Contrariamente a lo que pretenden los medios de comunicación europeos, los partidarios de George W. Bush no están afectados ni chocados por las torturas en Irak. Rush Limbaugh, humorista republicano y cuyas emisiones radiales son asiduamente escuchadas por 20 millones de estadounidenses, se esmeró el 4 de mayo, a justificar los malos tratos y las torturas en Irak por las tropas USA. Durante su show, Rush Limbaugh se indignó que se pueda destruir la carrera de algunos oficiales militares únicamente por haber pasado un buen momento con los prisioneros. Por su lado Jonathan Last, editor del diario neo-conservador Weekly Standard, declaró que los sucesos reprochados no eran tan graves y los ha comparado más bien a una novatada o bautizo. Mientras que Cal Thomas, comentador en la cadena de televisión Fox News, afirma que «Si humillaciones han habido, no es por culpa de Occidente. Es la culpa de los musulmanes». La Casa Blanca se ha negado a condenar tales declaraciones. Ordenado de asistir a la audición de la Comisión del Senado sobre las Fuerzas Armadas, Donald Rumsfeld presentó el 7 de mayo, sus excusas por la pésima imagen que han dado los Estados Unidos por la publicación de fotografías de tortura, pero no presentó excusas por las torturas en sí.