La FNSEA nunca ha emitido consignas referentes al voto y el Tratado Constitucional no será una excepción en tal sentido. Pero como el momento que vivimos no admite ya tergiversaciones, decidí dar mi «sí», a título personal. Opté por eso considerando que Europa valía más que los titubeos y las dudas. ¡Europa es nuestro destino y, desde hace largo tiempo, el destino de nosotros, agricultores! En Francia, tanto en la izquierda como en la derecha, los partidarios y los detractores del texto se agreden con el 2007 o las estrategias personales metidos en la cabeza o se esgrimen un montón de argumentos técnicos sin mucho interés. Hablemos más bien de la savia de Europa: la paz, el corazón, la pasión...
Los campesinos han construido a Europa, una Europa solidaria y eficaz. La PAC, única política integrada de la Unión Europea, alimentó ese sentimiento pro europeo en las granjas francesas a pesar de la reforma de 2003. No obstante, me preocupa el desaliento creciente que existe; la mala reforma de la PAC no debe hacer olvidar 40 años de triunfos. En los campos, sin embargo, las manos tiemblan para decir «sí» en la votación, pues la mente se preocupa por un ingreso que es menor cada año que pasa. No obstante, tenemos que dar el ejemplo. Al decir «sí» a un texto que nos dará la unidad necesaria para enfrentar a partir de hoy a la potencia norteamericana, a las ambiciones chinas y a los golpes brutales de los suramericanos en el marco de las negociaciones de la OMC, nos estamos concediendo nuevas oportunidades de triunfo.
Europa no se limita a la agricultura y ese texto permitirá a nuestros hijos contar con una Europa lo suficientemente fuerte para enfrentarse a los Estados Unidos, a esos que siembran la cizaña tanto en Irak como en la OMC. Europa merece este Tratado, pues en el texto está el camino que iniciaron Monet y Schuman. Votar por él es dar a Francia la oportunidad de tener más peso en el seno de un mundo inestable. Votar por él es defender un modelo europeo democrático, es darle un alma a Europa.
Si tuviera que mencionar un último argumento para convencer a mis amigos campesinos, sólo les diría que mirasen lo que representa el derecho a exigir avalado por un millón de firmas. La oportunidad de hacerse escuchar por un mundo agrícola bien organizado y unido a nivel europeo está probada por la antigüedad de COPA (Comité de las Organizaciones Profesionales Agrícolas de la Unión Europea) que reúne a los principales sindicatos agrícolas europeos. Dicho derecho a exigir reemplazará en parte a las manifestaciones que no terminan o no se comprenden bien.

Fuente
Le Figaro (Francia)
Difusión: 350 000 ejemplares. Propiedad de la Socpresse (creada por Robert Hersant, hoy es propiedad del constructor de aviones Serge Dassault). Es el diario de referencia de la derecha francesa.

Le Figaro (Francia) Referencia «Doter l’Union d’une âme», por Jean-Michel Lemétayer, Le Figaro, 24 de mayo de 2005.