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En agosto pasado Mario Das Neves, gobernador de Chubut, anunció que cedería 2500 hectáreas de tierras fiscales en Paso del Sapo "para otorgarlas a familias de comunidades aborígenes que fueron desalojadas de sus parcelas" y poner en marcha emprendimientos productivos. El anuncio del mandatario llegó tras la protesta de los pobladores de localidad que no veían atendidas sus demandas tras los daños ocasionados por el temporal que azotó la región en julio. Das Neves se encontraba a años luz de una restitución territorial.

Antes de ayer se supo que el empresario italiano Luciano Benetton ponía a disposición del premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, una unidad productiva de 2500 hectáreas, situada en cercanías de Esquel, para que "como garante de reconocida integridad y profundo conocedor de la situación de la Patagonia, pueda emplearla del modo que considere más conveniente" en beneficio de las poblaciones indígenas locales.

La noticia corrió por las redacciones, Luciano "El Bueno" había hablado. Espejitos United para un mundo Colors.

"Acá se tiene que entender que no estamos hablando de filantropía. Nuestra postura inicial es revertir la situación de atropello que vivimos como pueblo originario", declaró Mauro Millán, werken -vocero-de la Organización de Comunidades Mapuche Tehuelche 11 de Octubre a la Agencia Telam.

En tanto el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), que preside Pérez Esquivel, salió al cruce con un comunicado: "Nadie puede ser garante de tierras que pertenecieron siempre a los mapuche, menos un Premio Nobel de la Paz; Como somos respetuosos de la autodeterminación, y los hermanos mapuche viajaron a Italia, son ellos los que tienen que decidir sobre este ofrecimiento; El verdadero «acto simbólico y de convivencia de la diversidad de los Pueblos de la Patagonia» (argumento sostenido por Benetton), sería el de una restitución efectiva y el respeto a su autodeterminación como Pueblo, y no una donación".

Estado y multinacionales. La misma cifra, el mismo argumento, el mismo fin: buscar el impacto mediático, confundir tierra con territorio y derechos fundamentales con dádivas. Siempre la misma canción.