Inteligencia, inteligencia, inteligencia, por paradójico que parezca es el gran vacío en la superpotencia más avanzada del planeta Tierra. Ya lo advirtió, en la década del 60, el periodista filósofo Walter Lipmann, quien describió a su país, la potencia norteamericana, como un enorme dinosaurio, pesado y poderoso, con un cuello largo, que le pemitía ver todo, sobre el follaje del bosque, pero con una cabeza chiquitita y un cerebro pequeñísimo.

Lo que falta es inteligencia en dos de sus principales acepciones: la de la mente humana y la que corresponde al espionaje y al analisis de situación en tiempos de crisis. La designación del nuevo director de la CIA, abrió, una vez más, el telón de esta crisis.

Bush, como ha sido bien difundido por los medios norteamericanos, no muestra ser muy inteligente que digamos. Comete muchas "gaffes", metidas de pata y se enreda en pronunciaciones trabalenguísticas y usos inapropiados del lenguaje, (artículos, sustantivos,adjetivos, géneros y tiempos).

Recientemente dijo: Los terroristas no descansan en sus planes para destruir a esta nación..y agregó énfaticamente-..y nosotros tampoco. La separación de ideas contrapuestas es un lapsus típico de Bush, sin olvidar su caótica dislexia.

Por supuesto, entre los que se burlaron de su confusa afirmación, estaban los escritores de la campaña demócrata, que dijeron sarcásticamente: "ya ven, él mismo reconoce que no descansa en planes para destruirnos”. Es tal el volumen de sus anécdotas, que ya resultan chistosas, que es tema favorito de programas cómicos de television. Incluso se han publicado unos tres libros sobre los “bushisms”, que se traduciría como "bushadas”. Y en un medio electrónico, Slate, la principal revista electrónica norteamericana, tiene incluso una sección dedicada a la recolección de bushisms, por los lectores. Bushisms ya va por su tercer volumen.

Pero este domingo 22 de agosto, le saltó a Bush, el principal problema de "inteligencia", que consiste en el desmantelamiento de la CIA y la designación de un super jefe -por encima de todos los servicios, incluyendo el del Pentágono.

El proyecto fue revelado en el programa Face the Nation de la cadena de TV CBS por el senador republicano Pat Roberts, que preside el comité de inteligencia y es del mismo partido que el presidente.

La misma idea había sido propuesta por el comité independiente que investigó las fallas de inteligencia previas y la reaccion después del ataque terrorista del 11 de setiembre del 91. Todo este problema de los servicios de inteligencia de la superpotencia se proyecta como un gran desafío para la inteligencia del primer mandatario. Sarcasmo que haría sonreír, si viviese, al escéptico Lippmann./BIP