A vosotros que libráis la batalla de la liberación de vuestro pueblo confinados tras los barrotes de las prisiones y centros de detención de la ocupación, les decimos: Todos los ojos de los niños, mujeres y ancianos de Palestina, os observan llenos de esperanzas. ¡Tened paciencia! Y "no os dobleguéis ni perdáis la esperanza que Alá está junto a vosotros". Vuestro pueblo está junto a vosotros y todos los hombres libres del mundo árabe y de todo el mundo están junto a vosotros. Vuestros hermanos y camaradas de lucha mantienen el compromiso haciendo gala de sus encomiables sacrificios hasta derribar los muros de la Gran Prisión en la que la ocupación encierra a todo nuestro pueblo. Estamos a la espera del momento en que nazca el sol de la independencia para ver la luz del día del soberano estado palestino que alumbre los senderos por donde deben transitar los refugiados en el retorno a sus hogares y a los de sus ancestros.

En los tiempos remotos, Palestina, Tierra de Canaan, obsequió a la Humanidad con su primer abecedario y su joven civilización se juntó a los corazones de la Humanidad, en torno al amor. Palestina será siempre un símbolo del amor y de la paz. Muchos conquistadores pasaron por sus tierras a lo largo de la historia para salir arrastrando tras ellos la frustración y la derrota. Estos no tendrán mejor suerte ya que nuestro pueblo, que experimentó largamente todo tipo de luchas, morderá sus heridas y al fin logrará una clara victoria para si y una vergonzosa derrota para el ocupante.

La palabras del criminal ministro sharonista Tshai Angebi, tomadas del Diccionario Sionista de la Muerte, no doblegarán a combatientes como vosotros. Desde las entrañas de las mazmorras nuestro pueblo oye vuestro himno: No hacemos huelga de hambre para morir como desea el asesino Angebi, sino para hacer que el pueblo viva; para que nuestros pueblos desnudados por los garrotes del carcelero israelí y nuestros estómagos vacíos, sean ante el mundo el reflejo de la barbarie enemiga; para que sean un grito que quizás despierte la dormida conciencia de la Humanidad y sacuda el humanismo del Hombre, deformado y atropellado por los asesinatos diarios que comete el ocupante israelí contra nuestros indefensos niños, mujeres, jóvenes y ancianos.

Ber Sheba, Nafha, Shatta, Hadarim, Ramallah, Askalon y Beid Lid representan la lastima o la congoja en el corazón de cada palestino cuyos días están envueltos por el dolor y la tristeza. En esas prisiones, el carcelero practica las peores torturas síquicas y físicas contra nuestros prisioneros, la flor de los combatientes, los mártires vivos. A las prisiones dieron los nombres de las ciudades que, con la gloria de Canaan, el filisteo, embellecían la tierra de Palestina, Meca de la civilización humana. ¡Cuán torpe es el enemigo que no aprende de la experiencia de los tiranos que le precedieron en la Historia! ¡No sabe que irá con sus acciones al basurero de la historia, tal como se desvanece la espuma del mar, y que sólo quedarán en la Tierra los ancestros que mezclaron el suelo con su sudor y sangre!

Desde los campos del destierro, desde los populosos barrios de las urbes y poblados de la antigua Tierra de Canaan salieron los combatientes, que abogan por la libertad, tres generaciones en pie de lucha incesante en el campo de batalla. La bandera ondea en lo más alto a pesar de los reveses. Nuestra memoria no quedó plagada por el olvido como un día soñó ilusoriamente Golda Meier. Generación tras generación, nuestro pueblo seguirá la batalla de la libertad hasta alcanzar la independencia, la plena soberanía y el retorno de los refugiados a sus hogares.

Juramos que el orgullo por su indiscutible desempeño combativo, llena de regocijo los pechos de todos los hijos de nuestra Patria y los une a vosotros, como un solo hombre, ante los barrotes y el sadismo de la ocupación. Por vosotros sacrificamos todo lo que tenemos. Nos comprometemos a que la causa de su liberación siempre ocupará el primer lugar dentro de los objetivos de nuestra lucha. Vosotros no habéis olvidado la Patria ni un solo día. ¿Cómo os podrá olvidar la Patria?

Toda la Gloria para los que hacen la dignidad de Palestina. Con vuestra firmeza mellarán la brutalidad del carcelero. Junto a vosotros, y gracias a vosotros, triunfaremos.

Nayef Hawatmeh, Secretario General del Frente Democrático para la Liberación de Palestina