Red Voltaire
16 diciembre de 2012
Santiago el Pinar: ciudad rural, el embuste / A temblar, la “alta burocracia” / Vandalismo contra Juárez: ¿provocaciones derechistas? / Sin bases para acuerdos mínimos / De represiones y promesas / Consumismo “ecológico” / Capitalismo salvaje y corrupto, epicentro de la crisis / Homicidios y agresiones a mujeres periodistas / Santiago el Pinar: ciudad rural, el embuste / Cofepris aprueba el consumo humano de maíz tóxico / 23 de diciembre de 2012 / 31 de diciembre de 2012 .
15 artículos
01. Santiago el Pinar: ciudad rural, el embuste 16 de diciembre de 2012
El programa gubernamental de Ciudades Rurales Sustentables posibilitó que el municipio chiapaneco de Santiago el Pinar pasara del lugar 19 de marginación a nivel nacional al 268; no obstante, en las nuevas casas “de material”, los indígenas viven hacinados, sin agua potable ni luz eléctrica; caminan hasta 6 horas en la montaña para conseguir el vital líquido. “El servicio sólo llega cuando viene el gobernador”, señalan. Debido a la exposición al monóxido de carbono cuando cocinan, padecen una enfermedad que les genera pus en los ojos, pero no se atienden porque en el nuevo hospital falta personal médico y medicamentos. Además, el cobro por el servicio de luz eléctrica, para los que lo tienen, rebasa los 400 pesos bimestrales, pese a que los hogares sólo cuentan con tres focos. Ni con los recursos que reciben del programa Oportunidades pueden (...)
 
 
 
 
 
 
 
08. Homicidios y agresiones a mujeres periodistas Ciudad de México (México) | 16 de diciembre de 2012
Constitucionalmente, los militares deben estar en sus cuarteles en tiempos de paz. Pero en la práctica, a raíz del golpe de Estado de Calderón, andan por las calles en una seudoguerra que, junto a los delincuentes, ejercen contra la población mexicana. Calderón y sus generales, su García Luna, su Marisela Morales, atentaron contra sus propios colaboradores de las agencias Antidrogas y de la Central de Inteligencia estadunidenses (DEA y CIA, por sus siglas en inglés, respectivamente), de la Oficina Federal de Investigación, también estadunidense (FBI, por su sigla en inglés) y anegaron en sangre a miles de mexicanos ajenos a su “guerra”. Los emisarios de los cárteles, así como del capo más buscado (con ganas de no encontrarlo), el Chapo Guzmán, se convirtieron en funcionarios de primer nivel en la Procuraduría General de la República, en la Secretaría de la Defensa Nacional y en la Secretaría de Seguridad Pública (¿seguridad (...)