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Petróleos de Venezuela (Pdvsa) adelanta el proyecto de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (Pbip) en sus terminales y 21 embarcaciones, para cumplir con el Código Internacional en esta materia que entrará en vigencia el venidero 1º de julio.

El Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias fue adoptado el 12 de diciembre de 2002 mediante la resolución 2 de la conferencia de los gobiernos contratantes del convenio para la seguridad de la vida humana en el mar aprobado en 1974. Los 108 países adscritos a la OMI registran 90% del transporte marítimo del mundo.

Se aplica a los buques dedicados a viajes internacionales de pasaje, incluidas las naves de gran velocidad); de carga, arqueo bruto igual o superior a 500; unidades móviles de perforación mar adentro e instalaciones portuarias que presten servicios a tales embarcaciones. Recién en enero pasado se iniciaron en Venezuela las labores en los puertos de la estatal petrolera y su filial Pequiven, previo a la procura de los equipos de punta. En diciembre de 2003 fue conformado un equipo multidisciplinario que diseñó el proyecto de ingeniería, previo a la compra de los equipos de punta. Aunque la fecha inicial de culminación de las labores se fijó para el 31 de mayo, el accidente registrado en La Salina postergó el objetivo hasta la mitad de este mes.

Los trabajos están casi concluidos, dijo al diario Panorama Guillermo Arroyo, gerente funcional de área proyecto Pbip Occidente, quien cree que "con la búsqueda de las certificaciones, Venezuela está respondiendo que sí apoya la lucha antiterrorista". Si Venezuela no cumpliera a tiempo con la adecuación de las instalaciones a la norma antiterrorista elaborada a partir de los ataques de septiembre de 2001, le sería prohibido el zarpe y atraque de naves.

De los 38 mil millones de bolívares que dispuso la estatal petrolera para todos sus puntos de embarque y desembarque en el país, exactamente 11,3 millardos se corresponden con el desembolso en Occidente, desde donde salen unos 950 mil barriles de crudo por día, explicó el vocero. En los seis muelles que comprenden Puerto Miranda, Pequiven (El Tablazo y Pralca), La Salina y Bajo Grande (refinería y muelle de GLP), se instalaron más de 30 cámaras de largo alcance, se habilitaron nujevos controles de acceso, casetas, cercas e iluminación que facilitarán el chequeo electrónico de quienes ingresan, refirió Arroyo.

La semana pasada el Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos e Insulares (Inea) emitió la aprobación de los puertos El Palito y Borburata y para antes del 15 de junio se espera la certificación de los muelles de El Tablazo, Borburata (Morón), Jose y Pralca, todos ellos de Pequiven.

El Código Pbip que también contempla el adiestramiento de personal, prevé respuestas para nueve amenazas diferenciadas (intrusos, riesgos con químicos, etc), por lo que ante un evento se notificaría de inmediato a organismos del Estado, Pdvsa y Capitanía de Puerto. La adecuación al código internacional ha generado empleos temporales. El Palito fue el primer puerto de Venezuela en certificarse y, para ello requirió de un desembolso de 2 mil 500 millones de bolívares y unos 240 trabajadores, indicó Juan Ruilova, gerente del proyecto en ese complejo. En Borburata el monto ascendió a mil 100 millones de bolívares y fueron contratadas 80 personas.

Puerto Miranda, que cuenta con la capacidad de almacenamiento más amplia de Latinoamérica con 5,7 millones de barriles, dispone ahora de equipos de video, más iluminación y cercado lo que evidencia mayor seguridad, comentó Italo Vásquez, supervisor de SHA en ese terminal, desde donde salen 12 tipos de crudo y pueden cargarse 45 mil barriles por hora.