Nuestro largo período de paz en Europa lleva a muchos europeos a creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles. ¡Eso es falso! Los preocupados partidarios del NO en Francia están a punto de estremecer a Europa y ésta se pregunta por qué. Para comprender, Europa debería vivir en Francia.
El «No» está a punto de ganar, o perderá por muy escaso margen. De todas formas, no será el plebiscito que espera Jacques Chirac para dejar su huella en la historia. De hecho, si Chirac quiere dejar su impronta, más bien debería poner graffiti en los servicios sanitarios del Elíseo que contar con el pueblo francés para ello. Después de 10 años en el poder, su popularidad es del 39% y cerca del 50% de los franceses rechazan el texto constitucional.
Nadie ha leído la Constitución. La versión que he recibido por correos es de 364 páginas y 460 páginas de anexos. No la voy a leer. ¿Es una irresponsabilidad de mi parte? Sí, pero no he terminado de leer a Aristóteles así que no me voy a dedicar a la lectura del Giscard jurídico de inmediato. Es cierto que se han publicado resúmenes, pero no confío en ellos pues no sé quién los escribió. Me cuesta trabajo pensar que alguien haya hecho un resumen de semejante texto sin tener otros motivos que no fueran el deseo de hacerlos más accesibles.
Por lo tanto, lo único que nos queda es confiar en aquellos que nos dicen que votemos a favor de ese texto. Ahora bien, se trata de Jacques Chirac, capaz de pronunciar discursos altermundialistas a la vez que ataca los servicios públicos en Francia, y de Jean-Pierre Raffarin, quien promete desde hace tres años una salida al desempleo mientras que éste sigue aumentando. ¿Cómo confiar en ellos?

Fuente
Time magazine (EEUU)

Time magazine (Estados Unidos) Referencia: «No Text, Please, We’re French» por Bruno Gaccio, Time Magazine, 22 de mayo de 2005.