Confirmando una vez más la originalidad de sus convicciones, el candidato independiente en las próximas elecciones presidenciales, Ralph Nader, viene de dar un nuevo electrochoque al debate electoral estadounidense. Efectivamente, Nader ha declarado que el presidente y los miembros del Congreso son marionetas en las manos de la política militar israelita. Según él, los fondos y las voces de los «lobby pro-israelíes», entregados en función del apoyo dado a Tsahal (nombre del ejército de Israel), pueden ser decisivos para inclinar la balanza en el momento del escrutinio de votos. Resulta por este hecho, que los cuatro últimos presidentes así que el Congreso han olvidado que deben utilizar su juicio independiente en vez de conformarse a los deseos de estos grupos de presión, rechazando por tal motivo de escuchar a los movimientos pacifistas israelíes y palestinos. Para concluir, lo que más llama la atención en todo esto es el apoyo en continuo aumento de una parte del electorado conservador a la candidatura atípica e independiente de Ralph Nader a la Casa Blanca. Como lo ha explicado él mismo, las grandes causas priman a veces sobre las pequeñas divergencias.