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En la base militar estadounidense de Guantánamo en territorio cubano, base que los EEUU no quieren devolver a la soberanía cubana a pesar que el tratado ha caducado y estipula su devolución. Allí se han llevado a cabo actos de tortura sobre personas acusadas sin pruebas de ser terroristas.

El gobierno de los Estados Unidos ha presentado un informe ante el Comité contra la tortura de la ONU, que vigila el cumplimiento de la Convención internacional en la materia, admitiendo casos de tortura en Irak y Guantánamo, según una fuente autorizada de ese Comité en Ginebra.

«Han dado la cara, y están asumiendo su obligación de informar a la ONU, dicen que están limpiando la casa, ahora deben rendir cuentas, nada va a quedar en la oscuridad», expresó el alto cargo de la ONU consultado por el diario La Nación, indicando que los Estados Unidos deberán comparecer ante este Comité en mayo del año que viene para que se analice ese informe y, además, se examine si cumplen con la Convención contra la tortura.

«No dejan de tocar ningún punto y afrontan cualquier cuestión y eso es de alabar, tanto sobre las prisiones en Irak y Afganistán como en Guantánamo, y demás acusaciones de malos tratos y torturas, manifestando que hay casos aislados pero no hay nada sistemático y que se hayan en camino para sancionar a los culpables», abrevió el funcionario de Naciones Unidas que requirió el anonimato.

Ese informe de Estados Unidos sostiene que los hechos que de acuerdo a las normas de la ONU podrían ser considerados de tortura han sido perpetrados por funcionarios de baja jerarquía, sin que hayan sido avalados por los mandos superiores, y que todas las acusaciones presentadas ante las autoridades competentes han merecido sumarios penales que se encuentran en vías de juicio, manifestó el experto de la ONU.

En cuanto a Guantánamo, el informe defiende la posición «que como son combatientes enemigos no caen bajo la protección de la Tercera Convención de Ginebra para los prisioneros de guerra» y que pueden ser tratados como tales «mientras dure la guerra contra el terrorismo», resume el funcionario de la ONU que conoce el documento de Estados Unidos.

«Como hay un conflicto armado todavía en Irak, para esos detenidos aun no es el caso de que los sometamos a juicio, y para eso se basan en los poderes del Presidente de los Estados Unidos que le otorga la Constitución para decidir si los considera o no prisioneros de guerra sin acudir a un juez para que lo diga», declaró esta fuente de la ONU.

Los Estados Unidos vienen de notificar también a este Comité de la ONU que han cambiado el marco legal para los interrogatorios de detenidos, adoptando nuevas reglas para reforzar las garantías de las personas privadas de su libertad, considerando que eso demuestra la voluntad de respetar la Convención contra la tortura.