En torno a la discusión se plantearon varias mesas de trabajo: procesos de militarización y ALCA; la radio por internet; discusión alrededor de género; diversidad y medio ambiente; veedurías y democratización. Cada una las mesas tenía como eje gener nuevos espacios que promulguen, no solo la participación de los ciudadanos sino también la construcción de alternativas desde la unidad y el respeto para aportar a la solución de problemáticas sociales a partir de la difusión de las mismas y de la generación de debates y propuestas. Se vio la necesidad de crear vínculos entre las radios para fortalecer procesos de transición o de cambio y promover al mismo tiempo el protagonismo de los sujetos sociales en las situaciones concernientes a sus derechos como seres humanos y a la posibilidad de crear acciones que impulsen y garanticen el cumplimiento de estos derechos. Esta propuesta de ir unificando las fuerzas se la daría si las distintas asociaciones de radio de los distintos países plantearan una agenda periodística común. Si bien es cierto, cada país tiene urgencias en determinados temas, no deja de ser cierto también que existe una similitud de necesidades en los países de América Latina que podrían difundirse a nivel de red. Esta propuesta también permitiría ir rompiendo con las “rutinas productivas” para suplantarlas por nuevas formas de interlocución entre los sujetos. Las redes comunicativas deben asimismo establecer un código de ética que permita realmente democratizar la comunicación, para que se escuchen todas las voces, solo así se abriría un verdadero mecanismo de solidaridad, con valores universales a favor del desarrollo de los seres humanos.