Votar «no» a la Constitución Europea para Francia no significaría decir «no» a Europa, sino decir «no» a Jacques Chirac. Ahora bien, todo lo que debilita a Chirac es una buena noticia para Europa y la integración europea. Los que quieren una Europa más integrada deberían sentirse satisfechos por ello.
Incluso antes del referendo de mayo, existen indicadores que demuestran que la capacidad de Francia para modelar a la Unión Europea se debilita. Recientemente, el presidente rumano, Traian Basescu firmó el Tratado de Adhesión de su país a la Unión Europea. Sin embargo, antes, Michel Barnier, le había reprochado no tener el «reflejo europeo», pues el presidente rumano desea una asociación privilegiada con Reino Unido y los Estados Unidos. Rumania no escuchó a Francia. Los Países Bajos también podrían rechazar el Tratado pues ya no desean a la Europa franco-alemana.
Los franceses no rechazan a Europa, rechazan el proyecto francés. El «no» francés va a minar el binomio franco-alemán. Si Tony Blair gana las próximas elecciones británicas y triunfa el «no» en Francia, veremos entonces una alianza germano-anglosajona y ello representaría un avance.

Fuente
Taipei Times (Taiwán)
Korea Herald (Corea del Sur)

«France says ’No’ to Chirac, not to Europe», por Melvyn Krauss, Korea Herald, 3 de mayo de 2005.
«No to Chirac, Yes to Europe», Taipei Times, 3 de mayo de 2005.