La amplia victoria electoral de Mahmud Ahmadineyad representa un acontecimiento feliz en el Medio Oriente, profundamente afectado por conflictos no resueltos, por élites corruptas y por violentas intervenciones extranjeras. El 4 de agosto, cuando asuma su cargo, su labor será estrechamente vigilada para saber si cumple sus promesas electorales y si hará de Irán una sociedad islámica modelo. Su sorprendente elección hará quizás que los Estados árabes se transformen siguiendo su modelo y que los Estados Unidos cambien de política. Lo primero que hay que observar es que las elecciones iraníes son una verdadera lección de democracia, muy distintas a las organizadas en los países árabes o en las zonas ocupadas por los Estados Unidos y por Israel. De hecho, el Consejo de los Guardianes redujo el número de candidatos de más de 1 000 a sólo siete, y aunque hay sospechas de fraude en determinadas zonas, esto no le quita legitimidad a esas elecciones como pretende Washington. Las declaraciones de los Estados Unidos con posterioridad a estas elecciones sólo sirven para desacreditarlos más en la región. El programa de redistribución de Ahmadineyad será muy diferente a la acumulación de riquezas por parte de las élites árabes. Su política nacionalista puede ser un modelo para los países árabes que tienen una actitud derrotista y temerosa ante la amenaza estadounidense. Esto no significa que Ahmadineyad sea más antinorteamericano que sus antecesores, sino que no se dejará intimidar. Los ingresos petroleros y las buenas relaciones con China y Rusia hacen que la capacidad de resistencia iraní sea mayor. Puede esperarse un fortalecimiento del eje Irán-Siria-Hezbollah, baluarte contra el expansionismo estadounidense e israelí en momentos en que Rafsandjani se disponía a sacrificar Damasco en aras de un acercamiento con Washington. Ahmadineyad reanudará las negociaciones con Londres, París y Berlín. Quiere desarrollar la energía nuclear civil en Irán, pero considera que la bomba atómica es «no islámica». Como puede dudarse de un ataque estadounidense a causa del empantanamiento iraquí, el presidente iraní guarda varias cartas bajo la manga.

Fuente
Gulf News (Emiratos Árabes Unidos)
Gulf News es el principal diario dedicado a todo el Golfo Arábigo-Pérsico. Difusión: más de 90 000 ejemplares. Redactado en Dubai en inglés, es leído sobre todo por la muy importante comunidad extranjera radicada en la región.
Dar Al-Hayat (Reino Unido)
Dar al Hayat es un periódico árabe de política internacional, con sede en el Reino Unido. Con una tirada de 110 000 ejemplares, este diario mezcla artículos puramente informativos con un gran número de análisis y editoriales escritos por intelectuales del mundo árabe. Una de los integrantes más destacados de su equipo de redacción es Jihad Al Khazen, figura detestada por los editorialistas neoconservadores estadounidenses. Originalmente libanés, el diario fue adquirido en 1990 por el príncipe y mariscal saudita Khaled ibn Sultan.

«Iran poses a challenge to all», por Patrick Seale, Gulf News, 1ro de julio de 2005.
« Iran’s Challenge to its Neighbours and the World », Dar Al-Hayat, 1ro de julio de 2005.