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Una vez más Venezuela incursionó exitosamente en los mercados financieros internacionales. Tal y como estaba previsto y cantado, la República lanzó el 22 de septiembre al mercado una emisión de bonos globales por hasta 1.500 millones de dólares que vencen en el 2014, que utilizará para canjear por bonos Brady de corto plazo -dentro en el marco de un programa de refinanciamiento de deuda pública- y obtener dinero fresco para otros proyectos..

Y por si fuera poco, fue el propio ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega, quien estuvo en Nueva York el mismo día que la operación fue lanzada oficialmente mientras explicaba a inversionistas las bondades sobre invertir en el país petróleo.

El país está disfrutando de una bonanza que ha ayudado a arreglar sus grandes cuentas y mejorar su percepción en otras latitudes, lo que durará -previsiblemente- hasta que las cotizaciones del crudo comiencen a descender desde los actuales estratosféricos niveles. Pero por lo pronto pareciera que el chorro de petrodólares está asegurado por un buen tiempo.

Venezuela "invitó" a los tenedores de Bonos Brady que vencen en el 2007 y el 2008 para que los ofrezcan en canje por los nuevos globales, para lo cual fijó un plazo que va desde el 22 y el 28 de septiembre. El valor del bono global 2014, cuyo resultado será divulgado un día después del cierre de la oferta, será determinado a través de una subasta holandesa modificada en la que cada tenedor hará una oferta que estará basada en el rendimiento de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos con vencimiento en el 2014, según precisa el prospecto de la emisión.

Los canjeables

Los bonos que están sujetos a canje son los de reducción de interés (Front-Loaded Interest Reduction Bonds "Flirb") que vencen en el 2007, tanto los denominados en dólares de Estados Unidos, series A y B, como los denominados en libras esterlinas, francos suizos y marcos alemanes. También podrán ser canjeados los bonos de conversión de deuda (Debt Conversion Bonds "DCBs") en dólares que vencen en el 2007 serie DL, los que vencen en el 2008 serie IL, y los que vencen en el 2007 denominados en marcos alemanes y libras esterlinas.

Los bonos Brady -repaldados por bonos del Tesoro de Estados Unidos- son préstamos bancarios restructurados bajo la forma de instrumentos negociables públicamente, en respuesta a la crisis financiera latinoamericana en los años 80’, recordados tristemente como la "década perdida".

Venezuela no tiene planteado canjear sus Brady de más corta duración pues "son por un monto muy pequeño, unos 20 millones de dólares, que vencen en el 2005", dijo Alejandro Dopazo, director de Crédito Público del Ministerio de Finanzas.

Una parte de estos instrumentos a corto plazo fueron recomprados por Venezuela el año pasado, cuando lanzó una emisión de deuda para recomprar deuda en paralelo.

La fecha de liquidación de la más reciente operación, liderada por Barclays Capital y Merrill Lynch, será el 8 de octubre. Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, recompró el año pasado parte de sus bonos Brady a corto plazo dentro de un programa que buscaba aliviar la curva de vencimientos que estaba concentrada entre el 2003 y el 2007.

El plan ha incluido canjes, recompras y emisiones de deuda por más de 7 mil millones dólares bajo distintas condiciones y tanto en el mercado externo como interno.

La nueva incursión de Venezuela en los mercados foráneos ocurre luego de considerables mejoras "en la boleta" por parte de las calificaciones de riesgo para la deuda soberana de la nación ante lo que analistas ven como una reducción de la incertidumbre política tras la ratificación en el cargo del presidente Hugo Chávez en el referendo.

Las agencias han sido criticadas en el pasado por el gobierno, que considera que no evalúa al país de forma correcta.   Con buenas notas... por ahora

Fitch Ratings asignó la calificación "B+" para la emisión de bonos 2014, mientras que Standard & Poor’s Ratings Services la calificó en "B". Fitch dijo que la  perspectiva de calificación para la emisión es estable. Agregó que la solvencia de Venezuela ha mejorado por la disminución de la incertidumbre relacionada con el referendo presidencia celebrado en agosto y una mejor liquidez internacional. A largo plazo, el riesgo crediticio se mantiene alto por la volatilidad de los ingresos del gobierno, la mitad de los cuales dependen de las ventas de petróleo.

El balance fiscal estructural se ha deteriorado claramente este año. Un día antes, el 20 de septiembre, Fitch había mejorado en dos grados la calificación soberana de Venezuela, apoyando su decisión en la reciente victoria de Chávez en el referendo revocatorio y en la mayor liquidez mundial.

La decisión de Fitch sucedió luego de que Moody’s y Standard & Poor’s también elevaron las notas del país, tras la victoria del mandatario. Fitch dijo que Venezuela cuenta actualmente con reservas internacionales de 21 mil 300 millones de dólares, muy por encima de los 5 mil 400 millones de dólares que se calcula el país debe pagar el próximo año en capital e intereses de su deuda externa. Si se le compara con otros emisores de bonos soberanos en la categoría "B", Venezuela destaca por tener una deuda externa muy baja en términos netos, comentó Fitch.

Pero la firma advirtió que el riesgo del crédito se mantenía elevado a causa de la volatilidad de los ingresos del gobierno, muy dependientes del precio del petróleo.

Fitch también destacó que el elevado gasto público del gobierno de Chávez significa que el país no ha logrado borrar su déficit presupuestario a pesar del fuerte incremento de los ingresos por exportaciones petroleras este año, y que el déficit probablemente se mantenga en el futuro previsible.

"A medida que los precios del petróleo declinen en el futuro, probablemente sea políticamente difícil reducir el gasto del gobierno de forma equivalente, así que el déficit nominal podría incrementarse a menos que haya una devaluación importante", dijo la agencia.