Como todas las Cumbres presidenciales, la de Quito fue una demostración de retórica con banquete incluido en los salones de la Cancillería que sirve para muchas de estas cosas, menos para defender la soberanía e independencia de este conflictuado país. Los discursos de los Presidentes andinos calcados en criterios, fueron interrumpidos con una voz diferente, la del Coronel Chávez, un bolivariano que sabe lo que dice, por qué lo dice y hacia donde va. El Presidente de Venezuela tiene un pensamiento claro y una posición firme cuando defiende los intereses de su pueblo e interpreta los sueños y esperanzas de nuestra Latinoamérica.

Mario Saona, doctor en Antropología, miembro de la Academia Nacional de Historia y profesor de la Universidad Central de Venezuela, en entrevista concedida a la periodista Claudia Jardim opina que el Coronel Chávez “canaliza para todo el continente ese discurso antiimperialista y de integración de América Latina. La conciencia de la población va despertando. Chávez ha mostrado una tercera vía, que no es el camino anterior que atentaba contra la vida de las personas, y tampoco es la vía neoliberal, en la cual la mayoría tiene que vivir en un estado de pobreza para beneficiar a una minoría que se apodera de las riquezas”.

El discurso del Presidente venezolano causó más de un resquemor entre los sectores nacionales que lo ven como un mal ejemplo, una avis rara, por su franca, valiente y decidida oposición a obedecer los mandatos de la Casa Blanca y por su negativa rotunda a suscribir pactos, tratados y convenios de libre comercio (TLC) en forma bilateral, sin antes haber intentado la consolidación de la unidad latinoamericana, tal como pensaba y soñaba el Libertador Simón Bolívar. Naturalmente que estas posiciones molestaron a los presidentes andinos que se alinearon con los objetivos geopolíticos del imperio, para mayor vergüenza de hombres y mujeres libres de nuestra Patria Grande e irrenunciable.

Son el pensamiento, actitudes y compromisos con su pueblo los que llevaron al Coronel Chávez a enfrentar la más dura y violenta oposición engendrada entre los sectores políticos, económicos, sociales, sindicales y empresarios de la comunicación social, tradicionales y corruptos, llenos de privilegios y soberbios en sus gulas. Aquellos que hicieron de la democracia un botín de sátrapas se congregaron en la oposición que, al decir de Mario Saona, “es un agente de Estados Unidos”. Sostiene, además, que “es preciso entender que Venezuela no está enfrentando el poder de la oposición interna y si un poder mundial, inclusive mediático, desde Estados Unidos, Europa y la propia América Latina, en una ofensiva que considero más grave que el bloqueo a Cuba, porque el bloqueo funciona por fuera, pero internamente los cubanos tienen el control de la situación”.

¿Qué ha hecho el Coronel Chávez para merecer tanto odio de la minoría oligárquica de Venezuela y del poderoso imperio? Logró superar la crisis desatada por los sabotajes y paros del 2002 y llevar a la economía venezolana al cuarto lugar América Latina. Los negocios prosperan y hay una cantidad enorme de dinero que está circulando, producto del aumento de la renta petrolera y de la recaudación fiscal, que es aplicada en políticas sociales, afirma Saona. Y más aún, apuntaló a la OPEP y defendió los precios del petróleo, no permitió la privatización de la empresa estatal de petróleos y defiende a Cuba y su Revolución. Motivos suficientes para que Chávez coseche odios; pero no será derrotado en el referéndum revocatorio.