La palabra "manengue" no viene en el diccionario castellano. Pero no importa. De todos modos existen y hoy es su día. Se están celebrando las elecciones en Miami y los manengues, camajanes y "lobbistas" andan por las calles en compañía de los candidatos a la caza de los votos que se les hayan escapado de las urnas. El espectáculo es nada edificante. ¿Se imagina Uds. cuantos millones de dólares se han gastado entre todos los aspirantes a cargos públicos en este bendito Condado de Miami-Dade?

El acto democrático de escoger en la urna a los gobernantes se ha ido desnaturalizando en la misma medida que el dinero se ha convertido en el instrumento motor que mueve el proceso electoral. ¿ Cuanto dinero cuesta en Miami salir electo Comisionado, alcalde o Representante al Congreso Estatal de Tallahassie? Basta con revisar los datos oficiales de gastos de campaña para darnos cuenta que, como dice el refrán popular, la lista no cuadra con el billete. Porque se gastan cientos de miles de dólares para ocupar un cargo cuyo salario no es suficiente para vivir a menos que el funcionario electo entre en la más abyecta corrupción. El número de los supuestos "representantes del pueblo" que han sido separados de sus cargos o han ido a parar a la cárcel condenados por sus actos deshonestos, es tan grande que nos ocuparía demasiado espacio mencionar a todos y cada uno de nuestros "honorables ladrones".

Sólo basta con mirar los anuncios políticos pagados en la prensa, o escuchar la radio y la televisión para darnos cuenta que sin dinero, y dinero abúndate contante y sonante, no es posible participar con éxito en el proceso eleccionario. El barraje de anuncios no tiene paralelo. Ni la Coca-Cola ni los Mcdonalds ni las marcas de automóviles de los más elevados presupuestos pueden competir con los políticos en tiempos de elecciones.

Que le pregunten a los medios de comunicación donde está el dinero. Y todos contestarán diciendo: "En la publicidad de las elecciones". La zafra está en las elecciones.

Los candidatos mueven sus maquinarias electorales con dinero. Con dinero pagan la publicidad. Con dinero cash pagan a periodistas tan corruptos como ellos para que les hagan entrevistas complacientes en la radio. Con dinero y más dinero es que los "lobbistas" engordan las bolsas de los políticos a quienes más tarde le van a cobrar con creces sus contribuciones de campaña.

Y con todos los millones que se han gastado en estas elecciones ¿saben Uds. Cuantos electores se calcula que Irán a las urnas? Pues solo un 20 por ciento.. El otro 80 por ciento se quedara en casa para no verle la cara a los manenegues.

El término Democracia, viene del griego y significa "gobierno del pueblo". Creo que fue un Presidente norteamericano, Abraham Lincoln, el que dijo que la democracia era el gobierno del pueblo y para el pueblo. Pero de cuando los griegos y de la Norteamérica de Lincoln ha pasado mucho tiempo.

Ahora es otra época. Estamos en Miami en el siglo XXI. La era de los manengues y los nuevos camajanes.