Henry Stimson es conocido sobre todo por haber sido secretario de Guerra de Franklin Roosevelt, pero antes, hace 80 años, desempeñó un ilustre papel en la historia de América Latina. Hizo oficio de mediador para poner fin a la guerra civil en Nicaragua. Negoció un cese al fuego así como elecciones libres, pero ese acuerdo fue rechazado por el general Sandino. La guerra continuó, Sandino fue asesinado y Somoza tomó el poder. Luego de este acontecimiento, Stimson declaró que América Central no estaba lista para la democracia.
En 1989, junto a James Baker III, negocié con el Congreso un acuerdo bipartidista sobre América Central para poner fin a las guerrillas e instaurar la democracia en la región. Hoy, América Central pide a Estados Unidos que la ayude a consolidar su democracia gracias a un acuerdo de libre comercio, el Central America Free Trade Agreement (CAFTA). Sin embargo, algunos en Estados Unidos afirman que América Central no está lista para el libre comercio y exigen medidas proteccionistas.
La elección del CAFTA no debería ser sin embargo difícil ya que es la conclusión lógica de 20 años de progresos democráticos y sociales en América Central. En los países de la región y en República Dominicana el acuerdo es visto como un medio para reformar a los países y hacerlos más democráticos. Esto tendrá también repercusiones sobre nuestra seguridad al hacer que estos países sean más estables. Si rechazamos el Tratado, éste no será sustituido por un tratado hipotético «perfecto» que reúna en sus artículos todas las demandas de los opositores actuales. El mundo necesita saber si vamos a sacrificar el destino de cientos de miles de centroamericanos por el proteccionismo de los sindicatos.

Fuente
Washington Post (Estados Unidos)

Fuente: Washington Post (Estados Unidos) Referencia: «CAFTA Is a Win-Win», por Robert B. Zoellick, Washington Post, 24 de mayo de 2005.