La cortina de hierro entre Este y Oeste sigue la línea que separa al catolicismo de la ortodoxia, dos concepciones milenarias pero diferentes. Los gremios, los sindicatos, la independencia, la sociedad civil aparecieron en Europa a partir del siglo XI. Rusia no ha progresado tanto desde el punto de vista histórico, por eso sus deseos no deben ser vistos como realidades. No se trata de saber quién se opone o quién está a favor, sino de escoger entre lo que es posible y lo que no lo es. Es imposible vivir aquí como en Europa, el que quiera vivir como se vive allá que se vaya a Europa. Las leyes económicas no pueden con la tradición. Irak, Afganistán y Ucrania tendrán dentro de poco serios problemas provocados por el choque entre las culturas tradicionales y las leyes extranjeras que tratan de imponerles. No existe el fatalismo histórico, hay que establecer objetivos realistas. También se puede vivir bien en una sociedad sin democracia, no hay relación entre la cantidad de pobres en un país y el grado de libertad democrática de ese mismo país. Nuestro país es muy rico pero las personas no respetan el dinero, no soportan a los ricos, no quieren ser ricos, trabajan mal y viven prácticamente del aire. ¡No necesitan nada! Sería preciso realizar un análisis cultural para comprender cómo inculcarles la noción del trabajo. El gobierno debería invertir más atención en la educación. En estos momentos, el único control que se ejerce sobre la televisión es el relacionado con la publicidad política, en los demás aspectos todo está permitido, con dinero se puede mandar a hacer cualquier programa. El gobierno actual hace muchas cosas buenas a pesar de los errores que comete, se ocupa de la deuda, el petróleo dejó de enriquecer los bolsillos privados, los oligarcas pagarán impuestos y dejarán de meterse en la política. Disfrutamos de cierta estabilidad, la actual consolidación de la vertical del poder es indispensable. En Estados Unidos, la censura es muy fuerte. Para que la sociedad sea solidaria, sería necesario que cada persona tomara conciencia de su valor para la colectividad, algo imposible para el pequeño agricultor. Vivimos en una sociedad de niños, pero es posible transformar toda una nación, Ataturk lo hizo por Turquía. Erigió un Estado burgués a pesar de una fuerte oposición fundamentalista. Se podría comenzar por distribuir en las escuelas un fascículo que enseñe a respetar el dinero e informe sobre la responsabilidad individual. No es preciso tener miedo de la autoridad. ¿Creen ustedes que si se propone restablecer la censura y algunas prohibiciones a cambio de 3 000 dólares mensuales, garantías sociales y baños limpios la gente se opondría? Lo dudo mucho.

Fuente
Argoumenty i Fakty (Fédération de Russie)

«Чужая экономика ломается на нашей культуре», por Andrei Konchalovski, Argumenty i fakty, 9 de marzo de 2005. Texto adaptado de una entrevista.