PRESIDENTE: Hoy en Bagdad los terroristas apuntaron su violencia contra las Naciones Unidas. El personal de Naciones Unidas y los ciudadanos iraquíes muertos en el ataque con bomba se hallaban en ese país en solamente misión humanitaria. Los hombres y las mujeres en el edificio señalado trabajaban en la reconstrucción, en la atención médica para los iraquíes. Estaban ahí para ayudar con la distribución de alimentos. Varios de ellos fueron asesinados o heridos. Y a todos quienes sufren les extiendo la simpatía del pueblo norteamericano.

Hace poco que conversé con el embajador Bremer y le ordené prestar toda la ayuda posible en las tareas de rescate y recuperación en las oficinas de Naciones Unidas. También hablé con el secretario general Kofi Annan sobre la pérdida de personal que ha sufrido la ONU, y sobre la tarea vital que continúa en Iraq.

Los terroristas que atacaron hoy nuevamente muestran su desprecio por los inocentes. Demostraron que temen el progreso y su odio por la paz. Ellos son enemigos del pueblo iraquí. Son enemigos de toda nación que quiere ayudar al pueblo iraquí. Por sus tácticas y sus objetivos esos asesinos otra vez demuestran ser enemigos del mundo civilizado.

Cualquier señal de progreso en Iraq aumenta la desesperación de los terroristas y la de los residuos del brutal régimen de Saddam. El mundo civilizado no será intimidado y esos asesinos no determinarán el futuro de Iraq. El pueblo iraquí ha sido liberado de un dictador. Iraq está en un curso irreversible hacia el gobierno propio y la paz. Y Norteamérica, nuestros amigos y las Naciones Unidas estarán con el pueblo iraquí en la recuperación de su nación y de su futuro.

El pueblo iraquí enfrenta un desafío y enfrenta una opción. Los terroristas quieren retornar a los días de las cámaras de tortura y de las fosas comunes. Los iraquíes que quieren paz y libertad deben rechazar y combatir el terror. Y Estados Unidos y muchos otros del mundo estarán ahí para ayudarlos.

Todas las naciones del mundo enfrentan un desafío y una opción. Al intentar difundir el caos y el temor los terroristas ponen a prueba nuestra voluntad. Superaremos las dificultades. Seguiremos adelante con la guerra contra el terror hasta que los asesinos sean llevados ante los tribunales de justicia. Y hemos de prevalecer.

Que Dios bendiga las almas que han sido lastimadas en Iraq. Muchas gracias.