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“Sin cometer el equívoco de adoptar una visión anti-americana cuando tratamos de anti-imperialismo”, dijo el economista ruso Boris Kagarlistky.

Los intelectuales y artistas que tienen como tarea los próximos días presentar ideas que puedan ir más allá de la retórica, están configurando escenarios que muestran las estrategias adoptadas por los Estados Unidos para controlar a los países, militar o políticamente.

En este sentido, para el sociólogo estadounidense James Petras, el descuido de la izquierda con la seguridad nacional ha sido “nefasto”. “Estamos en guerra con un enemigo que conocemos, y tenemos la obligación de reconocer y combatir esas políticas”.

En su opinión, el camino para garantizar la soberanía de los países es la autodefensa. “Defensa y participación de masas y desarrollo de sistemas de seguridad, de inteligencia y armamento”, dijo Petras.

Como ejemplo de intervención política Petras, una de las principales voces norteamericanas contra el imperialismo, citó el financiamiento por parte del gobierno de los Estados Unidos de grupos organizados para desestabilizar gobiernos que de alguna manera se contrapongan a sus políticas e intereses.

Entre los mecanismos de desestabilización está el financiamiento de grupos para derrocar gobiernos que no pudieron ser eliminados militarmente, como el caso de Venezuela. “La diferencia de lo que ocurrió aquí con el golpe, es que mientras los Estados Unidos financiaban estos grupos, Chávez apostaba a la fuerza del pueblo”, afirmó el sociólogo.

Las recientes denuncias realizadas por la abogada Eva Golinger, que revelan como la National Endowment for Democracy (NED) financió grupos de oposición venezolanos, cuyos líderes estaban envueltos en la desestabilización política y económica del país, es uno de estos ejemplos.

“La NED es el brazo del gobierno de Estados Unidos. Disidencia sí, funcionarios (de Estados Unidos) no. Tenemos que distinguir los que son financiados de los que hacen política”, comentó Petras. Para él, la posibilidad de implicación de grupos entrenados por los Estados Unidos en el caso del asesinato de Danilo Anderson, muerto hace pocas semanas en un atentado con explosivos en Caracas, “no puede ser descartada”. “Comienzan con la política de asesinatos selectivos, para luego intensificarlos. Venezuela debe protegerse”, alertó.

Otro tema debatido fue la necesidad de re-evaluar las constituciones de los países en lo que se refiere a soberanía limitada. De acuerdo con el poeta y abogado cubano, Luis Manuel Pérez, este tipo de concepto expresado en la Carta Magna de muchos países abre el precedente para “guerras preventivas” bajo el criterio de impedir la construcción de armas de destrucción masiva. “No podemos legitimar leyes que lesionen la soberanía de los países. Es preciso repensar estas normas constitucionales”. Pérez propone la eliminación de esta terminología como uno de los instrumentos para llevar la discusión de la soberanía nacional a los cinco continentes y que el concepto pueda ir más allá de los espacios geográficos, como ocurre hoy en gran medida.

La mesa de trabajo coordinada por el sociólogo venezolano Eduardo Lander presentará el próximo domingo en asamblea general las propuestas para la construcción de una red que pueda garantizar y legitimar la defensa de la soberanía de los pueblos del mundo.

En este sentido, para el venezolano Juan Miguel Díaz hay dos caminos importantes a seguir: el primero es canalizar la resistencia mundial frente al imperialismo. La segunda propuesta es movilizar la resistencia interna en los Estados Unidos. “Necesitamos este consenso también en la sociedad estadounidense”, afirmó.