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DECLARACIÓN POR LA DIGNIDAD Y LA SOBERANÍA: Ecuador desciende vertiginosamente por la pendiente a la que la ha llevado la ineptitud y sumisión de varios de sus gobernantes. La dominación de intereses foráneos sobre los nacionales ha ocasionado destrucción, desesperanza, desconcierto y pérdida de fe en la capacidad de la Nación para existir como Estado independiente. Unidos, desde nuestra diversidad, ciudadanas y ciudadanos de distintas posiciones y tendencias ideológicas, políticas y económicas, hacemos un llamado a la conciencia nacional para decir ¡BASTA! HA LLEGADO LA HORA DE RECUPERAR LA DIGNIDAD Y LA SOBERANÍA DEL PAÍS.

Responsabilizamos al actual gobierno por haber arrastrado al Ecuador a los niveles más bajos de indignidad y descrédito debido a su ineptitud e inmoralidad; por haber aislado al país de los comunes intereses sudamericanos y por haberlo sometido impúdicamente a la hegemonía de los Estados Unidos.

El gobierno ha cedido la conducción de la política económica al Fondo Monetario Internacional, permitiéndole intervenir hasta en las decisiones más elementales de nuestra organización administrativa y fiscal. El endeudamiento externo a más de atentar contra el bienestar del pueblo ecuatoriano es un instrumento de control político. El Ecuador aumentó su dependencia al haber renunciado a su soberanía monetaria.

La riqueza petrolera ha sido abusivamente administrada y entregada al capital extranjero en condiciones desventajosas para el país. Paradójicamente, quienes debieron proteger los intereses nacionales son los principales defensores de las petroleras y del capital transnacional. Para ello, se ha utilizado el Tratado Ecuador-Estados Unidos de Protección de Inversiones, instrumento que desconoce las instancias judiciales y administrativas del Ecuador y somete al país a tribunales internacionales, como en el caso de la Occidental Petroleum Company.

Se lesionó la soberanía nacional al conceder la Base de Manta a un país extranjero, bajo el pretexto de controlar el narcotráfico. Este convenio ha sido extendido, de facto, durante el actual régimen permitiendo la violación de nuestro espacio territorial, marítimo y aéreo, y admitiendo la presencia de tropas estadounidenses y mercenarios extranjeros que nos comprometen en el conflicto colombiano. A esto se suma el consentimiento de fumigaciones y la violación a nuestro territorio atentando contra la vida de nuestra población fronteriza. Todo esto con la complicidad de la Cancillería y del alto mando de las Fuerzas Armadas, y la permanente intervención de la Embajada de los Estados Unidos.

Los últimos pasos dados por el régimen en materia bancaria, tributaria y de contratación pública son una muestra más de su afán de favorecer a la oligarquía, a los banqueros corruptos y a las transnacionales.

En estas condiciones de sometimiento a los Estados Unidos, el Tratado de Libre Comercio coloca en peligro a la Nación. El TLC destrozará la producción agropecuaria y farmacéutica, la artesanía y la industria, eliminando fuentes de empleo; restringirá el acceso al agua y a medicamentos genéricos; sobreexplotará los recursos naturales, sacrificará nuestra biodiversidad, los conocimientos y valores ancestrales, imponiéndonos una concepción de propiedad intelectual que implica el saqueo de nuestros recursos biológicos y culturales.

Frente a esta situación, proponemos:

1. Auditoría de la deuda externa y de los contratos del Estado.

2. No al involucramiento del Ecuador en el Plan Colombia.

3. Denuncia del convenio y cierre de la Base de Manta; recuperación de la soberanía aérea y marítima.

4. Consulta popular sobre el ALCA y el TLC.

5. Renegociación del Tratado Ecuador-Estados Unidos de Protección de Inversiones y revisión de la legislación que atenta contra nuestra soberanía.

6. Política petrolera, energética y de recursos naturales que dé prioridad a los intereses nacionales.

7. Respeto de los derechos humanos y colectivos, y vigencia de las garantías constitucionales.

8. Educación basada en valores cívicos y principios éticos que fortalezcan la unidad y la soberanía nacional.

9. Promoción de la unidad de pueblos, naciones y Estados de Sudamérica.

10. Construcción del proyecto nacional.

Ante lo expuesto, convocamos a las mujeres y los hombres, civiles y militares, de todas las provincias y nacionalidades del Ecuador, a organizarnos y luchar para devolver a la Patria su dignidad y su soberanía.

¡RECUPEREMOS EL ORGULLO DE SER ECUATORIANOS!

Quito, 28 de septiembre de 2004