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En contraste, la pobreza y la desigualdad alcanzan niveles antes nunca conocidos. Para el 2004 la pobreza por ingresos insuficientes afectó a 77,3% de las personas. A nivel nacional, el índice que mide la concentración del ingreso (Gini) se mantiene en 0,52 (el rango del indicador va de cero a uno, entre más cercano a uno mayor es la concentración) entre los años 2001 y 2004, colocando al país entre los de mayor desigualdad socioeconómica a nivel mundial. El desempleo afecta a 14% de la población económicamente activa y su reducción de un punto porcentual entre 2003 y 2004 obedeció a la creación de puestos de trabajo precarios, inestables y sobreexplotados. El gasto social, aunque se recuperó ligeramente durante 2004 (alcanzó 10,4% del PIB) se encuentra en el nivel más bajo de la última década y para 2005 habrá recorte del gasto público lo que implicará cierre de más hospitales públicos, reducción de las transferencias y drástica reforma pensional (la prioridad del presupuesto es el pago de la deuda pública, el financiamiento de la guerra y el subsidio a los exportadores). El recorte del gasto social para 2005 se estima en $1,5 billones, según el Ministro de Hacienda.

El modelo económico sigue sin cambios y el gobierno Uribe profundizará el neoliberalismo con la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos en el 2005. Con una población de 46 millones de habitantes para 2005. Colombia mantendrá una tasa de cambio flexible, sin restricciones a los movimientos de capital, favorable a la especulación financiera, exportador de materias primas, con un déficit fiscal de 2,5% del PIB financiado 50% con recursos externos y un pago de intereses por la deuda externa de $12 billones, en estas circunstancias la propiedad y el ingreso se mantendrán altamente concentrados en el 10% de los hogares, con una economía en expansión moderada y fuertemente controlada por la instituciones que defienden los intereses del capitalismo imperial: el FMI, el BM y la OIC.

El comportamiento de la economía durante 2004

Es necesario precisar que el crecimiento económico alcanzado durante estos 12 meses fue resultado del auge de las exportaciones y la evolución de los sectores de la construcción y el comercio. Colombia se ha beneficiado de los altos precios internacionales de los productos básicos, ante el repunte del crecimiento mundial liderado por China y Estados Unidos, al tiempo que el país ha sido atractivo para la llegada de capitales internacionales que buscan altas rentabilidades.

Entre 2003 y 2004 la inversión extranjera directa creció 47%. La economía colombiana recibió US$2.600 millones en inversión extranjera durante 2004. La industria petrolera y la explotación carbonífera se convirtieron en los mayores receptores de inversión foránea.

Durante el año 2004 la revaluación se manifestó como el principal problema del sector exportador. Sin embargo, las ventas externas aumentaron por encima de 23% alcanzando una cifra de US$15.000 millones, uno de los niveles más altos logrado en la historia del peso frente al dólar. Pese a esta evidencia el Gobierno aprobó en los últimos meses un subsidio para los exportadores. La balanza comercial es superavitaria en cerca de US$900 millones. Hasta octubre de 2004 las exportaciones sumaban US$13.390 millones y las importaciones US$12.492 millones. Las ventas externas están representadas principalmente por petróleo, ferroníquel, carbón, confecciones, productos químicos, alimentos y bebidas. Además, siguen siendo importantes las remezas que realizan los colombianos "exportados" que según el Banco Interamericano de Desarrollo estima dicha cifra para 2004 en US$4.600 millones (una gran parte es lavado de dinero producto del narcotráfico). Las importaciones están representadas en vehículos, materias primas y maquinaria para el sector industrial.

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El crecimiento de la economía se explica principalmente por el comportamiento del primer semestre de 2004, al registrar un ritmo superior a 4%. La construcción creció en 12,1%, el comercio en 5,8%, la industria en 4,4% y la agricultura en 4%. No obstante, en el segundo semestre el crecimiento del PIB cayó a 2,5%. Para el 2005 la construcción, después de dos años de crecimiento, tiende a estabilizarse. La demanda interna sigue deprimida ante el empobrecimiento de la clase media y los menores ingresos de los pobres. El dólar seguirá perdiendo peso durante 2005 afectando las exportaciones de floricultores, bananeros y textileros. La entrada de funcionamiento del TLC representará la quiebra de la economía campesina y de los pequeños y medianos empresarios. El rompimiento de relaciones con Venezuela tendrá duro impacto para la economía colombiana (dependiendo de su duración), pues después de Estados Unidos, este país es el socio comercial más importante para el país.

A la estabilidad del mercado financiero, al crecimiento económico jalonado por el sector externo y las inversiones extranjeras, se une la estabilidad de la inflación y de la tasa de interés. Durante 2004, la variación acumulada a doce meses del IPC se ubicó en 5,5%. La tasa DTF se encuentra en 7,7 % efectivo anual, favoreciéndo las inversiones.

En resumen, en Colombia el crecimiento económico continúa concentrado y beneficiando a los mismos de siempre. El 77% de la población sigue empobreciéndose aun más. La insuficiencia del ingreso de los pobres respecto al valor de la canasta de consumo básico creció de 59,8% a 61,1% entre 2001 y 2004. La insuficiencia del ingreso de los indigentes respecto al valor de la canasta alimentaria igualmente creció de 43,4% a 44,1% en igual período. Las tarifas de los servicios públicos domiciliarios aumentarán durante 2005 en 18% producto del desmonte de los subsidios y la actualización de precios. El IVA a los productos de la canasta básica familiar hará más gravosa la situación de las familias populares.

De otra parte, si bien los homicidios se redujeron durante 2004, fue producto de la disminución registrada en Medellín (40%), Antioquia y Cundinamarca. En contraste, dónde se concentra la guerra, se incrementaron el número de muertes violentas (homicidios) en el Valle, Caqueta, Cauca, Casanare, Choco, la Guajira y Putumayo.

Mantener esta situación de exclusión, injusticia y pobreza requiere el fortalecimiento del Estado policía y de la profundización del régimen de terror y represión.