Diferentes informes de expertos que analizan los males de África llegaron a conclusiones análogas: África necesita más inversiones para enfrentar el hambre, la pobreza y la enfermedad, y estas inversiones deben ser sobre todo financiadas por los países ricos. Europa ha comenzado a hacerlo pero Estados Unidos debe seguir ese movimiento. Ahora bien, la Casa Blanca se muestra recalcitrante. Las prioridades de inversiones en África se concentran en cuatro esferas:
- La salud, problema central en África ya que el continente debe combatir el SIDA, la malaria y otras enfermedades mortales. Hacen falta clínicas, equipos y médicos.
- La educación, también esencial. La falta de maestros en África es enorme.
- La agricultura, en extremo poco productiva ya que los africanos carecen de inversiones básicas.
- Y finalmente las infraestructuras necesarias, tales como potabilizadoras de agua o plantas para electrificar las áreas rurales.
Estos cuatro problemas pueden ser solucionados. La Comisión para África de Tony Blair recomienda que la ayuda internacional se duplique para 2010 y se triplique para 2015. Ello representa una suma de 16 centavos por cada 100 dólares del PIB para los países ricos en 2010 y 22 centavos en 2015. Pero hoy, por cada 100 dólares del PIB, Estados Unidos destina tres centavos a la ayuda a África y la mayor parte del tiempo esto sirve para pagar a los consultores estadounidenses en esos países. Este fin de semana, los países del G-8 decidieron cancelar la deuda de 18 países y rembolsar las sumas debidas a las instituciones acreedoras. Pero para ello, Estados Unidos quiere utilizar el dinero que habría destinado a otros programas de ayuda, algo que si llegara a confirmarse constituiría una ofensa.
No es posible ayudar a África mientras Estados Unidos decida destinar 500 mil millones de dólares a su ejército y sólo tres mil millones a África. Hay que presionar en ese sentido a George W. Bush.

Fuente
International Herald Tribune (Francia)
El International Herald Tribune es una versión del New York Times adaptada para el público europeo. Trabaja directamente en asociación con Haaretz (Israel), Kathimerini (Grecia), Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania), JoongAng Daily (Corea del Sur), Asahi Shimbun (Japón), The Daily Star (Líbano) y El País (España). Además, a través de su casa matriz, lo hace de manera indirecta con Le Monde (Francia).

«Africa’s future is threatened by U.S. neglect», por Jeffrey Sachs, International Herald Tribune, 15 de junio de 2005.