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Luego de meses sin presentar ningún proyecto alternativo al pueblo venezolano, distinto a un golpe de estado, la oposición anunció un plan para un supuesto gobierno de transición, después del referendo revocatorio del 15 de agosto: una agenda nacional financiada y elaborada por los Estados Unidos.

La denuncia fue hecha por la abogada estadounidense Eva Golinger, quien afirma que los 316 millones de dólares que financiaron el plan “Consenso País” -anunciado por la oposición el día 9 de julio- salieron de los cofres del Fondo para la Democracia (NED- National Endowment for Democracy) uno de los financistas estadounidenses de las organizaciones que participaron en el golpe de estado del 11 de abril de 2002 y la huelga petrolera de 2002-2003.

“La alternativa real ofrecida por la oposición a los venezolanos descontentos con el actual gobierno es nada más ni nada menos que una creación del gobierno de los Estados Unidos“, afirma Golinger.

El NED (según un documento propio) destinó el financiamiento al Centro Internacional de Pesquisa Económica (Cipe), empresa con sede en Estados Unidos, junto con el Centro de Difusión e Información Económica (Cedice), organización venezolana conservadora, para desarrollar el proyecto de una agenda nacional, uno de cuyos integrantes es Diego Bautista Urbaneja, otrora jefe de la campaña presidencial de la ex Miss Universo Irene Sáez, y hoy coordinador del plan Consenso País.

Basado en la “reconciliación” y en la “reconstrucción” del país, para alcanzar la “paz”, “reactivar la economía” y “crear una esfera política, social y educativa que incluya a todos los ciudadanos, sin excepción”, el Plan Consenso País es un pacto entre los factores de la oposición, y deberá ser la base de un gobierno post-Chávez, en caso que el presidente fuera derrotado en agosto.

En su programa dominical “Aló Presidente” del 11 de julio, Hugo Chávez criticó programa presentado por la oposición, al que llamó “Consenso pa’Bush”. “Las pruebas de como el gobierno de los Estados Unidos financiarion el Consenso pa’Bush evidencia que sus autores son empleados con un salario” dijo el presidente venezolano al mostrar los documentos del NED que prueban el origen del financiamiento.

Diego Urbaneja, por su parte rebatió las acusaciones. El líder opositor afirmó al periódico Ultimas Noticias que el proyecto de Cedice no es el mismo presentado por la oposición, y que Chávez intenta descalificar la alternativa propuesta.

Compartiendo puntos idénticos a los presentados en Consenso País, la propuesta inicial de Cedice y Ciepe, dice que es preciso crear una alternativa al gobierno de Chávez, basada en “un contexto de disciplina fiscal y monetaria y una importante dosis de economía de mercado”

Las críticas al gobierno presentadas en esta propuesta no se limitan a los adjetivos de “populista” y “dictador” atribuídos al presidente venezolano, sino que comparan su gobierno al régimen nazi. Para los grupos que firman el documento “la única cosa que separa al país de un completo control revolucionario es el hecho de que el gobierno de Chávez fue el resultado de elecciones libres, igual que el gobierno nazi al principio”, dice el documento.

“El gobierno de Estados Unidos escogió individuos y líderes que violaron la Constitución, para crear una agenda alternativa”, critica Eva Golinger. Además de la Coordinadora Democrática, forman parte del grupo que elaboró el “Proyecto Consenso para una Agenda Nacional” los líderes de la organización empresarial Fedecámaras, de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), miembros de Copei, Gente del Petróleo (altos gerentes despedidos de la estatal Pdvsa cuando el sabotaje), entre otras organizaciones e individualidades que también participaron en el golpe de estado.