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Ni el fuerte calor de Caracas desanima a los habitantes del popular barrio de La Pastora, al Oeste de la ciudad, que enfrentan el desafío de organizar grupos de movilización con vista a una participación masiva en apoyo del proceso político liderado por el presidente.

Caminando por los barrios

El técnico en informática Oscar Negrini, coordinador de la Unidad de Batalla Electoral (UBE) de la Escuela Juan María Alberti, es uno de los muchos que prefirió salir a caminar por los barrios, para formar equipos de 10 personas denominados por Chávez como patrulleros, que aprovechar el fin de semana para ir a descansar en la playa.

En las estrechas calles del barrio periférico, en las que el nombre del libertador Simón Bolívar se encuentra en cada esquina, Negrini comenta que el ánimo de la población es el de enfrentar una nueva batalla, esta vez para mantener la independencia política que fuera conquistada en 1811.

La campaña, liderada por el propio presidente, debe reunir un millón de voluntarios, de acuerdo a las estimaciones del gobierno. Con nombres y direcciones en la mano, datos oficiales extraídos del Consejo Nacional Electoral (CNE), los patrulleros tienen la misión de identificar a las personas que no tienen cédula de identidad, si el registro electoral de cada votante es todavía válido y tienen la tarea política de lograr el voto de los que no saben todavía si van a optar por el “sí” o por el “no” el día de la consulta popular.

“Vamos a buscar una amplia victoria para que la oposición y el mundo no tengan dudas y se convenzan de una vez que el “no” es la voluntad de la mayoría”, comenta Negrini. La meta de estos venezolanos es lograr, como mínimo 4,5 millones de votos a favor del presidente en la consulta electoral.

Depuración del Registro

Otra tarea de los patrulleros ha sido notificar al CNE si en las planillas que controlan a los votantes, existen inscriptos que han muerto. “La depuración del registro electoral la está haciéndo el pueblo bolivariano”, comenta la Arquitecta María Carrera, coordinadora de las patrullas de La Pastora, en una de las sedes del comando electoral.

Durante el proceso de recolección de firmas para convocar al referendo, nombres de personas muertas, extraídos del registro electoral, fueron utilizados para falsificar cédulas de identidad con el objetivo de aumentar el número de posibles electores contrarios al gobierno. “Con estas acciones disminuímos casi a la mitad la posibilidad de fraudes”, afirma María.

La movilización es de todos

Mientras manejaba los datos en el computador, con las informaciones de los voluntarios ya inscritos para la campaña electoral, María conversa con el pequeño empresario Juvenal Sánchez, que acaba de incorporarse al equipo.

“Me siento culpable por haber permitido que se haya llegado a este referendo. Dejé que otros hicieran el trabajo por mí. Ahora es definitivo, todos saben que tienen que participar”, observa Sánchez.

Para el patrullero de 50 años, el 15 de agosto no sólo está en juego el futuro de Venezuela. “Toda América Latina está en riesgo. Existen dos proyectos para escoger: o seguimos bajo el control del capitalismo, o hacemos un mundo más humano, que empezamos a crear aquí. Sabemos que el pretexto para todo esto es Chávez, pero el motivo es el petróleo”, asegura.

Una de las críticas de la oposición en el país, que es el cuarto mayor productor mundial de petróleo, es la utilización de los ingresos provenientes de la exportación de ese recurso para programas sociales. Para los grupos que controlaron la producción de petróleo durante todo el siglo 20, la distribución de la renta petrolera por medio de misiones populares de alfabetización, desarrollo rural y salud, es una estrategia estrictamente “electorera y criminal”, dicho por uno de los portavoces de la oposición, el ex-izquierdista Pompeyo Márquez.

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Misión

Para remover al presidente del mando, la oposiciòn pretende movilizar 400 mil voluntarios para su campaña, deberá conseguir más de los 3,75 millones de votos que Chávez obtuvo cuando fue electo en 1998 (y más que los votos que en el referendo a favor del presidente). María Carrera está confiada y no cree que los grupos opositores consigan mas de tres millones de votos durante el proceso.

Algunas investigaciones de opinión confirman la evaluación de la coordinadora de patrullas. De acuerdo con la encuesta realizada hace un mes por el Instituto Northamerican Opinion Research, 55% votarían a favor de la continuación del mandato presidencial y 42% del electorado votaría en contra.

Las muestras recogidas por la encuestadora Datos también indican una victoria de Chávez, por 51% a 35%. Mientras tanto, los datos recogidos por Datanálisis revelan que el mandatario venezolano perdería con una relación 57% a 42,6% de los votos.

Barrio adentro

Para encontrar las pruebas del grado de aprobación que el presidente tiene en la población, hay que circular por los barrios más pobres, dónde está concentrada la base de apoyo al gobierno. El técnico en informática Oscar Negrini comenta que el artículo 184 de la Constitución garantiza la participación de las comunidades en la realización de proyectos públicos e indica que hay mucho que hacer para mejorar las condiciones de vida de la población, y muestra con orgullo uno de los 12 consultorios médicos y odontológicos recién inaugurados.

Dotado de equipos nuevos, dónde trabajan médicos cubanos y enfermeras venezolanas de la misión Barrio Adentro, las salas no tienen cerraduras. Con naturalidad, Negrini explica: "No son necesarios dispositivos de seguridad, esto es de la comunidad y todos lo cuidamos. Aquí nadie «mete la mano»".

La experiencia de los habitantes de coordinar el barrio tiene como símbolo la Escuela Juan María Alberti, ocupada en 2002, cuando el alcalde opositor Alfredo Peña determinó que las aulas fueran cerradas durante el paro empresarial y el sabotaje petrolero. La escuela Alberti siguió funcionando bajo el comando de los padres y vecinos.

Un año más tarde, la escuela que apenas tenía los recursos basicos para la enseñanza fundamental, mantiene en su sede la Oficina Latinoamericana de Cine y cursos regulares de comunicación comunitaria.

La estudiante Liliana Hernández, de 23 años, integrante de las patrullas del barrio es una de las jóvenes que asiste al curso de Proyección Audiovisual en la escuela. “Aprendemos como los medios de comunicación comercial manejan la información, y cuales son sus intenciones. Ahora vemos televisión con un ojo crítico”, explica Liliana, que se entusiasma con la posibilidad de trabajar en comunicación comunitaria.

La joven, madre de dos hijos, cuenta que tuvo que dejar los cursos de Administración en una universidad privada de Caracas, porque no tuvo para pagar las mensualidades. Liliana se inscribió en la Universidad Bolivariana y debe comenzar las clases el año próximo.

“Por eso es que salgo a las calles a defender este proceso. Si la oposiciòn me garantizase una vida mejor los apoyaría, pero ellos no tienen ningún proyecto. Y con este gobierno veo una esperanza para construir un nuevo país. Todavía hay mucho por hacer.”

Los seguidores del gobierno garantizan que la presión popular el día D, como definen la fecha del referendo, será semejante a la que trajo de vuelta al Palacio de Miraflores al presidente Chávez, luego de 48 horas de una tentativa frustrada de golpe de estado el 11 de abril. Negrini recurda: "Todo 11 tiene su 13. Así será nuevamente."