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Mercenario en formación
Foto Airsoft

El mercenario apareció en la historia al final de la guerra de 100 años cuando miles de antiguos guerreros que no sabían hacer otra cosa que pelear comenzaron a alquilarse a los reinos italianos a cambio de un salario. El mercenario reapareció en el siglo XX como un ex militar que se pone al servicio de restauradores del antiguo poder colonial sobre todo en Africa. En las postrimerías del siglo XX los servicios del mercenario que iba desde la simple carne de cañón al especialista en inteligencia eran contratados a través de agencias especializadas como la de Soldier of fortune. Ahora los servicios privados que son ofrecidos a los proyectos neocolonialistas son parte de un conglomerado empresarial del que habla la tesis doctoral de Peter Singer.

La privatización de la milicia es una etapa de la oferta de servicios de seguridad. Estos pasaron por los servicios policiacos privados, que suelen encargarse de la seguridad de las empresas también privadas. Esos servicios suplen las carencias del Estado de dar seguridad a todos, de la misma manera que las ONGs de derechos humanos suplen las limitaciones cada vez mayores del poder judicial. Sin embargo, la confianza de las empresas privadas en la seguridad ofrecida por empresas de particulares quedó limitada cuando éstas comenzaron a concentrar demasiada información en sus memorias electrónicas.

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Mercenarios del rey
Cuadro de la Edad Media

De esta manera aparecieron empresas de nacionalidad israelí, que empezaron a ofrecer en Estados Unidos servicios informáticos enderezados fundamentalmente a la seguridad de empresarios y de sus empresas. El ingenio israelí en este tipo de tecnología y su capacidad de convertir una idea en un producto han sido vistos como la prominencia de la industria en un mundo obsesionado por la seguridad. En este renglón, ha dicho Dan Inbar, de Homeland Security Research Corporation, una firma consultora israelí con sede en California, "Israel tiene una ventaja de 30 años sobre el resto del mundo". De esto informó en agosto de 2003 el semanario israelí en español Aurora.

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El escritor Peter Singer

En efecto, Israel ha lidiado con el secuestro de aeronaves desde la década de los años sesenta, pero para que su tecnología gane contratos en el feroz mercado contractual moderno, tiene que competir con firmas norteamericanas con las que el gobierno de Washington se siente más a sus anchas. Los israelíes han salido airosos finalmente de la competencia, pues este tipo de consejeros militares se hallan en los diversos contingentes militares que colaboran con Estados Unidos en la ocupación de Irak, desde los españoles y los polacos hasta los norteamericanos.

Cerca de Tel Aviv otra firma israelí ha desarrollado una tecnología que utiliza biosensores y análisis de procesamiento de señales digitales para determinar si un organismo de vigilancia está meramente respondiendo a una rutina o a alguien que penetra en su territorio. Se trata de DBS Watchdog Alarm Systems.

En México vemos otro tipo de privatización de los servicios preparados por las fuerzas armadas. Se trata de su cuerpo mejor preparado, dependiente del ejército de tierra, denominado "grupos aerotransportados y navales de fuerzas especiales (gafes). Varios capos del hampa organizada echan mano de los gafes para su seguridad seguridad personal a cambio de un salario mayor que el que recibirían del ejército. Esto lo documentó el periodista mexicano Héctor A. González, del diario Ovaciones.

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Guardia suizo del Vaticano

Los nuevos kamikases del globalismo han sido estudiados en la tesis de Peter Singer, que es un analista de la Brookings Institution. El título de su tesis traducido al español es: "Los guerreros de las corporaciones: el ascenso de la industria militar privatizada". Peter Singer es un observador crítico del globalismo a pesar de la orwelliana Acta Patriótica. De acuerdo con su tesis, en la década pasada se hablaba de los mercenarios de las corporaciones, cuyo papel se ha incremntado en fechas recientes, pero en la etapa del globalismo que ha privatizado hasta el aire que respiramos, dio lugar al campo emergente de las compañías militares privadas (PMC por sus siglas en inglés). El académico calcula que hay entre 10 mil y 20 mil el número de contratistas privados que pululan en los corredores del Departamento de Estado o el Departamento de Defensa.

Las PMC van a crear un mundo bajo su dominio que consistirá en una sola cosa: convertir a todo el planeta en la Hinterland de la potencia unipolar (Estados Unidos) al llevar a todos los rincones, quizá con la excepción de la Antartida, la logística imperial. Al respecto Singer es muy claro: La zona de actividad de las PMC es borrosa. Se mueven en una zona de permisividad crepuscular donde ni los contratistas ni sus clientes desean que sea conocida su identidad fugaz y menos que nada el contenido de los contratos que los vinculan. El comentarista internacional mexicano Alfredo Jalife a este propósito menciona: ¿No prefirió Alfred Heinz (alias Henry) Kissinger renunciar a la presidencia de la comisión investigadora de los atentados del 11 de septiembre (que parecía una operación autoencubridora), antes que dar a conocer, como lo imponía un requisito, la identidad de los clientes de Kissinger Associates?

El alquiler de los guerreros pasó a la historia como luego pasó el alquiler de militares. Pero las PMC han dado un nuevo significado a la deslocalización (outsourcing), uno de los pilares del modelo globalizador. En éste los nuevos soldados empresariales, dice Jalife, "son reclutados por la división paramilitar de la CIA, con misiones específicas que representan una prolongación de la actividad bélica". Brindan seguridad a los diplomáticos (como es el caso de la siniestra firma Dyncorp: tres empleados suyos murieron en un bombazo en Arabia Saudita), resguardan los yacimientos petroleros, conducen los aviones que fumigan los sembradíos de droga en Colombia (este es el caso de Northrop Grumman, que ha recibido 1200 millones de dólares del gobierno de Estados Unidos). Se desempeñan como guardaespaldas del presidente Ahmad Karzai, de Pakistán; entrenan a la policía irakí lo mismo que a la guardia nacional saudita.

Singer menciona como parte de la historia de los servicios paramilitares que analiza: en la década de los noventa la PMC sudafricana Executive Outcomes, inclinó la balanza a favor de los gobiernos de Angola y Sierra Leona contra un antiguo aliado del eje EU-Gran Bretaña-Israel, Jonas Savimbi. De esta manera el eje derrumbó a un estorboso aliado sin tener que intervenir directamente en su caída.