El paro fue de tal intensidad (participó población rasa, autoridades locales y la iglesia) que obligó al Presidente Uribe a intervenir. A finales de mayo se decretó una tregua hasta el 4 de junio, para dar espacio a una negociación con el presidente Uribe. A pesar de las expectativas, de esta no salió nada. La insistencia del mandatario nacional en el "peajito de los 1.500 pesitos", develó los intereses. Las jornadas más fuertes están por venir.

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¿Por qué rechazan el gravamen de valorización?

La obra, de 27 kilómetros, arranca del municipio de Bello –estación del metro en Niquia-, para llegar al Hatillo, municipio de Barbosa. Los beneficios para los predios urbanos en los municipios incluidos son muy discutibles. Por ejemplo, en Copacabana, pasa por el frente; en Girardota pasa por un lado, a siete kilómetros; y en Barbosa, sólo llega hasta el Hatillo, a cuatro kilómetros de su casco urbano.

En todos estos municipio, sus habitantes son de escasos recursos, los que son propietarios de vivienda no lo son ni por lujo ni por negocio, es para vivir, para protegerse de las inclemencias del clima, por lo que la valorización en lugar de beneficiarlos, los perjudica al aumentar los impuestos.

Como se sabe, la autopista Medellín–costa atlántica (donde queda el proyecto de Doble Calzada Bello-Hatillo), a pesar de su departamentalización durante el mandato de Álvaro Uribe como gobernador de Antioquia, continúa siendo una vía de carácter nacional, por lo que quien más se beneficia es la Nación y los sectores importadores y exportadores de la misma.

Pese a ello y a sus reales beneficiarios, el gobierno nacional, desde 1997, se empecina en el cobro de la obra, argumentando que no se cobraría la valorización a los estratos 1, 2 y 3, y que sólo sería para los predios rurales alrede

dor de la obra. Pero pasados unos años se extiende a todos los estratos, del 1 al 7 (éste último para comerciantes e industriales) y también para todos los predios urbanos.

Como es obvio, con el pago de la valorización se incrementarán los cobros por impuesto predial, industria y comercio y tarifas de servicios públicos, pues si un predio paga la valorización significa que ya vale más y debe cambiar de estrato, siguiendo la actual política de Planeación Nacional de actualización catastral.

No a los peajes

Estamos en contra de los cobros de los peajes, porque:

El gobierno impuso que el pago del contrato se realizaría por la cesión de los derechos de recaudo a Hatovial S.A. de cuatro peajes ubicados en Navarra, Trapiche (Troncal Occidental), Acevedo y Cabildo (Vía Alterna). Se acordaron los valores de los peajes en la Troncal Occidental y en la Vía Alterna (50% del valor que se cobra en la Troncal), estipulándose que cada año se reajustarían según el Índice de Precios al Consumidor. La Asamblea de Antioquia jamás aprobó la instalación de estos peajes. Ya instalaron el de El Trapiche y el de Cabildo y ahora quieren instalar el de Navarra, faltando por colocar el de Acevedo.

El "peajito social", como le dice el Presidente Uribe a esta andanada de peajes, no existe jurídicamente, es una figura que éste se inventó para atrapar incautos. Primero dijo que el "peajito" sería de $1000 y ahora lo incrementó, sin vergüenza alguna, a $1500 "pesitos". Pero el mismo Presidente expresó en la Asamblea Departamental que luego de terminada la obra, se nivelaría a lo que cobran los otros peajes nacionales.

El "peajito" no será provisional como lo afirman; esa no es la política neoliberal. Así ocurrió con los peajes de El Trapiche y Cabildo: dijeron que era por tres meses y ya van tres años de recaudo. Además no cobran en Cabildo la mitad de lo del Trapiche.

Se dice que inicialmente no se cobrará peajito a los transportadores. ¿Dónde está esto escrito? El cobro de los peajes afecta directamente las tarifas de transporte, lo que más adelante terminará afectando a todos, a través del alza de las tarifas.

De esta manera, las comunidad del Norte del Valle de Aburrá tendrá que pagar tres peajes y la valorización. ¡Que gran diferencia con los habitantes de El Poblado que recibirán los beneficios de dos obras, la Doble Calzada de Las Palmas y la Avenida de la Transversal Intermedia sin peajes, sin "peajito" y sin valorización. ¿A dónde está la equidad proclamada por nuestra constitución? No pedimos que a ellos les cobren estas obras sino que se haga justicia, se aplique la equidad y no se cobren peajes ni valorización para ninguna obra, menos si está ubicada en el Área Metropolitana (así lo estipula la Ordenanza No. 36 de 1994).

El aumento desmesurado del valor de la obra

Cuando se proyectó la obra, 1997, su valor se estimó en $171.888 millones. A comienzos del año 2004 ya se afirmaba que su valor sería de $250.000 millones. Hoy tasan la misma obra en $373.386 millones, distribuidos así: Valorización $41.000 millones, peaje El Trapiche $149.000 millones, Gobernación $18.000 millones, Área Metropolitana $16.386 millones, Invías $14.000 millones,peaje El Pandequeso $70.000 millones y "peajito" de Navarra $65.000 millones.

Pero no sólo han doblado el valor real de la obra, sino que han incrementado lo que tiene que pagar los habitantes de estos municipios. En la práctica el pago por valorización y peajes es hoy el doble de lo estipulado en 1997. Pero además, no se conocen ni los contratos para la construcción de la obra ni los detalles del "nuevo" trazado. Uribe Vélez habló en la Asamblea Departamental de cancelar el contrato de concesión para impulsar el modelo de obra pública. Resulta que el contrato se amplió nuevamente y no se conocen los términos ni las especificaciones. Además, todas las obras realizadas por el sistema de concesión han sido un fracaso por lo onerosas y lo que significa la privatización de las vías, donde sólo se lucra el capital privado.