Red Voltaire

Arnold August

Autor/periodista/conferencista especializado en Cuba. Libro Democracy in Cuba and the 1997-98 Elections Capítulo titulado: “Socialism and Elections” en Cuban Socialism in a New Century: Adversity, Survival and Renewal (University Press of Florida 2004, editado por los profesores Max Azicri y Elsie Deal. Próximo libro Cuba: Democracia Participativa y Elecciones en el Siglo XXI (español, inglés, y francés en otoño 2010). Miembro de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA).

18 artículos
 
El arte de la incoherencia
Honduras: la política de «doble vía» de Estados Unidos y Canadá
por Arnold August
Honduras: la política de «doble vía» de Estados Unidos y Canadá Montreal (Canadá) | 3 de diciembre de 2009
Para lograr someter a los hondureños, el Imperio anglosajón está recurriendo al clásico método del «policía malo y el policía bueno». Por un lado, acción secreta y golpe militar, y por el otro, diplomacia y cortinas de humo. Ambas vías se mantienen abiertas simultáneamente mientras que Estados Unidos y Canadá se reparten los papeles como mejor les conviene. Arnold August observa sin embargo que, en este caso, el objetivo de la diplomacia no es garantizar el respeto del derecho internacional sino, por el contrario, enmascarar la violación de ese derecho. En ese sentido, Washington y Ottawa reclaman oficialmente el regreso del presidente Zelaya a sus funciones, pero también lo exhortan a no regresar a su país para no provocar enfrentamientos con los militares.
 
La población se vuelca en la oposición contra los golpistas pro USA
Más que una democracia, los Hondureños quieren une nueva República
por Arnold August
Más que una democracia, los Hondureños quieren une nueva República Montreal (Canadá) | 20 de noviembre de 2009
Después de tres meses del Golpe de Estado militar en Honduras, el presidente legítimo, Manuel Zelaya, sigue sin ejercer sus funciones y refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa. Este golpe organizado cínicamente y secretamente por la administración Obama, quien sigue haciéndose de la vista gorda, como si nada de grave hubiera ocurrido. La administración Obama no utiliza tampoco el calificativo de golpe «militar» para no romper con el régimen como lo exigiría la ley en EEUU. Washington intenta organizar nuevas elecciones para dar una apariencia democrática al nuevo régimen, pero la población y los principales líderes rechazan un escrutinio administrado por los mismos golpistas. El pueblo exige una República libre de la injerencia y tutela de Washington.