¡Francia se ha pronunciado en contra! ¿Es eso definitivo? Depende del comportamiento de Europa. Naturalmente, el «no» francés es un hecho fortuito que sólo se convertiría en una catástrofe si Europa se resigna a ello. Lo que sí es seguro es que los electores deseaban profundamente hacer fracasar al gobierno. El propio hecho de realizar cambios en el gobierno prueba que en las altas esferas estatales se reconoció la situación existente, a pesar de que haya sido demasiado tarde y de modo inadecuado. _ Francia no constituye una excepción; Europa es siempre el chivo expiatorio de la política nacional. Se habla de «Los de Bruselas» como si se tratara de un poder extraeuropeo, cuando todo lo que se decide sólo puede hacerse con el consentimiento de los Estados miembros. ¿Qué ocurrirá ahora? El Consejo Europeo tiene decisiones importantes que tomar dentro de dos semanas. El deseo firme de seguir adelante valdrá más que cualquier discurso: Europa avanza. Ha dejado atrás los errores del pasado, las ansias de dominación, las creencias ciegas, la solución militar de los problemas internacionales. Esta nueva cultura de vida en común es ya una realidad desde hace tiempo. En lugar de la ley del más fuerte, es la autoridad del derecho y la responsabilidad del más fuerte hacia el más débil lo que prevalece. Esta debe ser también la actitud de Europa en la creación de un nuevo orden mundial más justo.
El proceso de ratificación debe proseguir. Ante todo para poder crear un equilibrio, tal como se precisa en el Tratado, en caso de que sea ratificado como mínimo por 20 países miembros. Francia tendrá entonces la posibilidad de reflexionar sobre su decisión, y también la oportunidad de un nuevo referendo. Alemania, como país socio cercano a Francia, no debería expresar su criterio con palabras, sino con hechos. Los partidos en el Bundestag, que se renovará muy pronto, deben demostrar que están abiertamente a favor de las decisiones ya tomadas por el Consejo Europeo, y que asumirán una posición común en cuanto a las decisiones financieras que se debatirán en el Consejo en el mes de junio. Durante esa cumbre europea, nadie debe pensar primero en las elecciones y en la lucha electoral que se avecina en Alemania separándose de la posición común. Y ello en aras del interés de Europa y de Alemania.

Fuente
Der Tagesspiegel (Alemania)

«Nur nicht resignieren», por Hans-Dietrich Genscher, Der Tagesspiegel, 31 de mayo de 2005.