Joven brillante de la alta sociedad ateniense, Agnodice se siente frustrada por la prohibición de estudiar que enfrentan las mujeres. Estimulada por su padre, se corta el cabello y se viste de hombre para poder asistir clases, especialmente a las del célebre médico Herófilo. En el año 350 antes de nuestra era, el 3 de junio, obtiene los mejores resultados en el examen de medicina y se hace ginecóloga, sin revelar aún su verdadera identidad. Pronto las pacientes afluyen a su consulta y los demás médicos, celosos por su éxito, hacen correr el rumor de que se estaría aprovechando de su profesión para seducir y corromper a las mujeres casadas. Acusada de violación a dos pacientes, Agnodice se ve obligada revelar su identidad y corre el riesgo de ser condenada a muerte por haber ejercido siendo mujer. Una multitud de sus pacientes declara ante el templo que si Agnodice es ejecutada, morirá con ella. Presionados por la multitud, los magistrados absuelven a Agnodice y le permiten continuar el ejercicio de la medicina. Al año siguiente, el Consejo Ateniense modificará la ley y autorizará a las mujeres a estudiar dicha carrera.