Max Lesnik (izquierda) acompañado de su hija Vivien durante la entrevista con la agencia de prensa estadounidense Associated Press (AP) en el hotel Nacional de La Habana, martes 11 de diciembre 2007. Dec. 11, 2007. (Foto cortesÃa: AP Photo/Javier Galeano). ______________________________________________
Estando en Cuba con motivo de la presentación del documental «El Hombre de las dos Habanas» en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, a principios de este mes de diciembre, realizado por mi hija Vivien Lesnik Weisman, me entrevistó el joven periodista norteamericano Will Wall Weissert para la agencia de noticias Associated Press.
Max Lesnik siempre fue de opiniones firmes que suelen enojar a otros, independientemente de cuál de los bandos del estrecho de la Florida se encuentre.
A mà siempre me ha tocado ser un comentarista crÃtico. Siempre he estado en la oposición; nunca he estado ni en un gobierno ni en otro, dice Lesnik, un revolucionario cubano convertido en comentarista radial en el sur de la Florida, en una entrevista con la AP.
Y no hablo un doble lenguaje. Lo que yo digo aquÃ, lo digo en Miami, y lo que digo en Miami lo digo aquÃ.
Para visulizar el video pulsar sobre la imagen aquà arriba. Para comprar o adquirir este video documental enviar un mensaje a este enlace: «The Man of Two Havanas» _________________________________________________
La vida y polÃtica de Lesnik se presentan en el documental «The Man of Two Havanas», dirigido por su hija menor Vivien Lesnik Weisman, de 45 años, que se exhibió en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano que concluyó el viernes 14.
Filmada a lo largo de dos años y medio en La Habana y La Pequeña Habana, la pelÃcula narra el activismo polÃtico de Lesnik, su amistad con Castro, y los primeros esfuerzos por producir propaganda revolucionaria cuando los rebeldes tomaron las montañas en el oriente cubano.
«The Man of Two Havanas» incluye pasajes de una entrevista televisiva estadounidense en la que Lesnik muestra la pistola que solÃa usar como protección. Su hija recuerda en la entrevista cómo siempre se sentaba en los restaurantes de cara a las ventanas para evitar un posible ataque.
Vivien Lesnik Weisman debÃa cenar con su padre y con Castro en 1996, pero tuvo que regresar a Estados Unidos cuando su entonces esposo fue internado en un hospital con una úlcera sangrante. Castro luego usó el celular de Lesnik para llamarla.
Lesnik padre ha estrechado más su amistad con los funcionarios cubanos en los últimos años. En este verano ganó un premio cubano de periodismo, y se ha presentado en programas de entrevistas por televisión.
Lesnik se disculpa y señala que defendió a la comunidad del exilio cubano en una de esas presentaciones.
En una mesa redonda donde me entrevistaban yo hice una defensa de Miami, afirmó. Dije que Miami no es lo que parece. Lo que luce en Miami es que es una esclava total de la derecha extremista, de los defensores de los terroristas, de las presiones contra Cuba.
Pero en el fondo, agregó, está corriendo una corriente de tolerancia y de respaldo a posiciones distintas porque, si fuera tan unánime, yo no podrÃa vivir en Miami.
Su hija dice que la pelÃcula no es polÃtica, aunque simpatiza claramente con el gobierno cubano en su oposición al embargo, y acusa a los lÃderes estadounidenses de proteger a exiliados cubanos a quienes La Habana acusa a su vez de orquestar ataques terroristas.
Lesnik Weisman, que sigue buscando distribuidores en Estados Unidos, espera que el documental se exhiba en el Festival Internacional de Cine de Miami en febrero. Eso podrÃa indignar a algunos exiliados, pero, agrega, creo que es un diálogo que Miami está listo para entablar.