Las encuestas -el único credo válido en tiempos de elecciones- dicen que Manfred Reyes Villa ganará el 30 de junio y que puede convertirse en el próximo Presidente de Bolivia. Hasta hoy, el cuestionamiento central que le hicieron sus adversarios -de manera puntual el MNR- tuvo que ver con su gestión como alcalde y con la cantidad de dinero que habría logrado juntar. Pero nada se ha dicho de su pasado militar, que hasta hoy sigue circulando sólo en el nivel del rumor. Y la verdad es que también pocos de los candidatos de los partidos tradicionales tienen la moral suficiente para enjuiciar ese pasado, pues la mayoría o fue golpista (ADN y el MNR) o se hizo socio de gopistas para poder gobernar (el MIR).

El representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Sergio Sacha Llorenti ha expresado que actualmente hay varios políticos denunciados por violación a los derechos humanos que están candidateando a presidentes, diputados y senadores por los partidos tradicionales.

Manfred siguió el curso «Combat Arms Basic C-2»

Quizás por esto, hasta hoy haya pasado desapercibido un dato que circula por lo menos en tres páginas web de Internet [1] y que sostiene que entre febrero y abril de 1976, Manfred Reyes Villa fue instruido por expertos norteamericanos en la tristemente célebre Escuela de las Américas, fundada en Panamá en 1946 por el Ejército de Estados Unidos. De las aulas de esta Escuela salieron los principales represores que tuvimos los latinoamericanos durante los años 70: los temibles Pinochet, Videla, Banzer, Luis Arce Gómez y cientos de otros, de la misma especie.

La periodista Stella Calloni -apelando a documentos encontrados en los llamados «Archivos del terror» descubiertos en Paraguay- denunció que los militares que asistían a la Escuela de las Américas eran entrenados en técnicas sofisticadas de tortura. Incluso mostró un manual, con figuritas y todo, de cómo hacían los militares para mantener vivas y dispuestas a las personas que eran «interrogadas» con la aplicación de shocks eléctricos.

Manfred Reyes Villa Bacigalupo nació en La Paz el 19 de Abril de 1955. Después de egresar del Colegio Israelita de La Paz, el año 1973, ingresó al Colegio Militar. Para perfeccionar sus conocimientos militares es que marchó a seguir un curso en la Escuela de Las Américas. En la nómina oficial de esa institución el que hoy es jefe de la Nueva Fuerza Republicana figura como "Cadete Villa Bacigalupo, Manfred R.", según consta en una copia de esa lista que está en poder de la APDHB. Manfred habría seguido el curso de "combat arms basic-C2", entre el 20 de febrero y el 23 de abril de 19761.

La «Escuela de los Asesinos»

Las distintas instituciones que velan por los derechos humanos han coincidido en tipificar a la Escuela de las Américas como «la Escuela de los Asesinos» o «Escuela de los Torturadores». Sacha Llorenti sostiene que «esos nombres no son abusivos, sino que reflejan lo que en realidad fue ese centro militar, de allí salieron los oficiales que torturaron y desaparecieron a miles de ciudadanos en toda Latinoamérica». Y la historia no ha acabado pues tenemos que recientemente en nuestro país -específicamente durante la Guerra del Agua, en Cochabamba- la red PAT descubrió, con imágenes y en vivo y en directo, que el oficial Robinson Iriarte de la Fuente, vestido de civil, hacía disparos selectivos contra los manifestantes. Pues bien, según la lista con que cuenta la APDHB, este francotirador fue otro de los graduados de la Escuela de las Américas.

Profesionales en masacres

La organización School of the Americas Watch se ha dedicado a investigar los crímenes cometidos por los militares que se educaron en la Escuela de las Américas y ha informado en sus distintos reportes que en el caso de un país como El Salvador «más de dos tercios de los involucrados en crímenes de lesa humanidad son egresados de la Escuela de las Américas, entre ellos: 2 de los 3 acusados por el asesinato del Arzobispo Arnulfo Romero, 10 de los 12 acusados por la masacre de El Mozote donde más de 900 hombres, mujeres y niños fueron asesinados, 19 de los 26 acusados de la masacre a 6 sacerdotes jesuitas».

Algo parecido pasó en Argentina, la «Guerra Sucia» fue comandada por Roberto Viola y Leopoldo Galtieri, dos egresados de la mencionada Escuela. En chile, un tercio de los militares acusados por crímenes contra la humanidad egresaron de la Escuela. En Colombia, el informe sobre derechos humanos denominado Terrorismo de Estado en Colombia menciona a 247 personas como violadores a los derechos humanos, de las que la mitad fueron egresados de la Escuela de las Américas [2].

Banzer, Montesinos, el Bombón y otros chicos del montón

Los graduados en la Escuela de las Américas lograron controvertidas famas y ocuparon por muchos años el poder absoluto en los distintos países de Latinoamérica. El peruano Vladimiro Montesinos, Hugo Banzer, Tito Montaño (el que comandó los asesinatos de la Calle Harrintong), Luis Arce Gómez, Ministro del Interior del gobierno de Luis García Meza, Mario Escobari Guerra y Avelino Rivero Parada ministros de Estado durante el gobierno de García Meza, ambos sentenciados en el juicio en contra de éste; el coronel Fredy Quiroga Reque sentenciado por haber participado en el genocidio de la calle Harrington, asimismo, varios militares involucrados en casos de tráfico ilícito de drogas también egresaron de la Escuela de las Américas.

Como dato curioso anotaremos que la foto de Hugo Banzer Suárez se exhibe en el salón de la fama de la Escuela de las Américas.

Otra curiosidad más

El periódico Tiempos del Mundo (16 mayo de 2002) que se distribuye en toda Latinoamérica registra una curiosa entrevista que el candidato de la NFR habría dado durante su paso por Washington, al periodista Reinaldo Escobar. A parte de la confusión de nombres que registra la nota -lo cual deja ver un trabajo poco profesional- llamó la atención las respuestas que dio Manfred Reyes Villa. Aquí transcribimos algunas:

-¿Cómo piensa contrarrestar esas acusaciones? (La pregunta se refiere a la Guerra Sucia)

-Vengo a que me conozcan y vean qué es lo que yo pienso en función de lo que ocurrió en el país en la época de Fidel Castro. Fui invitado muchas veces a Cuba, pero nunca en mi vida he ido porque tengo una relación desde mi niñez con todo lo que significó ese episodio ya que mi padre fue jefe de operaciones antiguerrilla en la época del Che Guevara.

-¿Cómo fueron esas experiencias?

-De niño recuerdo esas duras épocas cuando recogíamos a los muertos y yo a los diez años tenía que estar armado defendiendo a mis hermanos menores porque en cualquier momento se nos iban a entrar los guerilleros (...).

[1] Documento de School of the Americas Watch, disponible en Internet: www.soaw.org

[2] Ver artículo de Sacha Llorenti, publicado en El Juguete Rabioso, número 24, del 21 de enero de 2001.