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Joaquín Moreno

Hemos hecho inversiones muy importantes en Venezuela y estamos dispuestos a seguir haciéndolas. Tenemos confianza en el marco jurídico, señala Joaquín Moreno, presidente de Shell Venezuela.

Y así es, pues la compañía angloholandesa socia de Petróleos de Venezuela y de la japonesa Mitsubishi en el proyecto de gas licuado Mariscal Sucre que representa 2,7 millardos de dólares, mantiene conversaciones con el Ministerio de Energía y Minas, la empresa estatal citada y su filial Corporación Venezolana de Petróleo con el objetivo de concretar la aprobación de un desarrollo de crudo sintético en la Faja del Orinoco, negocio que supone una inversión de hasta ocho millardos de dólares y que de hacerse realidad se convertiría en el quinto en su tipo después de Petrozuata, Cerro Negro, Sincrudos de Oriente y Ameriven.

-Usted ha insistido mucho en que Shell tiene la intención de agregarle valor a los recursos naturales del país. Hace pocas semanas la OPIC emitió un falló en contra de Pdvsa, que según algunos sectores afectará negativamente el flujo de inversiones extranjeras hacia el país. ¿Esta decisión tendría alguna influencia en los planes de la empresa en el país?

-Indudablemente que en el mundo financiero, para bien o para mal, globalizado, no hay noticia de importancia que no haya que entender. Estamos todos interesados en ver si en ese caso se trata de una decisión adecuada, transparente y ajustada a derecho, al derecho nacional y al derecho internacional. Nosotros tenemos muchos años de relación con Venezuela. Hemos hecho recientemente inversiones muy importantes. Estamos dispuestos a seguirlas haciendo. Tenemos en proyecto Mariscal Sucre y también hemos anunciado preliminarmente inversiones adicionales en el Lago de Maracaibo.

Nuestros intereses no son distintos a los que nos han movido por muchos años. Hay una confianza en el marco jurídico de Venezuela, regulado y decidido por los que tiene que hacerlo que son los legisladores y los que toman decisiones. Estamos seguros de que seguirá existiendo un marco que de las condiciones mínimas de confianza y solamente la propia historia o tradición nuestra incluyendo, por ejemplo, un caso reciente de algo que duró muchos años y que se resolvió a través de los tribunales en Venezuela y que tenía que ver con el edificio de San Bernardino, que es la actual sede de la Comandancia General de la Marina en Caracas. Ese edificio perteneció a la Shell en el pasado y cuando vino la nacionalización no formaba parte de los activos sujetos a ella. Sin embargo, hubo una decisión posterior de expropiación que no estaba ajustada a derecho y la compañía con sus asesores sintieron que tenían suficientes méritos para apelar. Y esa apelación se resolvió hace apenas dos años y en ese mismo edificio se nos entregó un cheque de compensación. Y en ese mismo acto transferimos la propiedad a la Marina en forma definitiva. Eso para mí y para la corporación es muy significativo, porque a pesar de que se pasó por muchas instancias, al final la justicia imperó.

-¿Usted cree que debe flexibilizarse la Ley de Hidrocarburos?

-En la corporación somos muy claros en que es a los legisladores a los que le corresponde legislar, y que es a los gobiernos a los que les corresponde tomar decisiones sobre el marco legal, sobre todo cuando se trata del manejo de los recursos naturales, tema en el que hay un contenido clarísimo de soberanía y una alta sensibilidad en lo que respecta a la opinión pública. Una vez que se legisla y se ponen las leyes de manifiesto, lo que hace una compañía como la nuestra, respetuosa del concepto de soberanía y de competencia de las autoridades legítimas, es mirar ese marco legal. Primero lo analiza y si sigue con el mismo interés, continúa identificando oportunidades de inversión. Si ve que hay un caso económico, avanza. Y si tenemos propuestas y sugerencias desde el punto de vista de inversiones, las hacemos. Y si no funcionan, pues no funcionan. Pero no nos toca como compañía ir más allá. Ahora, en el caso de la Ley de Hidrocarburos nos unimos a la solicitud que hizo el director ejecutivo de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos en el sentido de hacer que ésta se reglamente. Porque simplemente es información que falta, y una vez que el regulador regule, se sabrán cuáles son los límites, cuál es la flexibilidad y quizás hay proyectos en los que esta Ley funcione y otros que no, debido a su naturaleza, tamaño de reservas o costos. Pero al final del día también hay que considerar la ley del mercado. Si el marco regulatorio permite que haya proyectos es bueno, y este es no se adapta a las necesidades del país, seguramente el legislador volverá a mirarlo. Pero ahora creo que es muy temprano para esto.

-Mariscal Sucre se supone que está regido por la Ley de Hidrocarburos Gaseosos, pero al ver la composición accionaria parece regido más bien por la Ley de Hidrocarburos. ¿Debería haber un solo instrumento para atender a los dos sectores?

-No vemos que haya ningún obstáculo debido a que haya una ley para gas y otra para líquidos. Eso sucede en otras partes del mundo. El caso específico del Mariscal Sucre, y en lo que respecta a la participación nuestra igualmente en el proyecto anterior, siempre hemos hablado de más o menos un tercio. Es decisión del Ministerio de Energía y Minas y de Pdvsa determinar si quiere o no mayoría, a pesar de que la Ley permite no tenerla. Ellos tiene sus razones me imagino.

-¿Y qué es lo que sucede en este caso que no se termine de concretar la firma del acuerdo definitivo de inversión? Usted ha hablado de una ampliación de las zonas a explorar. ¿Esa propuesta se está revisando actualmente y es lo que tiene detenido el proyecto?

-Llevar adelante un proyecto como éste, hacer un proyecto integrado en todas sus fases requiere de una jornada larga. Nosotros tenemos el mejor interés de acortarlas. Hay gente que suma la etapa del proyecto anterior (el Cristóbal Colón), pero realmente el Mariscal Sucre tiene dos años. Comenzó con la firma del acuerdo marco a mediados del 2002. La siguiente etapa significativa fue la firma del acuerdo preliminar de desarrollo en noviembre de ese mismo año.

Pero lo más importante será la producción de la primera molécula para el mercado doméstico y la producción de la primara entrega de gas para la exportación, que seguimos pensando se realizará en el 2009. Estamos en un proceso de conversaciones muy avanzado, pero también hay que reconocer que por la naturaleza misma del proyecto hay la necesidad de que se logren concursos en el tiempo. Pero somos muy optimista porque en lo fundamental hemos avanzado.

-¿En el caso del Mariscal Sucre cuando se habla de extender las labores de exploración para buscar más reservas de gas natural, se trata de nuevas reservas dentro o fuera de los limites de la concesión?

-Lo que estamos diciendo es que el área que estará cubierta por la licencia incluye cuatro yacimientos descubiertos, pero contiene también otra zona en la cual no se ha hecho suficiente exploración. Estoy hablando de la misma área geográfica, es decir, es parte de la misma licencia, pero en la parte más al norte y en la parte más al sur.

-¿A cuanto ascendería la inversión adicional para cometer esas tareas?

-Una campaña mínima debería ascender a entre 40 y 100 millones de dólares. Esta sería una inversión adelantada complementaria.

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-¿Y a parte de eso que más tiene detenido el avance del proyecto por parte del Estado?

-El Estado debe adjudicar las licencias y hay un análisis interno que entendemos que ha sido concluido pero en el que se han destacado varios matices. Y estos tienen que ver con hechos tales como que se trata de un área nueva costa afuera y en la que hay reservas de gas natural. También ha habido distintas escuelas de pensamientos. Desde las que plantea la entrega de una licencia muy completa que incluye la reglamentación o términos de referencia para la explotación, hasta la que propone que la licencia simplemente sea un documento mediante el cual el Estado le adjudica al consorcio unos compromisos mínimos que apegados a la Ley hacen posible desarrollar un proyecto. Esa discusión ha tomado tiempo internamente en el Ministerio. La licencia que se han dado en la Plataforma Deltana son de un tipo y en este caso tienen que ser una generación nueva. Pero eso no depende de Shell ni de Mitsubishi. Los dos modelos nos parecen manejables, pero lo que quisiéramos es que se acelere el proceso. El acuerdo debería firmarse a fines del año.

-Shell tiene planes de expansión de la producción en su convenio operativo Urdaneta Occidental. El contrato con Pdvsa vence en el 2013. ¿Están negociando con el MEM para migrar hacia gas bajo el régimen de la Ley de Hidrocarburos Gaseosos?

-Estamos concientes de que eso se ha dicho. Pero lo que estamos hablando en forma concreta es de la posibilidad de llevar la tecnología y las soluciones que hemos desarrollado a áreas vecinas. De nuevo.

Esos contratos están basados en unas reglas de juego y en una legislación. Existe la oportunidad y la invitación a los tenedores de contratos para migrarlos hacia otra forma de convenios, pero estamos claros en que si el asunto no alcanza una figura de ganar-ganar se respetarán los contratos vigentes.

-¿Cuáles campos tiene en la mira?

-Hemos dicho que tenemos interés en distintos yacimientos del cretácico en el Lago de Maracaibo y en el Campo Urdaneta Norte. Esos negocios se harían bajo las condiciones que fija la Ley de Hidrocarburos.

-¿Entonces no hay ningún reparo por parte de Shell en que en esos campos el Estado venezolano tenga no menos de 51% del capital?

-No. Desde que haya un caso económico y una formula en la que se pueda traer la tecnología y operar con eficiencia.

-¿Y más a los precios actuales?

-El asunto es que los precios no serán altos para siempre, pero pareciera que hoy en día la realidad es de precios más altos que en el pasado.

-¿El hecho de que los precios del barril estén en los niveles actuales y que puedan mantenerse cercanos a los 28 dólares en el futuro próximo ha hecho que Shell mire con mayor atención hacia la Faja del Orinoco?

-Aun sin agregarle una coyuntura que pensamos que no es sostenible, a la Faja del Orinoco la hemos venido mirando con mucho interés y hemos venido trabajando en el desarrollo de unas tecnologías que están muy avanzadas y que está lista para traerla a Venezuela.

-¿Se trata de mejoramiento de crudos en el yacimiento?

-Mejoramiento en el yacimiento, con niveles de recuperación mucho mejor que los de las soluciones convencionales.

-¿Y con la regalías establecida en la Ley sería viable esta clase de proyectos?

-Los análisis preliminares sugieren que es posible. Le hemos hecho presentaciones al Ministerio de Energía y Minas, a Pdvsa y a la CVP. Tenemos un acuerdo de confidencialidad en cuanto a la tecnología.

-¿Iría sola Shell o con algún socio?

-A Shell siempre le gusta estar acompañado siempre y cuando la compañía agregue valor, complemente y persiga los mismos objetivos.

-¿Y en el caso del Mariscal Sucre a Shell le gusta que hayan invitado a Qatar?

-La compañía nacional de petróleo de Qatar mantiene con Shell una inversión de 5 millardos de dólares en un proyecto de conversión de gas a líquidos de altísima pureza. Y los qataríes tienen 900 trillones de pies cúbicos de reservas de gas natural.

-El Ministerio de Energía y Minas ha anunciado la apertura de una ronda de licencias de gas en occidente...

-Nos han invitado. Se nos han dicho que serán siete bloques pero no tenemos detalles. Yo creo que habrá interés. Mi compañía tiene interés en mirar, pero hasta tanto no lo hagamos no sabemos si vamos a competir.

-El viceministro de Hidrocarburos; Luis Vierma, ha explicado que no se puede dar luz verde a proyectos de aumentos de la producción si no se amplia la capacidad de refinación en el país o en el exterior...

-Con crudo de la Faja del Orinoco queremos ir hasta el fin de la cadena. Esta sería una inversión que oscilaría entre 4 y 8 millardos de dólares. Estamos hablando de mejoramiento de crudo, pero al mismo tiempo de producción de un menú de productos. Ya tenemos un equipo armado que comenzó a reunirse con la CVP, con Pdvsa y el MEM este mismo mes. Y vamos a llevar una delegación de visita a una planta experimental que ya está funcionando en Estados Unidos. Lo que hemos dicho es que en forma económica se puede producir crudo y productos finales.

Publicado en Revista Quantum No.28