Juan Pablo II y Bin Laden no tuvieron la oportunidad de encontrarse, pero ambos combatieron en el mismo frente y su ejemplo o modelo era Ronald Reagan. El Papa y el jeque dotaron al presidente estadounidense de municiones espirituales contra «El Imperio del Mal». El Papa católico desempeñó en primer plano su papel en la confrontación Este-Oeste mientras que Bin Laden desarrollaba en segundo plano una guerra de la misma importancia. El Papa despertó el nacionalismo polaco, impregnado de catolicismo, y extendió su influencia a todas las regiones católicas del bloque comunista europeo. Pero no se limitó a este continente sino que extendió de igual forma su influencia a América Latina donde libró una ríspida batalla contra la «teología de la liberación» y contra las iglesias que participaban en las luchas nacionales y sociales. Allí, apoyó a los «yanquis», a los grandes terratenientes y a las dictaduras militares contra las poblaciones que no querían seguir viviendo en repúblicas bananeras. Juan Pablo II se enfrentó también a los católicos más liberales de Europa Occidental. De esta forma, la iglesia se desvinculó de los jóvenes. Del otro lado, en los últimos años de Breznev (dirigente soviético), la URSS cometió la estupidez de invadir Afganistán. Fuimos entonces testigos del nacimiento del primer movimiento de liberación nacional con ideología islámica, creado con el apoyo de Estados Unidos que prestó su ayuda a los grupos más reaccionarios. Para Estados Unidos, las repúblicas soviéticas musulmanas constituían el talón de Aquiles de su adversario y daban la oportunidad de concebir un Vietnam al revés. Bin Laden fue el símbolo de estos grupos y reclutó a miles de jóvenes árabes para luchar contra el «ateísmo», lo que creó asimismo las condiciones necesarias para que se produjera la ruptura de la alianza entre los movimientos de liberación árabe y su aliado internacional. El Papa y Bin Laden favorecían la misma política. Al ganar esas batallas, Estados Unidos extendió su influencia a los países de Europa Oriental pero abandonó Afganistán a su suerte. Luego del derrumbe de la URSS, el Papa y Bin Laden se distanciaron de Estados Unidos. El Papa adoptó un discurso reformista en las regiones que eran objeto de la atención de Washington y perdió influencia. En ese mismo período, Bin Laden se aprovechó de la agresividad de Estados Unidos en el mundo árabe-musulmán.

Fuente
As Safir (Líbano)

As Safir «"Two Freedom Fighters" John Paul &... Ben Laden», por Joseph Samaha, As Safir.