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Uribe Vélez

Colombia no ha capitulado ante la mafia como lo dijo el tan mentado editorial del New York Times de hace unos días. Simplemente la clase dominante y dirigente colombiana, ha tenido que aceptar mediante leyes formales y “de papel” como acertadamente lo dice el Sr Embajador Wood ; el hecho cumplido en la realidad de que la “fracción gangsteril” de la Oligarquía Financiera y Latifundista Transnacionalizada, llamada con sorna por los cachacos bogotanos la oligarquía Romo-Sinuana, y que amasó su fortuna con el la tierra y la sangre, producidos por el narcotráfico y la guerra preventiva contrainsurgente, generosamente financiada por el Pentágono norteamericano desde hace mas de 40 años en nuestro país: Ha capturado la dirección del Estado y del gobierno para consolidar el Fascismo en Colombia.

Esa es la claudicación de las instituciones o Estado fallido (failure State) a que se refieren los opinadores y pensadores Norteamericanos , y que algunos comentaristas colombianos talvez de buena fe y sin ver el fondo del problema, trivializan burlándose, no del poncho, ni del sombrero trenzado, tampoco del carriel que se confunde con el buche de sus representantes; sino del frac (de once varas) vestido por el Miniführer Uribe Vélez en su visita la semana pasada al rey de España:-¡Que fracaso, le dice irónicamente el diplomático lagarto señalándole las solapas redundantes al disfraz presidencial. A lo que “el Elegido” rápidamente responde como en cualquier reality show comunal: - Y es de-sastre nacional.

Fracaso y Desastre nacionales: Dos palabras que ya nadie después de las cifras aportadas por la propia oficia de estadística de la presidencia (DANE) se atreve a contradecir: Ni siquiera Armando Montenegro, el cerebrito planificador de la economía de Cesar Gaviria (El Espectador 17, 07, 05). O el dueño de la bolsa de Bogotá, el influyente financista Caballero Argaez. (El Tiempo 9 de junio 2005), quien prudentemente dice entre líneas lo siguiente: “Así las cosas, la perspectiva colombiana se hace cada día más dependiente de la confianza interna y externa -que pende del hilo de la reelección, de los sucesos políticos de América Latina -una crisis en Brasil nos puede embromar porque los inversionistas en el exterior ligan fuertemente los dos países, y de los eventos mundiales. Pero el equilibrio actual es inestable. La inconstitucionalidad de la reelección podría echarlo por la borda, lo mismo que los avatares del presidente Lula o la extrema volatilidad de los mercados financieros internacionales”. Entonces la respuesta de palacio presidencial, no se hace esperar: “Ante la incertidumbre, aparecen salidas que suenan desesperadas, como la que planteó recientemente Héctor Echeverri Correa, hermano del consejero presidencial Fabio, y uno de los que estuvo al frente de impulsar la reelección de Uribe por vía popular. “Si la reelección no pasa en la Corte, hay que elegir a Uribe como presidente vitalicio. Es indispensable para el país y yo no veo, hoy ni a futuro, un sucesor. Está en juego la viabilidad de Colombia y si se quiere, después de cumplida la tarea, puede renunciar” (Hugo García Segura El Espectador julio10, 05). Ya no hay chiste mediático. Simplemente se deja flotar en la opinión pública como una muestra de que no se está jugando a la pisigaña.

Pero no es sólo eso. Las altas autoridades electorales de Colombia en manos de Alma Beatriz Rengifo y Roberto Bornacelli, reconocidos samperistas quienes cumpliendo con el pacto Samper- Cesar Gaviria para salvar el régimen del Miniführer Uribe Vélez, gritan sin temor en el diario ultra-conservador El Nuevo Siglo (17, julio, 05) lo que se avecina:

“En la actualidad estamos buscando controlar el tema de las suplantaciones, que fue el que generó el fraude de 2002. Si tuviéramos la unificación del documento de identidad de todos los colombianos, como es el propósito, se podría evitar este problema, ya que se acabaría con el lío de personas que tienen más de una cédula. no necesitamos más mecanismos legislativos. Es indudable que en el país tenemos la cultura del fraude, pero para hacerle frente tenemos que aplicar los controles existentes, además de mayor capacitación a quienes hacen parte del proceso. El tema del control de las huellas es indispensable y esperamos que en un tiempo éste se aplique a cada ciudadano en el momento de la votación para evitar las suplantaciones. Además, venimos trabajando de la mano con el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría, con el fin de fortalecer los mecanismos que permitan frenar esta cultura del fraude”. Dice la destemplada Alma Beatriz.

Y Bornacelli a renglón seguido lo ratifica con esta verdad de a puño: “Evitar fraude es materialmente imposible. Los delitos electorales son delitos menores, como se llaman ahora, delitos bagatelas. ¿Cómo se explica uno que el Consejo de Estado haya declarado la nulidad de 5.500 mesas en las últimas elecciones, cuando estos fraudes se cometen necesariamente de manera inobjetable con el concurso de los jurados y no hay uno solo preso?. Los jurados son puestos por los políticos en cada una de la regiones y saben que tienen garantizado el fraude a través de ellos y no va a pasar nada”.

Y para demostrarlo basta con este ejemplo: El aparato electoral acaba de declarar nula la elección de la senadora Piedad Córdoba, reconocida opositora liberal al actual Gobierno y a la ley de perdón y olvido Paramilitar, quitándole un alfil a la campaña presidencial de Horacio Serpa (ya de por si paralizado por el pacto Samper-Cesar Gaviria), para reemplazarla por el Turbayista de la patria nueva, Tito Rueda Guarín, viejo conocido de autos en los ferrocarriles nacionales, la dirección del Senado y sobre todo en el Magdalena Medio.

Todo parece indicar que ni la misión del ex presidente de los EEUU Jimy Carter podrá controlar el monumental fraude electoral anunciado en Colombia: ¿Cómo podrían entonces ayudar Zapatero interesado en los intereses del Banco Bilbao Vizcaya, o Blair en los de la British Petroleum Co?

En consecuencia, Cesar Gaviria convertido en Washington desde el año pasado en el “manager del Uribismo”, a quien el desinteresado agente Caramanga nombrado cuando él era aún el secretario general de esa organización, para que le “muñequiara” la situación en el Ralito y pudiera pasar de agache, dando la sensación de independencia en la polarización mediática que viene realizando con Uribe Vélez; solo le quedan dos posibilidades políticas reales:

Una, la corte constitucional infiltrarla con los Paramilitares como lo acaba de denunciar públicamente el magistrado Rodrigo Escobar Gil y amedrentada con la motosierra, vota la reelección inmediata, en cuyo caso Gaviria pone a Serpa de candidato a la presidencia para que el Miniführer se luzca desde ya, propinándole la derrota definitiva a la antigua aspiración serpista de ser el presidente de Colombia.

Y otra, la corte confirma que según la constitución puede haber reelección no inmediata y entonces todos los caminos conducen al reciente director Liberal y ex secretario de la OEA Cesar Gaviria; como única persona capaz de aglutinar a toda la clase dominante colombiana y obtener el visto bueno de Washington para sostener el llamado “régimen de la seguridad democrática” sin Uribe, recogiendo bajo su ala protectora a todos los acólitos seguidores suyos que están lanzando con encuestas y a los gritos, sus “democráticas” aspiraciones presidenciales prematuras. Ya me parecía extraño que el Alter Ego del Miniführer Uribe Vélez, el senador Pardo Rueda (valga decir La embajada Americana); se le separara así nomás. Eureka: ¡El uribismo sin Uribe, es decir el neo-gavirismo, que está promoviendo el conocido glotón desde el diario oficial El Tiempo!.

Así las cosas; el conflicto histórico social armado que se desarrolla desde hace mas de 4 décadas, tal y como quedó comprobado en los casos recientes del congresista asesinado en Manizales, el diputado en el Ralito, y de los concejales en el Caquetá y Huila: El conflicto histórico social armado que se desarrolla desde hace mas de 4 décadas, se despeña sin que se pueda evitar hacia una fase de mayor agudización ahora sí, de Proselitismo Armado, dejando al desnudo su centro de gravitación (ahora si también) en lo que suceda dentro de Colombia.