Fuerte de sus 30 000 miembros y del apoyo financiero de la NED y de la CIA estadounidenses, la asociación venezolana «SUMATE» ha gastado mucho dinero ―sin que esto le preocupe―. Su objetivo: reunir los votos necesarias a fin de obtener la revocación del mandato del presidente Chávez en el reciente Referendo acontecido en Venezuela. Apoyándose en un sondeo «a boca de urna» realizado por la firma norteamericana Penn, Schoen & Berland Associates, la cual asegura que hay fraude en el referendo. De esta manera pretende pues hacer creer que los votantes venezolanos que han participado en el Referendo habrían respondido «Sí» a un porcentaje de 59 % a los supuestos encuestadores, mientras que los resultados oficiales dicen que sólo llegaron a obtener 41%. Un error de esta magnitud no es posible. Además los observadores internacionales acreditados y reconocidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano, sean Jimmy Carter, antiguo presidente estadounidense o César Gaviria, director de la OEA, así como una delegación de la Red Voltaire presente, aseguran que el Referendo ha sido honesto y correcto. Algunos han descubierto que esta encuesta había sido pedida o exigida por «SUMATE». Su vil objetivo era lograr una influencia sobre los últimos votantes, violando de esta manera la ley, ya que la empresa que realizó el sondeo hizo circular sus estimaciones por fax y por e-mail cuatro horas antes de que cierren las oficinas de votación.