Giuliana Sgrena, la periodsta secuestrada en Irak, luego liberada, e inmediatamente acribillada a balazos por soldados de EE.UU. está viva. Increible, si se toma en cuenta que el coche en el que viajaba recibió más de trescientos disparos. Sin lugar a dudas, otra obra maestra del terror con el sello de la Casa Blanca y el Pentágono.
Dicen que a los nortemericanos la Sgrena les calzaba mejor muerta. Puede que sí. Aunque es tanta la impunidad y el desparpajo con que EE.UU. hace arder el mundo que a veces cuesta creer que les importe un bledo una denuncia en su contra, o la revelación de una de las tantas aristas de cualquiera de sus crímenes organizados.
A decir del Consejo Nacional de Inteligencia -un ente que alimenta a la CIA de información sobre los riesgos del futuro- la inseguridad, de aquí al año 2020, será mayor.
Síntesis: ¿qué podría llegar a decir Giuliana Sgrena respecto de lo hecho por el monstruo, si el monstruo se alimenta de más de lo mismo para seguir devorándose el planeta?