Por supuesto, el mensaje salió de Miami - tenía que ser- con destino a Cuba. Y no lo llevó en arriesgada aventura un soldado norteamericano como sucedió a fines de la guerra del 95 con el famoso "Mensaje a García".

Este mensaje no fue dirigido a las tropas del Ejercito Libertador comandadas en la región oriental por el Mayor General Calixto García de parte del Jefe del Estado Mayor del Ejercito de los Estados Unidos pidiendo cooperación para el desembarco de las tropas norteamericanas en la isla. El mensaje se envió desde Miami, por radio, mas seguro, por supuesto que desembarcando en la isla. ¡Que se subleven los negros! Así rezaba este nuevo y electrónico "Mensaje A García". La inspiración de tal alocución vino a consecuencia de la noticia procedente de la isla según la cual en un anfiteatro del reparto Alamar, situado al oeste de la Bahía de La Habana, se había celebrado un concierto de "Rap" en el cual alguno que otro cantante participante había entonado versos donde se criticaba a la policía. El concierto de Rap de Alamar, organizado por una institución cultural oficial como es la de los "Hermanos Saíz", lejos de ser un acto de protesta política contra el gobierno como se ha querido interpretar en Miami, fue una expresión manifiesta de libertad cultural en el cual cubanos negros y blancos se reunieron para cantar y escuchar a grupos musicales "Raperos" de la isla y del exterior. Estaba el público presente. Estaban en el escenario los "Raperos" y estaba allí también la policía. ¡Y allí no pasó nada!

Mejor dicho si pasó. El concierto de Alamar fue un mensaje de respuesta anticipada al que se enviaría desde Miami incitando a los cubanos negros a que se sublevaran contra los blancos en una franca guerra racial.

Cuanta ignorancia de cómo es Cuba. De cómo es aquella sociedad. Donde existen problemas serios. Donde se viven tiempos difíciles. Donde es verdad que hay evidentes desigualdades económicas a partir de la dolarización de la economía impuesta por la realidad del mundo en que vivimos. Donde es cierto que la inmensa mayoría de los ciudadanos negros de Cuba no tienen el mismo poder adquisitivo que los blancos, en primer lugar porque esa mayoría de cubanos negros no tienen familiares en el extranjero. Nadie puede negar que esa realidad se traduce en desigualdad económica y social.

Pero imaginar, soñar, pretender alentar con discursos "guerreros" por radio y desde Miami, que los negros de la isla se subleven contra el gobierno haciendo caso a tan disparatadas teorías raciales, es una ilusión apocalíptica fuera de toda realidad. Se ve que nunca mas han vuelto a pisar tierra cubana.

¿Y el mensaje de donde llega? El mensaje sale de Miami. Son blancos cubanos de Miami los que le dicen a los negros de Cuba que se subleven. ¡Que tontería! Que los negros se alcen en las calles de La Habana en guerra civil contra los blancos para que después que se apaguen los fuegos y que los americanos intervengan militarmente en nombre de la "paz social," ir ellos, los blanquitos ricos de aquí, a gobernar a los cubanos pobres de la isla, blancos, negros y mulatos. Y todo en nombre del exilio blanco de Miami. ¡Que soberana tontería! Un sueño de una tarde de verano.