Hace unos días, una persona hermana de América Latina, me comentaba no haber leído mucho sobre el anterior huracán nombrado Charlie que azotó recientemente el occidente de nuestro archipiélago. ¡Caramba! me cuestioné, con tanto que hemos hablado en la prensa, la TV y en nuestros informaciones en la red de redes. Lamentablemente la “gran prensa”, por lo general sólo se dedica a cuestionar el sistema de gobierno acá.

Ahora, la pasada semana, nos golpeó por el costado -entró a nuestro territorio, también occidental el violento huracán Iván. Como mis amigos de Altercom han abierto sus puertas a nuestras letras, me decido a comentar lo que ha sucedido, inspirada en un artículo publicado en el periódico Granma por el colega Pedro de la Hoz.

De la Hoz, hacía referencias a la presencia de Fidel Castro al frente de la solidaridad con los damnificados, cuando un brutal fenómeno atmosférico nos azotó 40 años atrás, -la Revolución era muy joven y sin mucha preparación- un ciclón con nombre de mujer, “Flora”, nos costó más de mil muertos. Desde allá como siempre Fidel Castro al frente, se condolía con los familiares, y de inmediato asumía para largo tiempo la necesidad de prepararnos y enfrentar los desastres naturales. Una estrategia fundamental hasta hoy, fue incrementar las presas para evitar el gran desbordamiento de los ríos. A esta decisión se le ha llamado la Voluntad Hidráulica. Ahora, además de servir para embalsar aguas acoge cultivo de peces destinado a la alimentación de la población. Cientos de presas en todo el país, evitan desbordamientos, ante la furia de lluviosos huracanes en esta isla.

El calentamiento global, ese que contribuye al incremento del calor de las aguas del Caribe, -medio ideal para que las tormentas tropicales incrementen sus vientos y se transformen en más agresivas- nos obliga a protegernos previamente.

Otra vez, como en tantas ocasiones de peligro para el país, un hombre alto, con muchos años de trabajo y energía para dar a los demás, se sentaba ante las cámaras de la televisión nacional. Era el Jefe de la Revolución; tres días consecutivos anteriores al paso de Iván por el extremo más occidental de Cuba. Sus palabras de estímulo, sus noticias sobre la necesidad de estudios inmediatos, de acuerdo con las circunstancias naturales de estos principios de siglo, para pensar en cambios en la construcción de viviendas, los sembrados oportunos y tantas otras posibilidades. La preocupación y ocupación por aquellos que pueden estar en mayor peligro. Las medidas tomadas en todas las zonas donde durante más de una semana el “terrible Iván” amenazaba. Todo esto nos recordaba aquella Flora violenta, que mucho hizo sufrir a los cubanos.

De nuevo, él, de nuevo su pueblo y de nuevo, hermanos la noticia mejor: NI UN SOLO FALLECIDO. (En su paso por el Caribe “el terrible Iván dejó muchas desgracias y unos 70 fallecidos: “ninguno de ellos es cubano”. Y, lo mejor, ya empezamos a recuperarnos. Pinar del Río, provincia muy próxima al paso del huracán, sufrió serios daños materiales. Ya están brigadas de electricistas, telefónicos, constructores y tantos otros cubanos solidarios y que proceden de todas las provincias del país, ayudando a la recuperación. Hasta las torres de transmisión de televisión fueron dañadas, ya hay soluciones inmediatas.

Gracias, Altercom, por permitirme hablar de esta Cuba, de esta archipiélago caribeño, con un sistema, no perfecto, pero humano. Por cierto, hoy , ya nos amenaza por el oriente, otra tormenta propia de la época: abundantes lluvias -que necesitamos en parte, porque allí sufren una gran sequía. Al nuevo ciclón le denominan Jeanne. Otra vez nuestro pueblo alerta y protegiéndose.