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Las ruedas de negociaciones con empresarios son un mecanismo alentador para la inversión puesto que ponen la demanda del Estado de servicios e insumos, como palanca para el desarrollo empresarial y el crecimiento de la economía. Aplaudimos esta iniciativa, especialmente si se comprende en una dimensión de integración regional. Así se ha propuesto desde la Revista Quantum [1]y se continúa sosteniendo con entusiasmo.

La dimensión regional internacional así entendida abre horizontes para el país y genera confianza a los actores económicos. Este es hoy un programa vital para desarrollar la economía nacional y fortalecer políticas de integración, las cuales serán aceptadas y apoyadas por la población si tienen incidencia directa en la solución de problemas como los energéticos para Argentina y alimentarios para Venezuela, además de generar empleo y dinamizar la inversión. Esta activación se hace más urgente dentro de la perspectiva de crecimiento económico de 2004, a fin de lograr que la inversión y los recursos disponibles dinamicen activos empresariales y fortalezcan este sector.

En ese contexto, debe plantearse la atención del sector productivo como una variable importante. Esta fue una de las razones por las que fue creado el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el impulso de la Tecnología para el desarrollo.

Es hora de retomar el Plan Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación. Este incluye programas de fortalecimiento del talento humano y de la capacidad productiva en el sector empresarial, apoyo a la innovación, a la investigación y al desarrollo, vínculos con el sector académico y otros muchos programas que contribuyen a la consolidación de un sector industrial verdaderamente productivo y competitivo que responda a demandas formuladas abiertamente desde el Estado y la población, y sea sostenible para el futuro.

Debe hacerse un esfuerzo por fortalecer la demanda de Ciencia y Tecnología en las empresas. Los organismos del Estado deben ser negociadores, promotores y coordinadores activos más allá de ofrecer algunos recursos financieros.

Para ello fue creada la Ley Orgánica de Ciencia Tecnología e Innovación (LOCTI) en 2001. En ella se promueve la participación de los diversos actores nacionales en la definición del plan y se proponen medidas para fortalecer el sector productivo.

Asimismo se establece la inversión del sector privado en actividades de CyT, especialmente aquellas que van orientadas a su propio desarrollo. Las medidas de carácter impositivo contempladas en la ley van inicialmente acompañadas de reconocimientos en reducción de impuestos. Con esta ley se estima que se puede llegar a una inversión del 1% del PIB del sector privado en investigación, desarrollo e innovación. Esta inversión, conjuntamente con la inversión pública, que debe aumentarse al 1% del PIB, sumarían el 2% recomendado por la UNESCO en CyT para países en desarrollo.

La ley establece que las grandes empresas públicas y privadas, nacionales o extranjeras radicadas en el país deberán invertir un porcentaje de entre el 0,5 y el 20% de sus utilidades en actividades de investigación y desarrollo, de formación u otras relacionadas con el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, en el país.

Esta inversión será realizada por la misma empresa, sin que esto implique una recaudación o la creación de nuevos fondos administrados por el Estado, pero será coordinada y apoyada desde el MCT. Cabe comentar que el proyecto inicial de la ley contemplaba incentivos específicos a las actividades de C y T del sector privado, que fueron eliminados desatinadamente de la versión aprobada por el Consejo de Ministros, por considerarse que estas medidas iban contra los principios de Unidad del Tesoro Nacional. Sin embargo, actualmente, el MCT impulsa la reintroducción de estos incentivos en la ley que está siendo discutida por la Asamblea Nacional. La ciencia y la tecnología no son retórica, corresponden al uso del conocimiento para la transformación de la economía, son motores vitales para el desarrollo.

Caracas, Alia2

[1] «El horizonte de las compras gubernamentales» Quantum 5