De primerísima fuente sé que el titular del Congreso, Antero Florez-Aráoz leyó la denuncia que interpuse contra un presunto empleado fantasma en la oficina del legislador Alcides Glorioso Chamorro Balvín y que lleva el nombre de Max Galli Garibaldi y que ingresó completo con el número 021368, el 15 de noviembre y a las 3.49 pm. como muestra el sello de la oficina de Trámite Documentario. En el camino se perdieron los adjuntos y el correo de brujas me lo ha hecho saber.

¿Qué pasó? ¿Alguien mutiló la denuncia y la hizo formalmente inservible? Esto suscita algunas especulaciones, todas válidas en ese plano pero que no serían irreales si nos acordamos de las mañas y sutilezas a que están acostumbrados los malos funcionarios que se ganan propinas de los poderosos. Y en el Congreso, los legiferantes, por insignificantes que sean ante la opinión pública, son mandamases.

Recordemos que en carta a Florez-Araóz demandaba:

1) Una inmediata, exhaustiva y detallada investigación sobre la labor que cumple, horarios en que se reporta, pruebas de su trabajo, del señor Max Galli Garibaldi, asesor principal del congresista Alcides Chamorro Balvín. 2) Pido solicite usted que Radio Programas del Perú, le proporcione copia completa del audio que detalla la conversación mantenida por el señor Max Galli Garibaldi con un cliente por ser éste un documento público e importante para la determinación de cómo usa su tiempo Galli en su consultorio y no en el Congreso. 3) Demando una investigación pormenorizada de la conducta funcional del congresista Alcides Chamorro Balvín quien, al parecer, ha estado permitiendo que su asesor principal no cumpla con las labores por las que los peruanos, a través del Congreso, le paga, dedicándose a trabajos ajenos a su responsabilidad puntual. Además, que se determine, merced a una esclarecimiento total, ¿quién o quiénes se beneficiaron del dinero cobrado por una labor que no se realizó prolija y limpiamente. 4) Emplazo a usted a que, ante la opinión del soberano, es decir la opinión pública, proporcione la seguridad que las investigaciones a llevarse a cabo contarán con todo el respaldo de su presidencia y de las leyes que sancionen los presumibles delitos cometidos y/o los que pudieran denunciarse, probarse y castigarse, merced a las investigaciones a llevar a cabo. 5) Usted me dijo, de manera personal y de forma pública, que su presidencia constituiría un paradigma de limpieza en el cargo con respecto a todos los casos de corrupción. Como lo creo así, me permito encarecer toda su atención por el bienestar mismo del Congreso, de sus integrantes y, sobre todo, de la moral pública que no merece escándalos de esta naturaleza, funcionarios que cobran sin trabajar, empleados fantasmas, ni de padrinos congresales que apañan toda clase de barbaridades con el dinero de todos los peruanos.

Y me ratifico en todos y cada uno de los puntos reiterados.

¿Por causa de qué el presidente del Congreso, Florez-Aráoz no investiga quién estaba de turno en Trámite Documentario y averigua cómo es que perdieron los adjuntos de mi carta? Alguien -no hay duda alguna- tiene las uñas largas.

O ¿le pasaron la voz a Chamorro Balvín y éste -sería grotesco e inadmisible- ordenó una maniobra dilatoria? Si así fuera, entonces, estamos frente a un caso bastante peludo y muy censurable.

¿Don Antero, va a permitir esta clase de pillerías en el Congreso? ¡Usted tiene la respuesta!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!