Voltairenet.org
 Red de Prensa No Alineados

Política
El periodismo como un derecho de los pueblos, y no solo de profesionales con título
por Franklin Falconí*

El periodismo no es una actividad neutral, y si de derecho humano a la comunicación se habla, entonces el periodismo es también un derecho para todos, no solo para pocos.




20 de noviembre de 2009

Desde
Quito (Ecuador)

Herramientas

 Imprimir
 Enviar

La ley de comunicación, cuarta versión, está por ver la luz. Los plazos así lo exigen. Y usando el sentido común es fácil deducir que, con lo avanzado hasta ahora por la comisión “especialísima” nombrada para el efecto por la Asamblea, lo que al final aparecerá será un cuerpo legal ya elaborado con anterioridad, en alguna catacumba de la “revolución ciudadana”.

La censura previa y la responsabilidad ulterior

Es uno de los temas más controversiales del debate. La cuestión está en definir qué se entiende por censura previa, y qué por responsabilidad ulterior.

La censura previa nace con el periodismo como actividad de difusión masiva, en Inglaterra, bajo el reinado de Enrique VIII, en 1529, cuando la imprenta de Gutenberg se generaliza y se inicia una profusión de materiales impresos que asustan al poder. Se establecen entonces listados de libros prohibidos de publicar. La revolución liberal-burguesa combatirá esta medida, en función de permitir el libre cauce de sus ideas en confrontación al régimen feudal, pero cuando triunfa su revolución y la libertad de prensa adquiere dimensiones incontrolables para ellos, puesto que comienzan a aparecer publicaciones de la clase obrera que buscan persuadir de la necesidad de impulsar la revolución mucho más allá de lo que los burgueses querían, se decide instituir otro tipo de censura: el impuesto al timbre, es decir, un impuesto al papel que hacía que solo los poderosos pudieran costear la producción de periódicos.

Con la consolidación del capitalismo como sistema, este tipo de controles tan directos, ceden el paso a formas más disimuladas de censura. Los costos prohibitivos de acceso a las tecnologías sigue siendo la más efectiva, así como las condiciones de concesión de frecuencias del espectro radioeléctrico por parte de los Estados. En los países capitalistas, las regulaciones sobre la comunicación y los medios van en el camino de impedir que las ideas revolucionarias se difundan de manera libre; se argumentan sobre todo, razones de seguridad del Estado. Como censura previa se debe entender también al control que ejercen los monopolios (e incluso el gobierno) sobre las líneas editoriales de los medios, a quienes condicionan a cambio de contratar millonarios espacios publicitarios.

El primer numeral del artículo 18 de la actual Constitución establece con claridad la prohibición de la censura previa, con lo cual los empresarios están de acuerdo. Esto debido a que miran al gobierno como su principal contradictor, y desean impunidad para continuar conspirando. Por eso ellos sostienen que todo tipo de normativa sobre la comunicación, los medios y la actividad periodística en general, constituye de por sí, censura previa. “La mejor manera de respetar la libertad de expresión es sin ley”, dicen. Cuestionan entonces aquel artículo aprobado recientemente por la comisión especial de la Asamblea, en el que pese a ratificar la prohibición de la censura previa se establece también la responsabilidad ulterior de los periodistas, y se deja abierta la posibilidad de reglamentaciones posteriores que normen esa responsabilidad.

En este escenario, es evidente el interés de controlar a los medios que tiene el gobierno, y el interés por parte de los dueños de las empresas, de mantener la dictadura informativa, mientras los pueblos siguen quedando excluidos, considerados como meros receptores pasivos de la información que otros construyen.

Desde la perspectiva de la izquierda revolucionaria, la calentura no se la puede buscar en las sábanas. Es absurdo partir del supuesto de que el periodismo sea una tarea neutral, imparcial, aséptica, para establecer entonces que el periodista deba actuar sin interés alguno sobre los hechos que registra, procesa y elabora, y que, por tanto, la información deba ser inmaculada. No se le puede exigir a ninguna persona, y mucho menos al periodista, que para cumplir con los supuestos “deontológicos” del periodismo, se vuelva extraterrestre, fuera del mundo para realizar su trabajo. Lo que debería ocurrir es una transparentación de esta actividad, que la ley obligue y controle que los medios expongan de manera clara y frontal los intereses que defienden con su línea editorial, que hagan pública la nómina de sus accionistas y dueños, para poder saber entonces desde qué perspectiva hacen comunicación. Y para que los periodistas hagan de manera honesta su labor.

A partir de ello, que se haga efectiva la democratización de los medios, en el sentido de redistribuir de manera equitativa las frecuencias, y que el Estado fomente medios públicos en los que se exprese la diversidad cultural de los pueblos, y se promueva una pluralidad política.

Pero, sobre todo, se debería diferenciar bien el tipo de comunicación que realizan los medios privados, comunitarios y públicos, no puede valorarse con los mismos parámetros a los tres. Es absurdo exigir a un medio comunitario la profesionalización de sus periodistas como condición para que puedan procesar y difundir información. Resulta un criterio segregacionista, odioso. Un título universitario no puede ser lo único que garantice el derecho humano a la comunicación que todos los ecuatorianos debemos tener.

El periodismo es una actividad realizada por seres humanos que, subjetivamente, seleccionan una parte de la realidad, la procesan según sus intereses y con ella elaboran sentido para difundirlo masivamente. Es una actividad en la que pesan el interés de los dueños del medio, y las perspectivas del periodista. Entonces, no puede seguirse pensándolo como una actividad exclusiva de ciertos profesionales; debe ser un derecho de los pueblos. El papel que deberían jugar los profesionales titulados del periodismo es el de facilitadores técnicos del ejercicio de ese derecho, no el de sus dueños exclusivos.

 Franklin Falconí

Licenciado en Comunicación Social, de la Universidad Central del Ecuador. Editor general del quincenario Opción.


Los artículos de esta autora o autor
Enviar un mensaje



 

 

Opción

- 1 al 16 de julio de 2004

- 11 al 25 de febrero de 2005

- 28 de febrero al 14 de marzo de 2005

- 21 de marzo al 3 de abril de 2005

- 11 al 25 de abril de 2005

- 4 al 18 de mayo del 2005

- 13 al 27 de junio de 2005

- 28 de junio al 10 de julio de 2005

- 3 al 16 de agosto de 2005

- 5 al 15 de septiembre de 2005

- 19 de septiembre al 2 de octubre de 2005

- 3 al 16 de octubre de 2005

- 17 al 30 de octubre de 2005

- 31 de octubre al 14 de noviembre de 2005

- 15 al 30 de noviembre de 2005

- última edición de 2005

- 2 al 15 de enero de 2006

- 16 al 30 de enero de 2006

- 15 de febrero al 3 de marzo de 2006

- 10 al 24 de abril de 2006

- 24 de abril al 10 de mayo de 2006

- 11 al 26 de mayo de 2006

- 7 al 21 de junio de 2006

- 4 al 17 de julio de 2006

- 17 al 30 de julio de 2006

- 30 de agosto al 15 de septiembre de 2006

- 31 de octubre al 14 de noviembre de 2006

- 1 al 15 de diciembre de 2006

- 3 al 16 de enero de 2007

- 18 de enero al 5 de febrero de 2007

- 1 al 15 de mayo de 2007

- 16 al 30 de mayo de 2007

- 128.1 al 15 de junio del 2007

- 20 de agosto al 2 de septiembre de 2007

- 6 al 20 de septiembre del 2007

- del 21 de septiembre al 7 de octubre del 2007

- Del 8 al 22 de octubre del 2007

- Ecuador, del 23 de octubre al 6 de noviembre del 2007

- del 8 al 22 de noviembre del 2007

- del 23 de noviembre al 7 de diciembre

- Última edición del 2007

- del 2 al 15 de enero del 2008

- 18 de enero al 1 de febrero

- del 2 al 18 de febrero de 2008

- 19 de febrero al 3 de marzo del 2008

- del 6 al 18 de marzo del 2008

- del 20 de marzo al 3 de abril del 2008

- Ecuador, del 4 al 18 de abril del 2008

- Ecuador, del 21 de abril al 4 de mayo del 2008

- Ecuador, del 5 al 20 de mayo del 2008

- Ecuador, del 21 de mayo al 4 de junio del 2008

- Ecuador, del 6 al 20 de junio del 2008

- Ecuador del 21 de junio al 5 de julio del 2007

- Ecuador, del 6 al 21 de julio del 2008

- Ecuador, del 22 de julio al 6 de agosto del 2008

- Ecuador, del 8 al 22 de Agosto de 2008

- Ecuador, del 23 de agosto al 6 de septiembre de 2008

- Ecuador, del 9 al 23 de septiembre de 2008

- Ecuador, del 18 al 28 de septiembre del 2008

- Ecuador, del 2 al 16 de octubre del 2008

- Ecuador del 17 de octubre al 1 de noviembre del 2008

- Ecuador, del 2 al 17 de noviembre del 2008

- Ecuador, del 18 de noviembre al 2 de diciembre del 2008

- Ecuador, última edición del 2008

- Ecuador, del 2 al 15 de Enero del 2008

- Ecuador, del 18 de enero al 2 de febrero de 2009

- Ecuador del 3 al 17 de febrero del 2009

- Ecuador, del 18 de febrero al 4 de marzo del 2009

- Ecuador, del 5 al 20 de marzo del 2009

- Ecuador del 21 de marzo al 6 de abril de 2009

- Ecuador, del 7 al 18 de abril del 2009

- Ecuador, del 19 al 31 de abril del 2009

- Ecuador, del 4 al 18 de mayo del 2009

- Ecuador, del 19 de mayo al 1 de junio del 2009

- Ecuador, del 2 al 15 de junio del 2009

- Ecuador, del 16 al 30 de junio del 2009

- Ecuador, del 1 al 15 de julio de 2009

- Ecuador, del 16 al 31 de julio del 2009

- Ecuador, del 1 al 15 de agosto del 2009

- Ecuador, del 16 al 30 de agosto del 2009

- Ecuador, del 1 al 15 de septiembre de 2009

- Ecuador, del 16 al 30 de septiembre del 2009

- Ecuador, del 1 al 15 de octubre del 2009

- Ecuador, del 16 al 31 de octubre del 2009

- Ecuador, del 1 al 15 de noviembre del 2009

- Ecuador, del 16 al 30 de noviembre del 2009

- Ecuador, última edición del 2009

- Ecuador, del 1 al 15 de enero del 2009

- Ecuador, del 16 al 31 de enero del 2010

- Actualidad

- ESPECIAL

- ESPECIAL: 9 al 13 de julio del 2007 Seminario Internacional, Problemas de la Revolución de América Latina


Países
Haití
Haití


ONG
Jamestown Foundation
Jamestown Foundation


002. Cowboys del Infierno


001. El Nerón del Siglo XXI. George W. Bush presidente


«Proyecto Censurado 2009»


 

Sobre la Red Voltaire - RSS - ¿ Cómo participar en la Red Voltaire?

  

Top