Ya salieron decirlo: Los "cócteles -bombas molotov "que ayer lunes hicieron blanco en las oficinas de la Fundación Cubana-americana y Alpha 66 son actos terroristas ejecutados por agentes castristas actuando por orden del gobierno cubano". Así de fácil.

No creo que ninguna persona racional - y menos los cuerpos de inteligencia y de policía entre ellos, el FBI - tome en serio semejante aseveración. Tampoco sería responsable de nuestra parte afirmar que ambas hechos, que cuadran en la categoría de actos terroristas han sido obra de las propias organizaciones bombardeadas con el fin de ganar publicidad gratuita o con la finalidad de responsabilizar al gobierno cubano para añadir una acusación mas contra el eterno y mas odiado de sus enemigos: Fidel Castro.

No. Ni lo uno ni lo otro. Lo primero es absurdo pensarlo. Sería un acto estúpido por parte del gobierno de Cuba. Y los dirigentes cubanos - Fidel en primer lugar - nada tienen de estúpidos como para darle pie al gobierno del Presidente Bush para que tenga evidencias de que Cuba practica el terrorismo contra en este país. Porque además, a lo largo de los tantos años de confrontaciones entre los gobierno de Cuba y Estados Unidos - a pesar de que tanto por cubanos exilados como por agentes confesos al servicio del gobierno de Estados Unidos - se han realizado actos de violencia y terrorismo en Cuba y contra Cuba.

En cambio, a lo largo de todo este proceso de confrontaciones entre los dos países, no se ha producido un solo hecho terrorista en territorio norteamericano o fuera de este país contra propiedades o ciudadanos de Estados Unidos, que puedan ser ciertamente atribuidos a operativos del gobierno de cubano.

En tiempos del dictador Machado se hizo popular una guaracha cuya letra decía en su estribillo ¿Quién tiró la bomba, quién tiró la bomba, quién tiró?

Y ahora viene bien al caso la pregunta. Si no fueron las mismas presuntas víctimas ni fueron "agentes castristas ", ¿quienes lanzaron entonces las bombas contra la Fundación y Alpha 66? Aunque no soy policía ni agente de inteligencia, raciocinio no me falta para buscar responsabilidades en elementos irresponsables - valga la redundancia - que como siempre pretenden crear un clima de tensiones entre Cuba y Estados Unidos. Actos que como en ocasiones anteriores, han terminado siempre con actos terroristas donde las víctimas han sido aquellas personas o instituciones que se oponen a la línea radical de la derecha cubana de Miami.

No he sido nunca terrorista. Pero lo cierto es que a la revista Réplica de mi dirección, mas de diez bombas pusieron esos mismos terroristas que ahora se disfrazan de pacificas ovejitas obedientes de la ley.

Como dice el refrán, "el horno no está para galleticas". Es una obligación de las autoridades competentes investigar a fondo estos actos criminales, que somos nosotros los primeros en rechazar y condenar aunque las presuntas víctimas sean nuestros más encarnizados enemigos.

El terrorismo hay que rechazarlo, venga de donde venga. Y para luego, es tarde.