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La sede europea de las Naciones Unidas se encuentra en la ciudad de Ginebra, Suiza.

El lunes 14 de marzo 2005 se ha inaugurado la cumbre mundial de los Derechos Humanos en la sede europea de la ONU en la ciudad de Ginebra, Suiza. Esta investigación de la Red Voltaire que le presentamos a continuación puede darles una visión de la trama y manipulaciones que prepara la Administración Bush en tal significativa cumbre por el respeto de los Derechos Humanos en el mundo.

El primer mandato de la administración Bush constituyó el punto más bajo del esplendor de las Naciones Unidas. Nunca la organización internacional había enfrentado tal cantidad de críticas y reveses. Los Estados Unidos encabezaron una coalición que invadió un país soberano, Irak, sin contar con el aval del Consejo de Seguridad de la ONU.

En esta oportunidad, los servicios secretos de los Estados Unidos y Gran Bretaña colocaron escuchas (chuponeo, interceptar la comunicación) al Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y a las delegaciones del Consejo de Seguridad [1]. Luego, el representante especial de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Melo, fue asesinado en Bagdad cuando acababa de entrar en conflicto con el embajador Bremer. Kofi Annan fue acusado personalmente por los congresistas norteamericanos de desvíos (negociados) en el programa «petróleo contra alimentos» [2], mientras un grupo de comunicación neoconservador allegado a la Casa Blanca reclamaba que la ONU saliera de los Estados Unidos [3].

Recientemente, el Washington Post reveló que Washington también colocó escuchas al director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Mohammed el-Baradei, a quien le reprocha no ser lo suficientemente duro con Irán en lo que respecta a su programa nuclear [4].

Pero, sin dudas, lo peor está por venir. Con una voluntad manifiesta de enterrar a toda costa cualquier oposición a sus proyectos imperiales, la nueva administración Bush volvió a lanzar el proyecto de creación de un «comité de las democracias» en el seno de la ONU. La idea no es nueva, ni siquiera es neoconservadora. Fue elaborada por primera vez en el libro del analista en cuestiones internacionales, James Robert Huntley, Pax Democratica: A Strategy For the 21st Century, que apareció en 1996.

El autor afirmaba que, para que pudiera aplicarse un nuevo orden mundial basado en la democracia, era necesario crear un comité de democracias en la ONU para poder hablar con una sola voz. Ese mismo año, un grupo privado, el United Nations Association of the United States of America, se apoderó de esa problemática para potenciarla en el contexto político de los Estados-Unidos. Su presidente era en ese entonces John C. Whitehead, antiguo alto funcionario del Departamento de Estado durante el gobierno de Ronald Reagan.

Hará falta tiempo para que la idea se abra camino en el terreno diplomático. En junio de 2000, en la Conferencia de Varsovia de la Comunidad de Democracias vuelve a salir a la luz brutalmente. La declaración final de la conferencia evoca la «cooperación en el seno de las organizaciones internacionales» y la constitución de «coaliciones y acuerdos destinados a apoyar las resoluciones y otras acciones internacionales para promover un modo democrático de gobierno» [5]. Esto provoca la oposición del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y también del ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Hubert Védrine. Por otra parte, Francia será la única que no firmará ese documento [6].

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Emma Bonino

El proyecto salió súbitamente de las gavetas durante el primer mandato de George W. Bush. El Partido Radical Transnacional (PRT) fue su punta de lanza, durante su 38º Congreso, organizado en Tirana, Albania. En realidad el PRT ya no es la internacional de los partidos radicales como lo fue en el pasado. Se durmió después que los partidos radicales de derecha se unieran a la Internacional Liberal y los radicales de izquierda a la Internacional Socialista.

Fue reanimado por Emma Bonino y no tardará en cambiar de nombre para convertirse en el Partido Liberal y Radical para los Estados Unidos de Europa y de América. En un documento publicado el 1º de enero de 2003 y presentado a los miembros de la Asamblea parlamentaria el 3 de noviembre 2002, el Partido adopta una serie de proposiciones sobre el tema. Además de la constitución de una comunidad de democracias, prevé lo siguiente:

- «la constitución oficial de Forums de la Democracia, en otras palabras, grupos de países democráticos en el seno del sistema de Naciones Unidas y de las organizaciones internacionales y regionales como el Consejo Europeo y la Organización de Estados Americanos. Esos grupos deberían reunirse por lo menos seis veces al año y velar por la aplicación efectiva de los Tratados de constitución de esas organizaciones.

- priorizar en los Forums internacionales y los Forums de la Democracia el respeto a los derechos humanos y a los principios democráticos durante los procesos de elecciones de los órganos y el nombramiento de expertos en los órganos de control.

- promover tanto en la Comisión de Derechos Humanos como en la Asamblea General de la ONU, resoluciones tendientes a instaurar un Comité preparatorio que se encargue de presentar propuestas para fundar la «Organización Mundial de la Democracia».

- promover en las Naciones Unidas iniciativas que, a través de la adopción de resoluciones por la Asamblea General, decidan someter al Consejo de Seguridad las situaciones en que las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y de los principios de la democracia y del estado de derecho sean consideradas como una amenaza a la paz y la seguridad internacional.» [7].

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38º Congreso del Partido Radical Transnacional en Tirana (Albania)

Ese proyecto sólo puede interesar a los Estados Unidos, donde la Fundación Heritage publica poco tiempo después una argumentación destinada a la administración Bush. En ese texto, los autores, Nile Gardiner y David B. Rivkin, explican al presidente de los Estados Unidos cómo su gobierno debe proceder para debilitar el rol de las Naciones Unidas en la gestión de la posguerra en Irak y, sobre todo, cómo limitar sus prerrogativas y confiarle una función únicamente para las tareas humanitarias [8].

Algunos meses después, los neoconservadores realizan una síntesis de esos diferentes programas, por intermedio de los think-tank (centro investigación, propaganda y difusión de ideas, principalmente de carácter político) Freedom House que encabeza una coordinación de organizaciones no gubernamentales y de antiguos dirigentes políticos e intelectuales.

Ese conglomerado heteróclito empieza enviando una carta a los ministros de Relaciones Exteriores del «grupo-piloto» de la Comunidad de Democracias surgida tras la Conferencia de Varsovia de junio de 2000 [9] que pide la creación de un «grupo de las democracias en las Naciones Unidas en el otoño de 2003», sobre la base de los Estados que ya son miembros de la Comunidad de Democracias y en función de los mismos criterios [10].

La lista de signatarios incluye a la ex secretaria de Estado Madeleine Albright, a la antigua embajadora de los Estados-Unidos ante la ONU Jeane Kirkpatrick, al presidente del Open Society Institute George Soros, a la diputada europea Emma Bonino, al director ejecutivo de la Campaign for U.N Reform Don Kraus, Lee Hamilton, al director del Woodrow Wilson International Center for Scholars, al director del Democracy Coalition Project, Richard C. Rowson, presidente del Council for a Community of Democracies... [11] Por otra parte, dicho programa se basa en la polémica que afecta a la Comisión de la ONU sobre Derechos Humanos, que se encuentra presidida por Libia e incluye a Sudán, Arabia Saudita, China, Zimbawe, Cuba y Siria, países cuyos esfuerzos en materia de derechos humanos por lo menos han sido cuestionados [12].

El 3 de abril de 2003, dos miembros del Congreso US, un demócrata y un republicano, proponen el United States International Leadership Act, cuya misión es poner remedio al hecho de que «desde hace demasiado tiempo, los peores enemigos de los derechos humanos han manipulado el sistema de Naciones Unidas para legitimar su reino represivo y socavar la causa de la democracia».

La solución propuesta por David Dreier y Tom Lantos es sencilla: el lanzamiento de un «comité [grupo de trabajo] de las democracias», que tiene como corolario la prohibición a los países no miembros del comité de dirigir comisiones en la ONU [13]. En otros términos, Washington avanza actualmente de forma cada vez menos discreta en sus veleidades de socavar las bases incluso de la ONU. Después de haberle negado la soberanía a los Estados, cuestiona la legalidad de su representación. Como resultado de un largo proceso legislativo, el documento será adoptado en abril de 2004.

A pesar de que los Estados Unidos no desean aparecer abiertamente como los iniciadores de esta nueva propuesta, no hay duda alguna de que esta «reforma» de la ONU viene directamente de Washington. La principal novedad reside en el hecho de que esos esfuerzos por torpedear la organización internacional son desde ahora bipartidistas.

En el pasado se reservaban a organizaciones conservadoras como la Heritage Foundation, Human Rights Watch y Freedom House, que disfrutaban del apoyo de personalidades neoconservadoras para hacerlo como Richard Perle, David Frum o Joshua Muravchik, en torno a reivindicaciones precisas, particularmente las relaciones entre la ONU y los Estados Unidos y la posición demasiado antiisraelí de la organización. Newt Gringrich y Jesse Helms habían logrado, de ese modo, bloquear el pago de mil millones de dólares que el gobierno de los Estados Unidos debía a la ONU.

Ahora, se les han unido en su cruzada numerosos responsables demócratas como Madeleine Albright, pero también organizaciones no gubernamentales consideradas progresistas, particularmente la Citizens for Global Solution [14].

Ese acercamiento no es reciente, data en realidad del segundo mandato de Clinton, durante el cual Madeleine Albright, entonces Secretaria de Estado, teorizó sobre la legitimidad de pasar por encima de la carta de San Francisco (1 )carta que dio origen a la ONU al finales de la SGM) para bombardear Serbia durante el conflicto de Kosovo.

Su discurso sobre la necesidad de imponer los valores democráticos en el centro de las relaciones internacionales (sin someterse a sí mismos) es actualmente retomado por su sucesora, Condoleeza Rice, con quien comparte el mismo «padre», Joseph Korbell [15].

Este método nos recuerda el que escogió el presidente Woodrow Wilson inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial al apoyar el proyecto europeo de la Sociedad de Naciones (SDN) para poder modificar sus estatutos, pero sin ninguna intención real de unírsele. Luego, organizó una falsa oposición en el Congreso para no tener que ratificar el Tratado SDN.

Esta oposición no dudó en cuestionar la composición de la SDN ya que pretendía que no fuera tan democrática. En realidad, Washington no deseaba imponerse las reglas que exigía a los demás. En 1919, Los Estados Unidos preferían realizar el primer bombardeo con aeroplanos contra poblaciones civiles en Haití [16] antes que afiliarse a la Sociedad de Naciones.

En marzo de 2004, el porta voz del Departamento de Estado, Richard Boucher, declara que los Estados Unidos «apoyan la formación de un comité de las democracias con el fin de crear una coalición de países democráticos que trabajarían juntos para fortalecer la gestión por parte de la ONU de las cuestiones vinculadas a la democracia y los derechos humanos» [17]. El Embajador de los Estados Unidos ante la Comisión de derechos humanos de la ONU afirma que ahora se trata de uno de sus objetivos principales.

Documentos adjuntos


Discurso del canciller peruano ante la Asamblea de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza.

La propuesta peruana presentada en la Asamblea de Derechos Humanos causó un gran revuelo y mucha sorpresa. Documento PDF


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Discurso del Canciller peruano ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU
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Después de haber leído este interesante análisis sobre las estrategías para controlar las decisiones en la ONU, la propuesta presentada el 16 de marzo 2005, por el Canciller peruano, el embajador Manuel Rodríguez Cuadros, causó una gran revuelo y sorpresa en la Comisión internacional de Derechos Humanos de la ONU, que se llevan a cabo en la ciudad de Ginebra, Suiza.
Ver Documento PDF. y Word.

[1] «Washington et Londres placent l’ONU sur écoutes» (Washington y Londres chuponean con escuchas la ONU), texto en francés, por Thom Saint-Pierre, Voltaire, 4 de marzo de 2003.

[2] «El acoso contra Kofi Annan», Voltaire, 22 de diciembre de 2004.

[3] «Quién quiere «expulsar a la ONU de los Estados Unidos» ?»,Voltaire, 20 de diciembre de 2004.

[4] «IAEA Leader’s Phone Tapped», por Dafna Linzer, Washington Post.

[5] Final Warsaw Declaration: Toward a Community of Democracies, 27 de junio de 2000.

[6] Ver: «La démocratie forcée» (La democracia forzada) texto en francés, por Paul Labarique, Voltaire, 25 de enero de 2005.

[7] Pour une organisation mondiale de la démocratie et des démocraties, Documento que presenta la campaña del Partido Radical Transnacional a los miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo, 1º de enero de 2003.

[8] Documento PDF: «Blueprint for Freedom: Limiting the Role of the United Nations in Post-War Iraq», por Nile Gardiner y David B. Rivkin, Heritage Foundation , 21 de abril de 2003.

[9] Los Estados miembros del «grupo piloto» son Sudáfrica, Chile, la República de Corea, los Estados Unidos, India, Mali, México, Polonia, Portugal y la República Checa.

[10] Ver: Criteria for Participation and Procedures, U.S. Department of State, 27 de septiembre de 2002.

[11] Creation of UN Democracy Group Urged, Freedom House, 12 de agosto de 2003.

[12] El primer documento sobre la cuestión es un informe conjunto de Freedom House y del Council on Foreign Relations Enhancing U.S. Leadership at the United Nations, Fuerza de tarea conjunta Freedom-House-CFR presidida por David Dreier y Lee Hamilton, redactado conjuntamente por Lee Feinstein y Adrian Karatnycky, 10 de octubre de 2002.

[13] «Dreier, Lantos Introduce Key Diplomatic Legislation», Council on Foreign Relations, abril de 2003.

[14] «Building a Better UN», por Laura Rozen, American Prospect, 7 de enero de 2004.

[15] Joseph Korbell es el padre de Madeleine Albright. Profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Denver, especialista en sovietología, es presentado por Condoleeza Rice como «una de las figuras más importantes de mi vida, después de mis padres».

[16] L’Occupation américaine d’Haïti (La ocupación estadounidense de Haití) por Suzy Castor, Henri Deschamps editorial, Puerto Príncipe, 1988.

[17] Statement on US Participation in the 2004 U.N. Commission on Human Rights, 12 de marzo de 2004.