Red Voltaire
21 de Noviembre 2016
Gobierno gasta 42 millones en testigos protegidos / Política fiscal, antisocial y antiproductiva / 14 años de una historia de corrupción en la Hacienda Pública / Las obras de arte de Videgaray que la fiscal anticorrupción oculta / La revolución muerta y la revolución latente / Ciberseguridad, antivirus y otras opciones gratuitas / “No me despierto pensando cómo joder al país”… aunque en los hechos sea así / Investabank, el dilema de Enrique Vilatela / La reportera Sanjuana Martínez y su periodismo de investigación / Victoria de Trump: hemos perdido la batalla / ¿No pasa nada? / Una Corte Constitucional en manos de Trump /
12 artículos
 
 
 
 
 
 
07. “No me despierto pensando cómo joder al país”… aunque en los hechos sea así 21 de noviembre de 2016
La expresión “joder” es usada en la jerga española del clásico gachupín: “¡joder, hombre!”. En la jerga mexicana su equivalente es: chingar. Carlos Fuentes (escritor que Peña confunde con otro), en su célebre novela La muerte de Artemio Cruz, recoge 24 frases con las diferentes modalidades de la palabra chingar, que el diccionario de María Moliner dice que significa: fastidiar, molestar. Fuentes las enumera como refranes: Chingue a su madre; Hijo de la chingada; Aquí estamos los meros chingones; Déjate de chingaderas; Ahoritita me lo chingo; No te dejes chingar; Me chingué a esa vieja; Chinga tú; Chingue usted; Chinga bien, sin ver a quién; A chingar se ha dicho; Le chingué mil pesos; Chínguense aunque truenen; Chingaderitas las mías; Me chingó el jefe; No me chingues el día; Vamos todos a la chingada; Se lo llevó la chingada; Me chingo pero no me rajo; Se chingaron al indio; Nos chingaron los gachupines; Me chingan los gringos; Viva México, jijos de su (...)
 
 
 
 
¿No pasa nada?
por Óscar Enrique Díaz Santos
11. ¿No pasa nada? 21 de noviembre de 2016
Lo que la mayoría de los mexicanos, por no decir todos, no deseaba, pasó. Donald Trump es el presidente electo de Estados Unidos. En la jornada electoral del 8 de noviembre nunca estuvo en riesgo su triunfo y los resultados cada vez más lo favorecían. Millones de personas en el mundo estuvieron atentas a este máximo evento de la nación más poderosa del orbe. La mayoría le apostaba a un triunfo de Hillary Clinton. Incluso, todas las encuestas le daban ventaja a ella, la ubicaban como favorita; pero como pasa en el futbol, no siempre gana el que supuestamente juega mejor sino el que mete el gol decisivo. ¿Es injusto? No lo creo. Sólo que Trump y su equipo hizo mejor su trabajo electoral. Echarle la culpa a alguien como las mujeres, a los latinos y otros factores es llegar a lugares comunes, porque Hillary ganó las elecciones en cuanto a números de votos obtenidos, pero no en cuánto a los votos electorales. Decir que es un sistema electoral no justo no es válido porque en toda su historia ha sido (...)