que se beneficia, y los casos de corrupción en que se ha visto involucrado. Considera que la Intifada es inevitable y que los territorios palestinos estallarán en pequeños potentados en manos de señores de la guerra como sucedió en Afganistán tras la retirada soviética.
Red Voltaire
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2 de septiembre de 2005
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Temas
Resistencia en Palestina
Autores y fuentes de las Tribuna y análisis
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«Un enorme desafío, una gran oportunidad»
Autor
Javier Solana

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Ex ministro socialista español de Relaciones Exteriores (1992-1995) y ex Secretario general de laOTAN (1995-1999), Javier Solana es el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC).
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Fuentes
Ha’aretz(Israel), Le Figaro (Francia)
Referencia «A huge challenge, a great opportunity », por Javier Solana, Ha’aretz, 23 de agosto de 2005.
«L’Europe puissance pacificatrice», Le Figaro, 26 de agosto de 2005.
Resumen La retirada de Gaza, ya firmemente aceptada, representa un acontecimiento crucial tanto para el pueblo palestino como para el pueblo israelí. Brinda la oportunidad de crear un estado palestino con beneficios para ambas partes. Los dos campos y el resto del mundo desean que esta operación sea exitosa. Si la retirada se ve coronada por el éxito, de hecho abrirá la vía para la reanudación de las negociaciones y para la aplicación de la «hoja de ruta».
El buen manejo de los riesgos concernientes a la seguridad, a la política, a las cuestiones socioeconómicas constituye un objetivo cardinal de la retirada. Ariel Sharon ha dado pruebas de una gran determinación ante los opositores de este plan. El espectáculo de la expulsión forzosa de los colonos por las fuerzas israelíes pone de manifiesto el carácter dramático de la operación, así como la necesidad de apoyar al gobierno israelí. Para los palestinos, esta retirada les permite probar su capacidad para asumir la responsabilidad de sus propios problemas
El éxito de la operación será esencialmente juzgado desde el punto de vista de los problemas de seguridad. Para Israel, hay que evitar que Gaza se convierta en un refugio de terroristas, mientras que la Autoridad Palestina deberá demostrar ahí su capacidad para preservar y hacer respetar la ley. A esto se añade el desafío constante de encargarse de los aspectos económicos de la retirada. En esos dos campos, la Unión Europea está dispuesta a participar activamente. Ya hemos dado pasos a favor de la retirada y continuaremos haciéndolo. La Unión Europea ha sido durante mucho tiempo el principal apoyo de la Autoridad Palestina y ha aportado la suma de 60 millones de euros para el plan de retirada. Apoyamos las acciones realizadas por el Cuarteto y queremos desempeñar un papel de árbitro o de tercero entre las partes con el propósito de contribuir a la gestión de las aduanas y al control de las fronteras, o para facilitar los intercambios de mercancías y de personas entre Gaza y el resto del mundo. Asimismo, ayudamos a los palestinos en la reforma de la Autoridad Palestina.
Una situación de crisis en el Medio Oriente afecta la región y el mundo. Debemos actuar a favor del desarrollo correcto del proceso de retirada. Pero la puesta en práctica de este proyecto debe fijarse como meta la realización de una retirada exitosa, con la esperanza de reanudar las negociaciones y retomar la vía conducente a un acuerdo entre los dos Estados. Hay que meditar sobre lo que ocurrirá después de Gaza y no perder una oportunidad como esa.

«Ser de izquierda, apoyar a Sharon»
Autoras y autores
Patrick Klugman, Jack Lang

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Jack Lang es diputado (Partido Socialista) francés y ex ministro de Cultura y de Educación Nacional.
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Fuente
Le Figaro (Francia)
Referencia «Être de gauche, soutenir Sharon», por Jack Lang y Patrick Klugman, Le Figaro, 18 de agosto de 2005.
Resumen ¿Quién podría haberse imaginado que un gobierno dirigido por el ex-general Ariel Sharon habría un día combatido la colonización de Gaza? El plan de retirada de Gaza y del norte de Cisjordania no es perfecto, pero esperamos que tenga éxito. Esto, sin embargo, no representa el fin de nuestro apoyo a la «Iniciativa de Ginebra» de Yossi Beilin y de Yasser Abed Rabo. No es una contradicción.
Para muchos, el plan de retirada unilateral es visto como una reacción al plan de Ginebra, orientada a disfrazar la iniciativa. Dieciocho meses después comprobamos que, de unilateral, el plan sólo tiene el nombre. Cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, del Cuarteto y, sorprendentemente, ha contribuido a hacer más cálidas las relaciones entre Israel y Egipto. Además, la evacuación en curso permite una cooperación importante entre israelíes y palestinos, apenas vista desde la firma de los Acuerdos de Oslo. Sobre todo, nadie ignora que el plan de retirada ha estremecido políticamente a Israel, haciéndonos reflexionar sobre nuestros criterios pasados. La retirada ha sido posible gracias al apoyo del Partido Laborista y del Yahad de Yossi Beilin, contra la oposición de una parte del Likud encabezada por el Sr. Benjamin Netanyahu y movimientos nacionalistas.
Deseamos que esta fase de evacuación sea el primer paso para una solución concertada que culmine en la creación de un Estado palestino viable junto al Estado de Israel. No obstante, esta nueva situación deberá exigir un análisis nuevo por parte nuestra. Hay que eliminar la desconfianza hacia el plan de retirada. ¿Acaso no resulta doloroso constatar que en ese sentido una gran parte de la izquierda francesa es más intransigente que la izquierda israelí y que los amigos franceses de los palestinos son más difíciles de convencer que los propios palestinos sobre la pertinencia del proceso en curso? Por nuestra parte, preferimos ver tambalearse nuestros criterios y apoyar este proyecto.

«Un día importante para la paz: ¿por qué Gaza es de tanto interés para nosotros esta mañana?»
Autor
Shimon Peres

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Premio Nobel de la Paz en 1994, Shimon Peres ex Primer Ministro israelí (1995-1996) y ex ministro de Relaciones Exteriores. Actual jefe del Partido Laborista y diputado de la Knesset. Desde enero de 2005, es viceprimer ministro del gobierno de Unión Nacional israelí.
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Fuente
The Times (Reino Unido)
Referencia «A momentous day for peace: why Gaza matters to us all this morning», por Shimon Peres, Times, 15 de agosto de 2005.
Resumen La retirada comienza hoy y va a repercutir en la vida de los israelíes durante muchos meses. Desde hace más de un año, el plan de evacuación ha relegado a un segundo plano todas las demás iniciativas y todos los otros planes. Ahora que se inició la retirada, es hora ya de reflexionar sobre lo que va a pasar después del plan. La evacuación no es más que la primera etapa y demuestra que la nación que huyó de la esclavitud en Egipto para venir a Israel no se convirtió en una nación dominadora.
No obstante, es importante proceder por etapas. Podremos apoyarnos en esta retirada para discutir fronteras permanentes entre el Estado palestino e Israel. Por su parte, las cuestiones de Jerusalén y de los refugiados pertenecen al futuro. Todavía esos asuntos son demasiado polémicos. En primer lugar, negociemos sobre lo que podamos ponernos de acuerdo. Para ello, debemos apoyarnos en la «hoja de ruta».
Al apoyarse en la evacuación, los palestinos deben por su parte lograr establecer una autoridad funcional en Gaza. Para lograrlo, Mahmoud Abbas necesita la ayuda del mundo. Hay que privatizar el proceso de paz implicando a las grandes empresas en la ayuda económica a los palestinos; es necesario desarrollar la economía palestina y ayudar a reactivar la economía israelí.
El Partido Laborista israelí entró a formar parte del gobierno de Unión Nacional para apoyar la retirada. Sin nosotros, no habría sido posible y pensamos que se trata de la política correcta.

«Les pedimos perdón por pedirles que partan»
Autor
Moshe Katzav
Fuente
The Independent (Reino Unido)
Referencia «’We ask forgiveness for the demand that you leave’», por Moshe Katzav, The Independent, 15 de agosto de 2005. Este texto ha sido adaptado de un discurso del presidente israelí dirigido a colonos de Gaza y difundido por la radio y la televisión públicas israelíes.
Resumen Hermanos míos, residentes de Gaza y del Norte de Samaria [ 1], tras un año de discusiones intensas, ha llegado el momento de abandonar las colonias. Ustedes las construyeron con el consentimiento del gobierno, se han defendido con valentía, han criado a generaciones de jóvenes israelíes glorificando a su país, pero hoy, en nombre del Estado de Israel, les pedimos que abandonen sus casas. Este reclamo tiene lugar tras años de sacrificios de vuestra parte y por ello les pedimos perdón.
Sin embargo, si bien tienen el derecho a protestar, no tienen el derecho de realizar acciones ilegales o violentas. Deben plegarse a las decisiones de las instituciones nacionales. Los que odian a Israel sueñan con dividirnos, no se lo permitamos. No por ello crean que este plan mata vuestros sueños sionistas. Vendrán otras batallas, sobre todo provenientes del Este, pero, con la ayuda de Dios, lograremos la paz y la seguridad.

«Una retirada con la conciencia en paz»
Autor
Naftali Tamir
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Naftali Tamir es embajador de Israel en Australia y en Nueva Zelanda.
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Fuente
The Australian (Australia)
Referencia «Retreat with peace in mind», por Naftali Tamir, The Australian, 15 de agosto de 2005.
Resumen El plan de retirada de la franja de Gaza y del Norte de Samaria [ 2] prevé la evacuación de todas las colonias y de todas las instalaciones militares que allí se encuentran. Para que esa retirada sea un éxito, es necesario una gran cooperación entre Israel y la Autoridad Palestina.
Los objetivos de ese plan de retirada son reducir las fricciones entre israelíes y palestinos, permitir a los palestinos salir del ciclo de violencia, poner fin a las quejas palestinas sobre la responsabilidad de Israel respecto de la suerte de las poblaciones palestinas y favorecer la negociación de un estatus final. Además, el plan prevé medidas para ayudar a la economía palestina. En Israel ha habido una fuerte resistencia a ese plan. Sabemos que numerosas vidas de israelíes de Gaza y del Norte de Samaria van a cambiar de forma dramática. El gobierno israelí comprende sus temores y hará todo lo posible por resolver los problemas que podrían afectarlos. Sin embargo, pese a esos problemas, el plan de retirada es la política correcta. Es un paso hacia la paz y la coexistencia.
Israel es el primero en tener el coraje de hacer una concesión significativa, a pesar de los sufrimientos por los que ha atravesado mi país desde los años 90 debido al terrorismo. Para fortalecer nuestra seguridad, la evacuación de Gaza fue concebida como un plan unilateral, pero no por ello contraviene la paz; al contrario, el reforzar la seguridad, puede ayudarnos a lograr la paz a largo plazo.

«La hoja de ruta después de Gaza»
Autor
Dennis Ross
Fuente
The Boston Globe (Estados Unidos)
Referencia «The road map after Gaza», por Dennis Ross, Boston Globe, 22 de agosto de 2005
Resumen Es un momento difícil para Ariel Sharon pero la retirada de Gaza es una etapa necesaria para la seguridad y la demografía de Israel. Sharon se ha jugado su futuro político en la cuestión de la retirada de Gaza y si nada parece haber cambiado después de una etapa tan dolorosa, deberá pagar el precio por ello.
Sharon ha insistido en el carácter unilateral de la retirada de Gaza, pero hoy su suerte depende en gran medida de los palestinos. Si estos logran detener la violencia, la retirada de Gaza será provechosa. Mahmoud Abbas ha entablado una política de discusión con Hamas y los demás grupos militantes. Ha logrado obtener una tregua pero eso no significa que Hamas renuncie definitivamente a la violencia. Abbas sólo podrá aplicar una política más agresiva cuando pueda desarrollar su autoridad y, para ello, es necesario que su política tenga resultados: hay que apoyarlo.
Para hacerlo, Estados Unidos deben:
 Garantizar que las ayudas prometidas sean finalmente entregadas.
 Trabajar, conjuntamente con la Unión Europea y el Banco Mundial en la reforma de una Autoridad Palestina corrompida por el sistema creado por Yasser Arafat.
 Permitir la apertura al mundo de los territorios palestinos. Jim Wolfensohn trabaja en eso.
 Definir qué medidas se tomarán en el futuro.
Será difícil, pero la retirada de Gaza crea una apertura.

«Los palestinos no se retirarán de Jerusalén»
Autor
Nasser Al-Kidwa

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Miembro de la OLP desde 1968, Nasser Al-Kidwa es miembro del Consejo Nacional Palestino desde 1975. Entró al Consejo Revolucionario de Al Fatah en 1989. Ha sido representante en la ONU durante 20 años y es ministro de Relaciones Exteriores desde febrero de 2005.
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Fuente
Nezavissimaïa Gazeta
Referencia «ПАЛЕСТИНЦЫ НЕ ОТСТУПЯТСЯ ОТ ИЕРУСАЛИМА», por Nasser Al-Kidwa, Nezavissimaïa Gazeta, 29 de agosto de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.
Resumen Mi encuentro con Sergei Lavrov era para preparar la reunión del «cuarteto del Medio Oriente» que se celebrará en septiembre en Nueva York. Rusia está dispuesta a brindar ayuda al pueblo palestino para organizar sus fuerzas de seguridad y restablecer las infraestructuras socioeducativas. La evacuación de las poblaciones judías es una etapa muy importante, pero todavía hay que desmontar los puntos de control que aíslan la autonomía del mundo exterior, devolver el aeropuerto y el puerto marítimo de Gaza así como la ribera occidental del Jordán. Israel debe también poner fin a la ocupación ilegal de Jerusalén, a la construcción del muro y a la ampliación de las restantes colonias.
Nuestras infraestructuras gubernamentales han sido totalmente destruidas por Israel y son difíciles de reconstruir. Es un caso único en la historia moderna, un pueblo intenta reestablecer su Estado mientras que sigue bajo la ocupación. Cuando los palestinos se convenzan de que Israel quiere la paz, entonces organizaciones como Hamas o la Yihad Islámica renunciarán a utilizar la fuerza.
Esperamos que los Estados Unidos se pronuncien a favor del cese total de las operaciones ilegales de Israel y que todos los que participan en el control del conflicto vuelvan a la «hoja de ruta». Es de lamentar que existan fuerzas que no sean favorables a que continúe el proceso de paz, y no son sólo algunos grupos extremistas sino también algunos círculos políticos en Israel.

«La retirada de Gaza es una ilusión»
Autor
Alain Gresh
Fuente
Islam online
Referencia «صحفي فرنسي: الانسحاب من غزة "وهم" », por Alain Gresh, Islamonline, 18 de agosto de 2005. Texto adaptado de una entrevista.
Resumen La retirada israelí de la franja de Gaza es una medida «limitada» e «ilusoria». No podría constituir una primera etapa hacia una reanudación del proceso de paz global; por otra parte, esa retirada tiene como fin manejar el resto de los derechos de los palestinos. Por esa razón, se puede desencadenar una nueva Intifada si Israel no deja de estimular la ocupación en Jerusalén Oriental y en la Cisjordania ocupada. La retirada actual de Gaza se ha efectuado con fines políticos, se trata de hacer creer al mundo que Israel ha dado un paso hacia el reinicio del proceso de paz. De igual manera, dicha retirada debe compararse con el aumento sin precedentes de las colonias en Cisjordania y en Jerusalén Oriental. El gobierno de Sharon trata, a través de esa retirada, de hacer propaganda a nivel internacional, lo que le permite aliviar las presiones sufridas, y al mismo tiempo utilizar lo que queda de los derechos de los palestinos.
Además, existen diversos puntos relativos a la retirada que aún no se han solucionado, como por ejemplo: ¿Pueden los palestinos acceder y salir libremente de Gaza para ir a Egipto o a Cisjordania donde residen muchas de sus familias? ¿Tienen los palestinos el derecho a tener un puerto y un aeropuerto? Esas interrogantes y otras, a las cuales el gobierno israelí no ha dado respuesta, pueden transformar la franja de Gaza en una gran prisión para los palestinos.
El desafío más importante tras la retirada es el futuro de Cisjordania, Ariel Sharon ¿está dispuesto a retirarse de esa parte de la Palestina ocupada? Los próximos meses determinarán si una nueva Intifada se producirá o no. De esa forma, y para poner fin a las operaciones militares, es necesario establecer un Estado palestino independiente que debía normalmente haber nacido, según la «hoja de ruta», desde hace varios meses. Pero, la creación de un Estado palestino no parece factible sabiendo que ni la comunidad internacional, ni los Estados Unidos, ni la Unión Europea ejercen suficiente presión sobre Israel para obligarlo a negociar o a retirarse de los territorios palestinos ocupados.

«Sharon se da prisa para culminar su obra en vida»
Autor
Evgueni Sanatovsky
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Evgueni Sanatovsky es presidente del Instituto del Medio Oriente.
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Fuente
Gazeta (Rusia)
Referencia «Шарон торопится сделать это при жизни», por Evgueni Sanatovsky, Gazeta, 18 de agosto de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.
Resumen El establishment de izquierda ha provocado durante mucho tiempo a la derecha y a los colonos para que se produzcan enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. El papel de los servicios secretos es un tema aparte; todo eso se revelará a partir de que desaparezca la actual cortina de humo. La principal razón de esa evacuación del sector de Gaza es que la carrera de Ariel Sharon llega a su fin y que todo lo que tiene que ver con las evacuaciones es bueno para su carrera así como para la de sus hijos. Ello no tiene ninguna relación con la seguridad de Israel.
Los territorios palestinos están al borde de la guerra civil y la retirada de Gaza debería provocar el comienzo de una Intifada en la orilla occidental y una guerra civil en Palestina. Esa retirada es absolutamente análoga a la retirada rusa de Afganistán. El esquema derecha-izquierda ya no existe, Sharon es apoyado por Avoda, por [Shimon Peres, por la prensa de izquierda de la que siempre había sido enemigo e incluso los comunistas ya no lo critican. [Benjamin Netanyahu había abandonado el Likud en la óptica de una escisión en el partido. Los ex dirigentes están al final de su carrera y detrás ellos hay un vacío político. La orientación tradicional de los ricos askenazíes hacia el Labor y de los pobres sefardíes hacia el Likud no existe en la actualidad.
La situación no incita al optimismo, no hay ninguna garantía para que el terrorismo disminuya tras la retirada de Gaza. El Sur está al alcance de los cohetes, en lo adelante se pueden instalar armas modernas en Gaza pasando por Egipto y la Intifada es inevitable en la orilla occidental del Jordán. Palestina podría estallar en varios enclaves dirigidos por jefes locales. En esas condiciones, sería aventurado apostar por continuar la política de Sharon, dictada únicamente por sus intereses personales y los de su familia.
La influencia norteamericana en Israel va a provocar una catástrofe regional. No hay proceso de paz entre Israel y Palestina sino una guerra, y todo retroceso durante una guerra, en Oriente y en Medio Oriente, es considerado como la prueba de que se puede terminar con uno. La Intifada que ha matado a tantas personas de ambos lados comenzó después de la retirada del Líbano por Ehud Barak quien había hecho las mismas promesas que Sharon. Prometía el apoyo de la comunidad internacional en caso de violación del alto al fuego por los palestinos y de represalias israelíes. La guerra civil en el Líbano no fue provocada por los sirios o los israelíes; lo mismo sucede en Palestina. Nadie podrá controlar a los grupos terroristas en Gaza si combatientes procedentes del Líbano y de los campos de refugiados se incorporan a ellos.
Los árabes deben regresar a Tel Aviv, a Jerusalén y a Haifa, no a Gaza y a la ribera occidental, ahora bien, eso es lo que quieren. Eso significaría la liquidación de Israel: estamos en un callejón sin salida. El sistema de Sharon actualmente es un sistema tipo dictadura latinoamericana. Sólo Ben Gurión disfrutó de semejante poder en el pasado, pero él construyó el Estado, ahora se le privatiza. Sharon ha colocado a sus hombres a la cabeza de las grandes empresas estatales, ha roto el consenso. El poder pertenece en realidad al foro «Shikmim» que se ocupa de las privatizaciones y no al Parlamento. Es un táctico fuera de serie, ha neutralizado a la izquierda. La prensa no publicará nada sobre las privatizaciones mientras no se cuestione la retirada. Si la retirada fracasara, todo el grupo de Sharon iría tras las rejas.

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