Unitel les ganó a todos

En años anteriores, Eduardo Pérez solía ser el que terminaba convenciendo a los candidatos para que debatan teniéndolo a él como anfitrión. Pero esta vez no fue así, el programa del padre en PAT, demasiado disperso y carnavalesco, por sus disfraces y los disfuerzos del conductor para aparecer como creativo, no tiene impacto ni influencia. Y por eso Unitel le ganó, por ahora el Visible no tiene touché. En esto también tuvo mucho que ver el peso de Unitel que, a estas alturas, creo que es el canal más visto y más influyente de el país.

¡Despierta jaimiño!

Hizo lo que pudo, se desnudó, mostró su cosita, gastó una buena cantida de su fortuna, bailó cumbia villera, exhibió a su familia en la tv y en carteles callejeros, pero su campaña “no despertó”, no se pudo poner erecta, para decirlo en términos que seguramente a él le gustan.

Jaimiño no pudo entusiasmar a los votantes. ¿La razón? La Ley de Seguridad Ciudadana -esa ley que penalizaba los bloqueos por orden de la Embajada- que Jaimiño elaboró e hizo aprobar y su apoyo, hasta el último momento, al gonismo masacrador. Esas fueron dos de los principales factores que impidieron que los votantes vieran a Jaimiño como algo positivo.

Es como si los electores se hubieran puesto de acuerdo para preguntarle: “¿Y mientras el pueblo paceño se desangraba, tú dónde estabas Jaimiño?”. “Ah, pegadito a tu papá y tu papá pegadito al masacrador, ¿no? ¿Y así quieres que votemos por tí, Jaimiño?”... Caramba, mala suerte Jaimiño, mala suerte, La Paz despertó, pero tu campaña no.

Derrota anunciada del MAS

Los candidatos del MAS no pudieron competir en igualdad de condiciones con sus eventuales oponentes. ¿Por qué? Porque Evo Morales devolvió los dineros que la Corte Electoral le otorgó legítimamente, para hacer más democrática la elección. Anteriormente, sólo los partidos financiados por la gente adinerada -o por algunos narcos y corruptos- tenían fondos para pagar sus campañas electorales. De hecho, varios partidos populares no alcanzaban una buena votación porque no tenían medios para hacer conocer sus propuestas. Para enmendar esta situación, ahora hay una ley que otorga fondos a todos los partidos, pero un grupo de intelectuales allegados al MAS, le hicieron creer a Evo Morales que al devolver los dineros a la Corte iba a lograr la adhesión de los sectores que se habían alejado de los partidos tradicionales... Y Evo Morales devolvió los fondos y dejó a sus candidatos sin campaña y, para colmo, quienes le dieron tal consejo ni siquiera lo apoyaron y hoy día es casi seguro que votarán por otro candidato, por Juan del Granado, para ser precisos. Don Evo, no sea ingenuo, esos amiguitos lo mamaron. La “izquierda perfumada”, como la llaman algunos jamás le será leal a un líder popular, sólo lo usan como escalera para lograr sus fines, acuérdese del señor Calla.