Soy el representante oficial del movimiento talibán del cual soy uno de los fundadores. Soy afgano, de la provincia de Zabul. El mollah Omar me nombró vocero hace dos años, debo señalar que este es mi primer contacto con la prensa rusa. No vamos a abandonar la lucha, nos defendemos, es nuestro derecho. Los norteamericanos penetraron en nuestro país por la fuerza y lo ocupan actualmente. Los afganos no le hemos hecho nada a su patria. Deponer las armas sería para nosotros lo mismo que para un creyente musulmán prosternarse ante un ídolo. Las declaraciones del gobierno según las cuales algunos de nuestros representantes tuvieron contacto con las autoridades de Kabul son falsas. No hemos emprendido negociación alguna y tampoco hemos delegado en nadie para que lo haga. Los ulemas, los comandantes y los líderes están unidos por la voluntad de proseguir la jihad contra las fuerzas ocupantes. Las personas que supuestamente llevan a cabo negociaciones con el gobierno pronorteamericano sólo se representan a sí mismas. La resistencia contra los norteamericanos sigue aumentando, sus pérdidas sobrepasan ya las nuestras, cuando cambie el tiempo y desaparezcan la nieve y el frío nuestros ataques se intensificarán. Para nosotros no hay diferencia entre las regiones de Afganistán; tenemos comandantes tadjicos, uzbecos, pachtunes. Los verdaderos musulmanes nos apoyan en todo el país. Poco importa que las fuerzas invasoras vengan del este o del oeste. Babrak Karmal fue puesto en el poder por los soviéticos, Karzai por los norteamericanos. La ocupación rusa terminó. Le corresponde a los rusos decir quien ganó y quien perdió. El mollah Omar y los principales líderes están en Afganistán. El mollah está bajo la protección de tropas especiales y da instrucciones con regularidad. No lamentamos no haber entregado a Ben Laden como quería Washington. Él y miles de mudjahidines nos apoyaron. Nosotros teníamos que hacer lo mismo. El gobierno talibán pidió a los norteamericanos que le presentara pruebas de la culpabilidad de Ben Laden pero esos infieles ya habían planificado su ataque. Quisiéramos que los rusos comprendieran las intenciones de Estados Unidos. ¿Qué hacen sus soldados en Uzbekistán y en Kirguizistán? No es más que una conjura contra Rusia.

Fuente
Inosmi.ru (Rusia)

«Интервью официального представителя движения ’Талибан’ Хакими», por Latifullah Hakimi, Inosmi.ru, 14 de marzo de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.