Acaso delineando lo que ayer fue utopía y hoy es factible, la mesa estuvo integrada por Rolando Breña, Antero Flórez-Aráoz, Hugo Neira y Luis Alva, el Instituto de Gobernabilidad de la Universidad San Martín de Porres, con la batuta de Alan García Pérez, presentó el erudito libro de María del Pilar Tello, La utopía factible, nuevo liberalismo social y nueva socialdemocracia. Pocas veces la pluralidad política, amén de la notable calidad intelectual de los participantes, pudo engalanar una obra destinada a ser lectura indispensable.

Conviene subrayar que las diferentes canteras políticas de las que provienen, de un modo u otro, los panelistas, no fue impedimento para juntar espíritus, criterios y generar lo que a mí me pareció una noche notable, integérrima, productiva. Superando enconos que ayer nomás enfrentaban a los colectivos en las calles y a patada limpia, Breña, Flórez-Aráoz, Neira y Alva, coincidieron en destacar que el Perú se mueve cuando sus ciudadanos deciden libremente cruzar fronteras para un propósito común de forja y construcción.

La nueva propuesta de María del Pilar Tello formula un análisis que, partiendo de los días turbulentos de mayo del 68 en París, trasciende la caída del muro de Berlín y se ubica en nuestros días de globalización agresiva y totalitaria. Libro epocal, como definieron los comentaristas, La nueva utopía, constituye un hito de obligada lectura porque permite conocer los procesos recientes del último cuarto de siglo, su historia, evolución, vicios, virtudes, retos y tareas para los peruanos y latinoamericanos en la hora presente.

El auditorio, constituido por profesores, alumnos, intelectuales, escritores, periodistas, políticos de múltiples tendencias, gratificó a la autora con grandes aplausos en su discurso de orden. María del Pilar Tello ha acostumbrado al público nacional, eminentemente machista, a escuchar, a aprender, a estudiar y a respetar sus altísimas calidades académicas, pedagógicas y humanas. Fiel a la docencia, no deja su cátedra de Ciencias Sociales en la Universidad Nacional Federico Villarreal, ágora en que sus alumnos, la tienen como amiga y profesora, profesora y amiga.

Por la miopía ignara y condenable de que son dueños los propietarios de gran parte de diarios, radios y televisoras, no apareció siquiera una referencia a este acto de polendas que fue la presentación del libro de María del Pilar Tello. No pasará mucho tiempo en que tengan que revisar La nueva utopía para traducir la problemática vigente y su exégesis especializada.

No obstante, aquella noche de viernes, el alumbramiento de esta criatura, La nueva utopía, fue un acto señero, de esos que no se olvidan fácilmente. Decenas o centenas de adefesios han sido presentados con pompa impresionante y océanos de publicidad. ¡Y como es natural, nadie se acuerda ni del título!

La nueva utopía es, como dijo Hugo Neira, uno de los libros indispensables para cualquier estudioso de nuestra realidad. Y diría también que María del Pilar Tello, concita el cariño y la adhesión de sus numerosos amigos y dilectos admiradores de su buida y generosa producción ensayística e intelectual.

¡A tal señora, tal honor!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz.